TENER EN BRAZOS NO ES MALCRIAR

No cojas a tu bebé en brazos, que lo malcrías”. ¿Cuántas veces has escuchado esta frase?

¿Coger en brazos a tu bebé es malcriarlo? Resulta difícil imaginar que un abrazo pueda malcriar a nadie y mucho menos a un bebé. Sin embargo, diariamente escuchamos esta frase en boca de familiares, amigos, vecinas o señoras que esperan el autobús, en un intento absurdo de negar algo básico: la necesidad de contacto físico y afecto en el ser humano.

En el caso de los bebés, el contacto permanente con su madre es lo que garantiza su supervivencia ya que les permite alimentarse y estar protegidos ante cualquier peligro. Así que si está claro que es necesario cubrir necesidades básicas como su alimentación ¿por qué algunos no tienen tan clara la importancia de satisfacer sus necesidades emocionales y de afecto?

El llanto de un bebé puede responder a diversas y numerosas razones. Hambre, sueño, frío, calor o simplemente necesidad de cambiarle el pañal. Así que si no se trata de ninguno de estos motivos, a lo mejor sólo nos está intentando decir que quiere estar entre los brazos de su madre. Algo lógico y natural si tenemos en cuenta que el cuerpo de su madre es lo más parecido al ambiente intrauterino al que está acostumbrado. Su respiración, su tacto, su olor y su latido le proporcionan durante los primeros meses la sensación de seguridad y protección que necesita.

 

La falsa creencia de sabiduría popular: “coger a tú bebé en brazos es malcriarlo y se acostumbra”, no sólo no está basada científicamente sino que además podría afectar a su desarrollo psicológico, tal y como defiende la conocida Teoría del Apego basada en que este vínculo emocional le proporciona la seguridad necesaria para un buen desarrollo de la personalidad. El bebé necesita estar en brazos de su madre para sentirse protegido y cuidado.

Las áreas del cerebro que marcan el comportamiento social, la regulación emocional y la respuesta a situaciones de estrés en el ser humano se desarrollan durante los tres primeros años de vida. Por eso son tan importantes los cuidados durante esta etapa. Sentirse protegido y querido en brazos de su madre es imprescindible para su desarrollo. Dejar llorar a los bebés y no cogerlos en brazos sistemáticamente, además de ser una fuente de estrés para ambos, también puede afectar a su desarrollo creando niños más dependientes e inseguros.

Bien criar

Te resulta difícil imaginar que alguien, a quién quieres, rompa a llorar y no apresurarte a darle un abrazo para que se calme ¿por qué no vas a hacer lo mismo con tu bebé? Si la persona que más te quiere, te abraza ya no hay motivos para llorar. Pero parece que a los bebés hay que dejarlos llorar para que aprendan… aunque no sepamos muy bien qué es lo que tienen que aprender.

Quizá cogerlos en brazos para que no lo pasen mal es bien criar. Quizá malcriar a un bebé es simplemente no darle cariño y consuelo cuando lo necesita. Porque lo natural es que, durante los primeros meses de vida, el bebé necesite estar en brazos de su madre y a medida que vaya pasando el tiempo, vaya creciendo y desarrollando nuevas habilidades, sus necesidades también irán cambiando.

 

Profesionales de la salud como el conocido pediatra Carlos González, autor entre otros libros de Bésame Mucho (Temas de Hoy), explica científicamente por qué los bebés necesitan estar en brazos. Así lo explica en un artículo de Padres e Hijos en ABC.

“Porque los necesitan. Por lo mismo que se abrazan los amigos y se besan los enamorados. Los seres humanos tenemos necesidades afectivas, necesitamos la presencia física, la atención y el contacto físico de los seres queridos. Y esa necesidad es particularmente intensa en la primera infancia, porque los niños pequeños no pueden sobrevivir sin sus padres. Vienen al mundo con el instinto de relajarse felices en brazos de su madre, y de llorar desesperados cuando su madre se aleja».

 

Momentos para mirarse, tocarse, olerse y sentirse

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el contacto piel con piel o Método Canguro por sus evidentes y probados beneficios tanto para el bebé como para la madre en el momento del nacimiento. Sin embargo, aunque cada vez es más utilizado en los hospitales de nuestro país, también es cierto que en muchos no se cumple por protocolo hospitalario, excepto esos escasos segundos a modo de presentación entre madre y bebé.

En principio este método se usaba en casos de bebés prematuros o de bajo peso, pero hoy se recomienda para todo tipo de recién nacidos, independientemente del tipo de parto y de la edad de la madre, ya que contribuye al establecimiento del vínculo y la adaptación postnatal: colocar al bebé nada más nacer sobre el pecho de la madre, desnudo y en contacto directo. Son momentos para mirarse, tocarse, olerse y sentirse.

 

Además, numerosos estudios corroboran que si el bebé no es separado de su madre durante los primeros 70 minutos, en el 90% de los casos este hecho está relacionado con una mayor prevalencia y duración de la lactancia materna, ya que el recién nacido alcanza el pecho de forma instintiva y comienza a mamar.

 

Ya tendrá tiempo de desacostumbrarse

En ocasiones cuando dejamos llorar a un bebé y no lo cogemos en brazos se consigue el objetivo. Deja de llorar y ya no pide brazos con tanta insistencia. Pero esta respuesta solo significa una cosa: ha aprendido a no pedir lo que necesita. Es decir, desiste de reclamar nuestra atención y se resigna. Que con apenas unos meses de vida,  deje de reclamar cariño y contacto físico porque no recibe el afecto que necesita, es algo antinatural. Ya tendrá tiempo cuando crezca de darse cuenta de que no todo el mundo le dará lo que reclama. Ya tendrá tiempo de desacostumbrarse a estar en brazos.

En Árbol de Amor pensamos que coger en brazos es la forma más saludable y natural de llevar a tu bebé. Trabajamos para hacer más fácil tu día a día con nuestros fulares portabebés. Elige el color que prefieras y sigue llevando a tu bebé de forma natural, a la vez que te permite tener libertad de movimientos para poder realizar otras tareas.

Así que coge a tu bebé en brazos siempre que te lo pida y también cuando no lo haga.

Mímalo, acarícialo y bésalo … porque una cosa está clara: ¿a quién no le gusta que le quieran?

 

 

 

 

 

TENER EN BRAZOS NO ES MALCRIAR
5 (100%) 1 vote

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Create a new list