CÓMO PROTEGER A MI BEBÉ DEL FRÍO

Si acabas de ser mamá o vas a serlo en breve seguro que te ronda por la cabeza cierta preocupación sobre cómo proteger a tu bebé del frío. 

Ganas de abrigo, sofá, café caliente… pero ¿cómo afrontará nuestro bebé las bajas temperaturas? El otoño y el invierno son temporadas complicadas para ellos por eso es importante tener en cuenta algunas precauciones y cuidados con el fin de evitar algunos imprevistos que pueden afectar al recién nacido y al bebé.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que nada más nacer el bebé aún no ha desarrollado su capacidad de termorregulación. En otras palabras, son más sensibles al frío, al calor y a los cambios de temperatura. Si hace frío se enfrían rápidamente y si hace calor se acaloran también en poco tiempo. Este aspecto es importante tenerlo presente durante las primeras semanas, al mes aproximadamente el bebé ya es capaz de regular su temperatura corporal.

En cualquier caso, los expertos recomiendan un ambiente cálido en casa entre los 22 y 24 grados tanto si se trata de un recién nacido como de un bebé de más meses y un nivel de humedad en el ambiente del 50% como mínimo. Así que lo mejor será abrigarlo bien. Pero ¡Cuidado! No se trata de embutir a nuestro bebé en prendas gruesas de abrigo ya que no podrá moverse libremente sino que lo mejor es vestirle con capas, eso sí… sin pasarnos. Utiliza prendas suaves y no demasiado ajustadas que permitan una correcta ventilación de su piel. Así podrás vestirle y desvestirle más fácilmente y comprobar su temperatura y evitarás que esté completamente desnudo en caso de que toque cambio de pañal.

“Los expertos recomiendan un ambiente cálido en casa entre los 22 y 24 grados tanto si se trata de un recién nacido como de un bebé de más meses y un nivel de humedad en el ambiente del 50% como mínimo”.

Cuidado con los cambios bruscos de temperatura

A diferencia de lo que podamos pensar el frío no es el principal problema durante estos meses sino los cambios bruscos de temperatura. Tendremos que tener cierto cuidado y precaución a la hora de salir a la calle. No se trata de encerrarnos en casa, el invierno también tiene sus encantos y es bueno que el bebé salga a la calle pero es importante salir a pasear durante las horas centrales del día.

Otro aspecto a tener en cuenta es la piel del bebé ya que es todavía muy sensible a los agentes externos y al roce de las prendas, por lo que conviene que le dediquemos cuidados específicos. En este sentido los expertos recomiendan utilizar cremas con activos humectantes y emolientes y pomadas calmantes y reparadoras para la zona los labios con el fin de combatir los posibles efectos del viento.

Todas sabemos que durante los meses más fríos suelen tener mayor mucosidad por lo que hay que prestar especial atención a la higiene de las mucosas con la utilización continuada de suero fisiológico y ayudándote del aspirador nasal. 

¿Cómo sé si mi bebé tiene frío?

Los bebés pequeños suelen tener los pies fríos por eso es importante la utilización de patucos o calcetines. Sin embargo eso no quiere decir que necesariamente estén pasando frío. Pero entonces ¿cómo sé si mi bebé tiene frío? Los lugares más adecuados para que puedas controlar la temperatura corporal de tu bebé son la nuca, la frente y el cuello. En función de cómo tenga estas partes del cuerpo podrás deducir si tiene frío o calor. Te puedes ayudar con otros indicadores como el color de sus mejillas, si las tiene demasiado rojas puede ser que tenga calor y debas quitarle alguna prenda.

La hora del baño debe ser corta

Durante los meses de frío debemos evitar que el baño se prolongue en el tiempo, bastará con diez minutos y en un ambiente cálido de unos 24 grados. Conviene caldear antes el cuarto de baño. También puedes calentar su toalla y el pijama antes de usarlos para evitar cambios bruscos de temperatura, si bien debes evitar que no estén demasiado calientes.

Para dormir 

La habitación en la que duerme el bebé no debe tener demasiada temperatura, los expertos aconsejan que esté entre 20 y 22 grados. Lo ideal es que duerma con un pijama calentito que le tape los pies y evitar ponerle capas demasiado gruesas para protegerle del frío. Si tu bebé es revoltoso en la cuna, un saquito de dormir puede ser una buena alternativa.

De paseo

Cuando salgáis a la calle, si tu bebé tiene más de doce meses necesitará las mismas capas que tú, si es más pequeño siempre una capa más. Aunque haga frío es bueno salir de casa a diario y disfrutar del aire libre pero recuerda que lo ideal será hacerlo en las horas centrales del día. Así que evita las primeras y últimas horas del día ya que es cuando más frío hace y los bebés menores de dos años son más sensibles a las bajas temperaturas. Una buena idea para que tú y tu bebé salgáis a la calle calentitos son nuestros abrigos de porteo. Así puedes experimentar los beneficios de llevar a tu bebé pegado a ti y él puede sentirte cerca y escuchar tu corazón. El porteo favorece el desarrollo de sus movimientos y su equilibrio. Mientras tú caminas, tu bebé siente el balanceo de tus pasos y tu calor, lo que le proporciona una gran sensación de bienestar.

Consejos y recomendaciones

Controla el nivel de humedad

Controla el nivel de humedad en el ambiente, la calefacción tiende a resecar la piel y las mucosas de tu bebé.  Recuerda que debe ser del 50% como mínimo. Puedes utilizar un humificador o colocar un recipiente con agua sobre el radiador. Conviene además ventilar bien todas las mañanas para renovar el aire en casa.

No te olvides del gorro

Utiliza prendas adecuadas que permitan que su piel respire correctamente, por ejemplo tejidos de algodón o lana. No te olvides de ponerle siempre que salgáis a la calle patucos o calcetines, manoplas y algo fundamental, el gorro. Incluso durante su primera semana de vida será conveniente que lleve un gorrito incluso dentro de casa. La cabeza es una de las partes del cuerpo por las que se pierde más calor. Además ellos aún no tienen casi pelo. Las bufandas y las prendas con cordones en la zona del cuello son poco recomendables. Podemos tener algún susto.

Crema hidratante

Con el aire y el viento, a los bebés también se les pueden secar los labios. Ten la precaución de ponerle un poco de crema hidratante por ejemplo con manteca de karité con propiedades nutritivas y protectoras cuando salgáis a la calle. Dentro de casa, si su piel está reseca también puedes utilizarla antes de salir.

Cuida sus mucosas

Cuida sus mucosas limpiándolas con suero fisiológico y ayudándote del aspirador nasal

 

Ya estáis listos para salir a la calle. Disfruta de los meses del año más fríos. Y si no sabes qué ponerte tenemos un montón de vestidos de lactancia calentitos para ti. Algunos de nuestros modelos sirven además como ropa de premamá gracias a su diseño evolutivo.

¡Feliz invierno!

DÍA CONTRA EL CÁNCER DE MAMA: POR TÍ Y POR TODAS

Como cada año, el 19 de octubre se celebra el Día Internacional Contra el Cáncer de Mamá. Promovido por la Organización Mundial de la Salud, el objetivo es aunar esfuerzos hacia la concienciación, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos de quienes lo padecen. En definitiva, promover que cada vez más mujeres puedan acceder a más controles, diagnósticos y tratamientos.

Por ti y por todas. Da igual que te guste la literatura o las matemáticas, la música clásica o el rock and roll, que seas madre o que hayas soñado con serlo… tod@s tenemos a alguien por quién dar la cara y hoy, como el resto del año, la damos por todas las mujeres en el Día Internacional contra el Cáncer de Mama.

No os perdáis el vídeo que os dejamos al final de este post sobre algunos de los miedos a los que deben enfrentarse estas “guerreras” tras un cáncer de mama.

Sólo en España se diagnostican cada año alrededor de 25.000 nuevos casos, según los datos ofrecidos por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). En 2018 se han detectado 32.825 nuevos casos de cáncer de mama, un 30% más que en 2012.

1 de cada 8 mujeres tendremos cáncer de mama en algún momento de nuestra vida. Y es que ser mujer es el mayor factor de riesgo en esta enfermedad. El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre nosotras. Esto no ocurre en los hombres, menos del 1% de los cánceres de mama afectan a varones.

Otro de los datos a tener en cuenta es la edad. A mayor edad, mayor riesgo. Alrededor del 18% de los cánceres de mama se diagnostican en mujeres entre 40 y 50 años y el 77% por encima de los 50 años, si bien en las mayores de 75 años el riesgo disminuye, según la AECC.

Maternidad y cáncer de mama

Ser madre

Además, la AECC asegura que las mujeres que no tienen hijos tienen mayor riesgo de cáncer de mama respecto a las que son mamás. Este mayor riesgo aumentado es de 1,2 a 1,7 puntos. Por el contrario las mujeres con múltiples embarazos tienen menos riesgo de sufrir cáncer de mama.

Edad del primer embarazo

La edad del primer embarazo también influye. El riesgo es de 1,6 veces mayor en el caso de tener el primer embarazo a una edad superior a los 35 años en relación con las mujeres que lo tienen a los 26 o 27 años. Es decir que cuánto antes sea el primer embarazo, disminuye el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Lactancia materna

Algunos estudios, tal y como ha apuntado UNICEF, señalan que la lactancia materna puede disminuir el riesgo de padecer cáncer de mama y ovario, pero solamente si la lactancia es prolongada, es decir durante los dos primeros años. Los datos de la AECC, destacan que el riesgo se reduce en 4,3% por cada 12 meses de lactancia, al que se añade otro 7% de reducción del riesgo por el parto. Los mecanismos de prevención de la lactancia frente al cáncer de mama son el retraso en el restablecimiento de la función ovárica y la disminución en los niveles séricos de estrógenos.

Menopausia y tratamiento hormonal sustitutivo

Según explica la AECC en su página web, la administración de tratamiento hormonal sustitutivo para tratar los síntomas de la menopausia está claramente desaconsejado. El aumento del riesgo de desarrollar cáncer de mama se relaciona fundamentalmente con la terapia hormonal sustitutiva que combina estrógenos y progestágenos y cuando es de larga duración, más de 15 años.

 

Algunos síntomas

Si notas alguno de estos síntomas, será conveniente que acudas al médico cuanto antes:

   1. Cambio de tamaño de alguna de las mamas.

   2. Irregularidades en el contorno.

   3. Menor movilidad de una de las mamas al levantar los brazos.

   4. Alteración en la piel de la mama como: úlceras, cambios de color y aparición de “piel de naranja”.

   5. Cambios en el pezón, hundimiento por ejemplo.

   6. Aparición de un nódulo en la axila.

   7. Dolor en la mama a la palpación.

Existen otros síntomas como son el cansancio o el dolor óseo localizado, que pueden darse en estadios más avanzados de la enfermedad.

Estos son algunos de los síntomas, pero conviene destacar que nuestro cuerpo no siempre responde de la misma manera en todos los casos. En ocasiones, en fases tempranas de la enfermedad no hay evidencia de ninguno de estos síntomas. No apreciamos ninguna irregularidad en nuestro pecho, no nos duele nada. Por eso los controles rutinarios al ginecólogo, las mamografías y la autoexploración son tan importantes para un diagnóstico precoz.

Según los expertos, la autoexploración debe comenzar a partir de los 25 años y debe realizarse siete días después de cada menstruación. Aquí os dejamos esta infografía de GEICAM, Grupo de Investigación en Cáncer de Mama, muy útil para realizar una correcta autoexploración.

Fuente de la Infografía: GEICAM

En datos

Según la OMS, cada 30 segundos en algún lugar del mundo se diagnostica un caso de cáncer de mama.

Es el tumor más frecuente entre las mujeres.

En España, se diagnostican cerca de 25.000 nuevos casos al año de cáncer de mama, 1 de cada 8 mujeres tendremos cáncer de mama en algún momento de nuestra vida.

Las estimaciones revelan que cada 53 minutos una mujer muere por esta enfermedad en algún lugar del mundo.

Si se detecta a tiempo, la probabilidad de muerte disminuye en un 25%.

Un día cualquiera de una “guerrera” cualquiera con cáncer de mama

Aquí os dejamos este precioso vídeo para que lo disfrutéis. Podría ser un día cualquiera de una “guerrera” cualquiera con cáncer de mama.

Hoy y siempre, al lado de todas las mujeres que han padecido o padecerán cáncer de mama.

EJERCICIOS KEGEL: SUELO PÉLVICO FIRME TRAS EL PARTO

Seguro que has oído hablar de los Ejercicios Kegel en repetidas ocasiones o que incluso alguna de tus amigas, o quién sabe si algún especialista, te han animado a practicarlos. O quizá si has tenido un parto natural ya seas una experta. Si no es así no te preocupes, hoy te vamos a contar todo lo que necesitas saber sobre estos ejercicios que te ayudan a fortalecer tu suelo pélvico.

En qué consisten

Lo primero y más importante para poder realizarlos es saber en qué consisten. A mediados del siglo XX, Arnold Kegel documentó la forma de prevenir la incontinencia urinaria mediante la tonificación de los músculos del suelo pélvico o PC (pubicoccígeos), sin necesidad de intervención quirúrgica. Hablamos, ni más ni menos, que de contraer los músculos de nuestro suelo pélvico.

Cuáles son y dónde están

Y aquí viene la siguiente misión: ¿cuáles son y dónde están exactamente? No están en un lugar evidente de nuestro cuerpo, ni recibimos señales cuando los ejercitamos. Sabemos que los tenemos pero no dónde, ni cuáles son exactamente. Para ayudarte, vamos a recordar la descripción que nos dio Poline Jiménez, fisioterapeuta de Suelo Pélvico, a la que entrevistamos en nuestro blog hace unas semanas. Según explica, “(…) el suelo pélvico es una estructura músculo ligamentosa que está sosteniendo todo el peso de nuestro tronco. No es inmóvil, ni rígida, sino todo lo contrario. No sólo incluye la vagina, sino también el útero, la vejiga y el recto”.

Por qué es importante practicarlos

Ahora entenderás por qué es tan importante practicarlos durante el embarazo y tras el parto.

Fortalecer los músculos de tu suelo pélvico te ayudarán a:

Evitar la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria puede darse o verse agravada por el peso del bebé sobre tu vejiga. Según los expertos, la incontinencia tras el parto afecta alrededor del 30% de las mujeres. Esto puede evitarse tonificando nuestros músculos vaginales cada día.

Tener un parto más fácil

Evitando desgarros y episiotomías. Y en caso de sufrirlos, incrementa la circulación sanguínea en la zona rectal por lo que ayuda a su recuperación.

Evitar el prolapso

Hablamos de la salida o descuelgue del útero, vejiga y otros órganos de la zona tras el parto.

 

Los Ejercicios Kegel son esenciales para tonificar los músculos vaginales y tener una vida sexual saludable.

Incrementa el placer sexual

Los ejercicios de Kegel son esenciales para tonificar los músculos vaginales y volver a una vida sexual normal tras el parto.

No sólo el embarazo, el parto y el post parto pueden debilitar los músculos de nuestro suelo pélvico. Hay otros hábitos o costumbres que también pueden contribuir a este problema. Malas posturas durante largos periodos de tiempo, cargar pesos sin cuidar la postura, deportes de alto impacto o abdominales hiperpresivos, golpes de tos continuados o el paso del tiempo y la menopausia, son otros factores de riesgo.

Además de ayudarte a prevenir la incontinencia y los prolapsos y a recuperarte tras el parto, los ejercicios Kegel también pueden ayudarte si usas la copa menstrual. Si tienes problemas para insertarla o extraerla puedes ayudarte mediante la contracción de tus músculos para colocarla más fácilmente.

Localiza y siente tus músculos

No todas somos capaces de localizar y sentir de forma aislada estos músculos. Por eso es tan importante tenerlos perfectamente localizados y ser conscientes de que los contraemos de manera aislada de otros que están cerca o interconectados como por ejemplo, glúteos o abdominales.

Fuente de la imagen: Crianza Natural

 

Es muy importante tenerlos perfectamente localizados y ser conscientes de que los contraemos sin ayuda.

 

Para ayudarnos a reconocerlos más fácilmente los expertos recomiendan algunos trucos:

Utiliza un espejo

Estamos acostumbradas a ponernos delante del espejo cada día… pero ¿y nuestra vagina? Ahora es el momento. Prueba a contraer los músculos de tu suelo pélvico y si lo estás haciendo correctamente observarás cómo tu vagina se cierra levemente y cómo se hunde hacia adentro ligeramente la zona del periné.

Inserta uno o dos dedos en tu vagina

Lógicamente debes lavarte previamente las manos. Unos tres o cuatro centímetros es suficiente. Túmbate de lado e intenta empujar con tus dedos hacia la pared de atrás. Cuando contraes tus músculos del suelo pélvico vas a sentir cómo tu vagina se contrae alrededor de tus dedos y se eleva ligeramente hacia arriba y que esa pared se mueve ligeramente hacia adelante contra tus dedos.

Simula detener las ganas de hacer pis

Una de las formas más sencillas para reconocer estos músculos es la simulación de detener las ganas de hacer pis. Imagínate que lo retienes conscientemente y después lo dejas salir. Pero, ¡cuidado! Esto no debes ponerlo en práctica mientras estás en efecto orinando porque te puede causar una infección.

Ponte cómoda… ¡Comenzamos!

Ahora que ya sabes qué músculos debes contraer… ¡Relájate!

Adopta la postura que te resulte más cómoda. Si es la primera vez que pruebas a realizarlos, te será más fácil tumbada, puede ser de lado, boca arriba o boca abajo. A medida que vayas cogiendo práctica, podrás hacerlos en cualquier posición.  

Debes comprobar que tu columna vertebral está recta y que tu pelvis se encuentra en una posición neutra, es decir una curvatura lumbar suave antes y durante la realización de las contracciones musculares. Contrae los músculos de toda la zona (ano, vagina y uretra) y mientras lo haces, no alteres tu respiración y continúa con tu ritmo normal. Después relaja los músculos despacio y respira un par de veces antes de volver a contraer. Repite las veces que puedas y tómate un descanso de 20 segundos entre serie y serie. No te preocupes si no logras hacer demasiadas, se trata de hacerlas correctamente y no de una maratón de Kegel.

Debes evitar empujar hacia abajo cuando contraigas, se trata precisamente de lo contrario, la contracción debe ser hacia arriba. No te ayudes de los glúteos, los aductores, ni los músculos rectos del abdomen, debes aprender a trabajar los músculos de tu suelo pélvico de una manera aislada. No aguantes la respiración, continua haciéndolo de forma natural.

 

Debes aprender a trabajar los músculos de tu suelo pélvico de una manera aislada.

 

Te recomendamos que si padeces algún problema de suelo pélvico consultes a un especialista. No obstante en caso de que lo que necesites sea una rutina para mantenerte, a continuación te dejamos este plan recomendado por Laura Rojas, fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, en su página En Suelo Firme: 

1. Contrae tus músculos a la máxima intensidad que seas capaz. Acuérdate de adoptar una postura correcta, mantener tu respiración normal y relajarte.

   2. Mantén cada contracción entre 3 y 10 segundos.

   3. Realiza entre 8 y 12 contracciones. Esto es una serie.

   4. Haz tres series diarias.

   5. Ejercita tu suelo pélvico todos los días. Aunque al principio te cueste trabajo o no encuentres tiempo, acabará convirtiéndose en un hábito.

Verás cómo progresivamente serás capaz de incrementar la intensidad de los ejercicios y que podrás hacerlo en diferentes posturas e incluso incorporarlos en tus posiciones del día a día.

Te dejamos este vídeo de Laura Rojas para que aprendas a identificar fácilmente los músculos de tu suelo pélvico.

¿Te atreves?

TENER EN BRAZOS NO ES MALCRIAR

No cojas a tu bebé en brazos, que lo malcrías”. ¿Cuántas veces has escuchado esta frase?

¿Coger en brazos a tu bebé es malcriarlo? Resulta difícil imaginar que un abrazo pueda malcriar a nadie y mucho menos a un bebé. Sin embargo, diariamente escuchamos esta frase en boca de familiares, amigos, vecinas o señoras que esperan el autobús, en un intento absurdo de negar algo básico: la necesidad de contacto físico y afecto en el ser humano.

Garantía de supervivencia:

En el caso de los bebés, el contacto permanente con su madre es lo que garantiza su supervivencia ya que les permite alimentarse y estar protegidos ante cualquier peligro. Así que si está claro que es necesario cubrir necesidades básicas como su alimentación ¿por qué algunos no tienen tan clara la importancia de satisfacer sus necesidades emocionales y de afecto?

El llanto de un bebé puede responder a diversas y numerosas razones. Hambre, sueño, frío, calor o simplemente necesidad de cambiarle el pañal. Así que si no se trata de ninguno de estos motivos, a lo mejor sólo nos está intentando decir que quiere estar entre los brazos de su madre. Algo lógico y natural si tenemos en cuenta que el cuerpo de su madre es lo más parecido al ambiente intrauterino al que está acostumbrado. Su respiración, su tacto, su olor y su latido le proporcionan durante los primeros meses la sensación de seguridad y protección que necesita.

 

La falsa creencia de sabiduría popular: “coger a tú bebé en brazos es malcriarlo y se acostumbra”, no sólo no está basada científicamente sino que además podría afectar a su desarrollo psicológico, tal y como defiende la conocida Teoría del Apego basada en que este vínculo emocional le proporciona la seguridad necesaria para un buen desarrollo de la personalidad. El bebé necesita estar en brazos de su madre para sentirse protegido y cuidado.

Las áreas del cerebro que marcan el comportamiento social, la regulación emocional y la respuesta a situaciones de estrés en el ser humano se desarrollan durante los tres primeros años de vida. Por eso son tan importantes los cuidados durante esta etapa. Sentirse protegido y querido en brazos de su madre es imprescindible para su desarrollo. Dejar llorar a los bebés y no cogerlos en brazos sistemáticamente, además de ser una fuente de estrés para ambos, también puede afectar a su desarrollo creando niños más dependientes e inseguros.

Bien criar

Te resulta difícil imaginar que alguien, a quién quieres, rompa a llorar y no apresurarte a darle un abrazo para que se calme ¿por qué no vas a hacer lo mismo con tu bebé? Si la persona que más te quiere, te abraza ya no hay motivos para llorar. Pero parece que a los bebés hay que dejarlos llorar para que aprendan… aunque no sepamos muy bien qué es lo que tienen que aprender.

Coger en brazos:

Quizá cogerlos en brazos para que no lo pasen mal es bien criar. Quizá malcriar a un bebé es simplemente no darle cariño y consuelo cuando lo necesita. Porque lo natural es que, durante los primeros meses de vida, el bebé necesite estar en brazos de su madre y a medida que vaya pasando el tiempo, vaya creciendo y desarrollando nuevas habilidades, sus necesidades también irán cambiando.

 

Profesionales de la salud como el conocido pediatra Carlos González, autor entre otros libros de Bésame Mucho (Temas de Hoy), explica científicamente por qué los bebés necesitan estar en brazos. Así lo explica en un artículo de Padres e Hijos en ABC.

“Porque los necesitan. Por lo mismo que se abrazan los amigos y se besan los enamorados. Los seres humanos tenemos necesidades afectivas, necesitamos la presencia física, la atención y el contacto físico de los seres queridos. Y esa necesidad es particularmente intensa en la primera infancia, porque los niños pequeños no pueden sobrevivir sin sus padres. Vienen al mundo con el instinto de relajarse felices en brazos de su madre, y de llorar desesperados cuando su madre se aleja».

 

Momentos para mirarse, tocarse, olerse y sentirse

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el contacto piel con piel o Método Canguro por sus evidentes y probados beneficios tanto para el bebé como para la madre en el momento del nacimiento. Sin embargo, aunque cada vez es más utilizado en los hospitales de nuestro país, también es cierto que en muchos no se cumple por protocolo hospitalario, excepto esos escasos segundos a modo de presentación entre madre y bebé.

En principio este método se usaba en casos de bebés prematuros o de bajo peso, pero hoy se recomienda para todo tipo de recién nacidos, independientemente del tipo de parto y de la edad de la madre, ya que contribuye al establecimiento del vínculo y la adaptación postnatal: colocar al bebé nada más nacer sobre el pecho de la madre, desnudo y en contacto directo. Son momentos para mirarse, tocarse, olerse y sentirse.

 

Además, numerosos estudios corroboran que si el bebé no es separado de su madre durante los primeros 70 minutos, en el 90% de los casos este hecho está relacionado con una mayor prevalencia y duración de la lactancia materna, ya que el recién nacido alcanza el pecho de forma instintiva y comienza a mamar.

 

Ya tendrá tiempo de desacostumbrarse

En ocasiones cuando dejamos llorar a un bebé y no lo cogemos en brazos se consigue el objetivo. Deja de llorar y ya no pide brazos con tanta insistencia. Pero esta respuesta solo significa una cosa: ha aprendido a no pedir lo que necesita. Es decir, desiste de reclamar nuestra atención y se resigna. Que con apenas unos meses de vida,  deje de reclamar cariño y contacto físico porque no recibe el afecto que necesita, es algo antinatural. Ya tendrá tiempo cuando crezca de darse cuenta de que no todo el mundo le dará lo que reclama. Ya tendrá tiempo de desacostumbrarse a estar en brazos.

En Árbol de Amor pensamos que coger en brazos es la forma más saludable y natural de llevar a tu bebé. Trabajamos para hacer más fácil tu día a día con nuestros fulares portabebés. Elige el color que prefieras y sigue llevando a tu bebé de forma natural, a la vez que te permite tener libertad de movimientos para poder realizar otras tareas.

Así que coge a tu bebé en brazos siempre que te lo pida y también cuando no lo haga.

Mímalo, acarícialo y bésalo … porque una cosa está clara: ¿a quién no le gusta que le quieran?