DÍA CONTRA EL CÁNCER DE MAMA: POR TÍ Y POR TODAS

Como cada año, el 19 de octubre se celebra el Día Internacional Contra el Cáncer de Mamá. Promovido por la Organización Mundial de la Salud, el objetivo es aunar esfuerzos hacia la concienciación, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos de quienes lo padecen. En definitiva, promover que cada vez más mujeres puedan acceder a más controles, diagnósticos y tratamientos.

Por ti y por todas. Da igual que te guste la literatura o las matemáticas, la música clásica o el rock and roll, que seas madre o que hayas soñado con serlo… tod@s tenemos a alguien por quién dar la cara y hoy, como el resto del año, la damos por todas las mujeres en el Día Internacional contra el Cáncer de Mama.

No os perdáis el vídeo que os dejamos al final de este post sobre algunos de los miedos a los que deben enfrentarse estas “guerreras” tras un cáncer de mama.

Sólo en España se diagnostican cada año alrededor de 25.000 nuevos casos, según los datos ofrecidos por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). En 2018 se han detectado 32.825 nuevos casos de cáncer de mama, un 30% más que en 2012.

1 de cada 8 mujeres tendremos cáncer de mama en algún momento de nuestra vida. Y es que ser mujer es el mayor factor de riesgo en esta enfermedad. El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre nosotras. Esto no ocurre en los hombres, menos del 1% de los cánceres de mama afectan a varones.

Otro de los datos a tener en cuenta es la edad. A mayor edad, mayor riesgo. Alrededor del 18% de los cánceres de mama se diagnostican en mujeres entre 40 y 50 años y el 77% por encima de los 50 años, si bien en las mayores de 75 años el riesgo disminuye, según la AECC.

Maternidad y cáncer de mama

Ser madre

Además, la AECC asegura que las mujeres que no tienen hijos tienen mayor riesgo de cáncer de mama respecto a las que son mamás. Este mayor riesgo aumentado es de 1,2 a 1,7 puntos. Por el contrario las mujeres con múltiples embarazos tienen menos riesgo de sufrir cáncer de mama.

Edad del primer embarazo

La edad del primer embarazo también influye. El riesgo es de 1,6 veces mayor en el caso de tener el primer embarazo a una edad superior a los 35 años en relación con las mujeres que lo tienen a los 26 o 27 años. Es decir que cuánto antes sea el primer embarazo, disminuye el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Lactancia materna

Algunos estudios, tal y como ha apuntado UNICEF, señalan que la lactancia materna puede disminuir el riesgo de padecer cáncer de mama y ovario, pero solamente si la lactancia es prolongada, es decir durante los dos primeros años. Los datos de la AECC, destacan que el riesgo se reduce en 4,3% por cada 12 meses de lactancia, al que se añade otro 7% de reducción del riesgo por el parto. Los mecanismos de prevención de la lactancia frente al cáncer de mama son el retraso en el restablecimiento de la función ovárica y la disminución en los niveles séricos de estrógenos.

Menopausia y tratamiento hormonal sustitutivo

Según explica la AECC en su página web, la administración de tratamiento hormonal sustitutivo para tratar los síntomas de la menopausia está claramente desaconsejado. El aumento del riesgo de desarrollar cáncer de mama se relaciona fundamentalmente con la terapia hormonal sustitutiva que combina estrógenos y progestágenos y cuando es de larga duración, más de 15 años.

 

Algunos síntomas

Si notas alguno de estos síntomas, será conveniente que acudas al médico cuanto antes:

   1. Cambio de tamaño de alguna de las mamas.

   2. Irregularidades en el contorno.

   3. Menor movilidad de una de las mamas al levantar los brazos.

   4. Alteración en la piel de la mama como: úlceras, cambios de color y aparición de “piel de naranja”.

   5. Cambios en el pezón, hundimiento por ejemplo.

   6. Aparición de un nódulo en la axila.

   7. Dolor en la mama a la palpación.

Existen otros síntomas como son el cansancio o el dolor óseo localizado, que pueden darse en estadios más avanzados de la enfermedad.

Estos son algunos de los síntomas, pero conviene destacar que nuestro cuerpo no siempre responde de la misma manera en todos los casos. En ocasiones, en fases tempranas de la enfermedad no hay evidencia de ninguno de estos síntomas. No apreciamos ninguna irregularidad en nuestro pecho, no nos duele nada. Por eso los controles rutinarios al ginecólogo, las mamografías y la autoexploración son tan importantes para un diagnóstico precoz.

Según los expertos, la autoexploración debe comenzar a partir de los 25 años y debe realizarse siete días después de cada menstruación. Aquí os dejamos esta infografía de GEICAM, Grupo de Investigación en Cáncer de Mama, muy útil para realizar una correcta autoexploración.

Fuente de la Infografía: GEICAM

En datos

Según la OMS, cada 30 segundos en algún lugar del mundo se diagnostica un caso de cáncer de mama.

Es el tumor más frecuente entre las mujeres.

En España, se diagnostican cerca de 25.000 nuevos casos al año de cáncer de mama, 1 de cada 8 mujeres tendremos cáncer de mama en algún momento de nuestra vida.

Las estimaciones revelan que cada 53 minutos una mujer muere por esta enfermedad en algún lugar del mundo.

Si se detecta a tiempo, la probabilidad de muerte disminuye en un 25%.

Un día cualquiera de una “guerrera” cualquiera con cáncer de mama

Aquí os dejamos este precioso vídeo para que lo disfrutéis. Podría ser un día cualquiera de una “guerrera” cualquiera con cáncer de mama.

Hoy y siempre, al lado de todas las mujeres que han padecido o padecerán cáncer de mama.

EJERCICIOS KEGEL: SUELO PÉLVICO FIRME TRAS EL PARTO

Seguro que has oído hablar de los Ejercicios Kegel en repetidas ocasiones o que incluso alguna de tus amigas, o quién sabe si algún especialista, te han animado a practicarlos. O quizá si has tenido un parto natural ya seas una experta. Si no es así no te preocupes, hoy te vamos a contar todo lo que necesitas saber sobre estos ejercicios que te ayudan a fortalecer tu suelo pélvico.

En qué consisten

Lo primero y más importante para poder realizarlos es saber en qué consisten. A mediados del siglo XX, Arnold Kegel documentó la forma de prevenir la incontinencia urinaria mediante la tonificación de los músculos del suelo pélvico o PC (pubicoccígeos), sin necesidad de intervención quirúrgica. Hablamos, ni más ni menos, que de contraer los músculos de nuestro suelo pélvico.

Cuáles son y dónde están

Y aquí viene la siguiente misión: ¿cuáles son y dónde están exactamente? No están en un lugar evidente de nuestro cuerpo, ni recibimos señales cuando los ejercitamos. Sabemos que los tenemos pero no dónde, ni cuáles son exactamente. Para ayudarte, vamos a recordar la descripción que nos dio Poline Jiménez, fisioterapeuta de Suelo Pélvico, a la que entrevistamos en nuestro blog hace unas semanas. Según explica, “(…) el suelo pélvico es una estructura músculo ligamentosa que está sosteniendo todo el peso de nuestro tronco. No es inmóvil, ni rígida, sino todo lo contrario. No sólo incluye la vagina, sino también el útero, la vejiga y el recto”.

Por qué es importante practicarlos

Ahora entenderás por qué es tan importante practicarlos durante el embarazo y tras el parto.

Fortalecer los músculos de tu suelo pélvico te ayudarán a:

Evitar la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria puede darse o verse agravada por el peso del bebé sobre tu vejiga. Según los expertos, la incontinencia tras el parto afecta alrededor del 30% de las mujeres. Esto puede evitarse tonificando nuestros músculos vaginales cada día.

Tener un parto más fácil

Evitando desgarros y episiotomías. Y en caso de sufrirlos, incrementa la circulación sanguínea en la zona rectal por lo que ayuda a su recuperación.

Evitar el prolapso

Hablamos de la salida o descuelgue del útero, vejiga y otros órganos de la zona tras el parto.

 

Los Ejercicios Kegel son esenciales para tonificar los músculos vaginales y tener una vida sexual saludable.

Incrementa el placer sexual

Los ejercicios de Kegel son esenciales para tonificar los músculos vaginales y volver a una vida sexual normal tras el parto.

No sólo el embarazo, el parto y el post parto pueden debilitar los músculos de nuestro suelo pélvico. Hay otros hábitos o costumbres que también pueden contribuir a este problema. Malas posturas durante largos periodos de tiempo, cargar pesos sin cuidar la postura, deportes de alto impacto o abdominales hiperpresivos, golpes de tos continuados o el paso del tiempo y la menopausia, son otros factores de riesgo.

Además de ayudarte a prevenir la incontinencia y los prolapsos y a recuperarte tras el parto, los ejercicios Kegel también pueden ayudarte si usas la copa menstrual. Si tienes problemas para insertarla o extraerla puedes ayudarte mediante la contracción de tus músculos para colocarla más fácilmente.

Localiza y siente tus músculos

No todas somos capaces de localizar y sentir de forma aislada estos músculos. Por eso es tan importante tenerlos perfectamente localizados y ser conscientes de que los contraemos de manera aislada de otros que están cerca o interconectados como por ejemplo, glúteos o abdominales.

Fuente de la imagen: Crianza Natural

 

Es muy importante tenerlos perfectamente localizados y ser conscientes de que los contraemos sin ayuda.

 

Para ayudarnos a reconocerlos más fácilmente los expertos recomiendan algunos trucos:

Utiliza un espejo

Estamos acostumbradas a ponernos delante del espejo cada día… pero ¿y nuestra vagina? Ahora es el momento. Prueba a contraer los músculos de tu suelo pélvico y si lo estás haciendo correctamente observarás cómo tu vagina se cierra levemente y cómo se hunde hacia adentro ligeramente la zona del periné.

Inserta uno o dos dedos en tu vagina

Lógicamente debes lavarte previamente las manos. Unos tres o cuatro centímetros es suficiente. Túmbate de lado e intenta empujar con tus dedos hacia la pared de atrás. Cuando contraes tus músculos del suelo pélvico vas a sentir cómo tu vagina se contrae alrededor de tus dedos y se eleva ligeramente hacia arriba y que esa pared se mueve ligeramente hacia adelante contra tus dedos.

Simula detener las ganas de hacer pis

Una de las formas más sencillas para reconocer estos músculos es la simulación de detener las ganas de hacer pis. Imagínate que lo retienes conscientemente y después lo dejas salir. Pero, ¡cuidado! Esto no debes ponerlo en práctica mientras estás en efecto orinando porque te puede causar una infección.

Ponte cómoda… ¡Comenzamos!

Ahora que ya sabes qué músculos debes contraer… ¡Relájate!

Adopta la postura que te resulte más cómoda. Si es la primera vez que pruebas a realizarlos, te será más fácil tumbada, puede ser de lado, boca arriba o boca abajo. A medida que vayas cogiendo práctica, podrás hacerlos en cualquier posición.  

Debes comprobar que tu columna vertebral está recta y que tu pelvis se encuentra en una posición neutra, es decir una curvatura lumbar suave antes y durante la realización de las contracciones musculares. Contrae los músculos de toda la zona (ano, vagina y uretra) y mientras lo haces, no alteres tu respiración y continúa con tu ritmo normal. Después relaja los músculos despacio y respira un par de veces antes de volver a contraer. Repite las veces que puedas y tómate un descanso de 20 segundos entre serie y serie. No te preocupes si no logras hacer demasiadas, se trata de hacerlas correctamente y no de una maratón de Kegel.

Debes evitar empujar hacia abajo cuando contraigas, se trata precisamente de lo contrario, la contracción debe ser hacia arriba. No te ayudes de los glúteos, los aductores, ni los músculos rectos del abdomen, debes aprender a trabajar los músculos de tu suelo pélvico de una manera aislada. No aguantes la respiración, continua haciéndolo de forma natural.

 

Debes aprender a trabajar los músculos de tu suelo pélvico de una manera aislada.

 

Te recomendamos que si padeces algún problema de suelo pélvico consultes a un especialista. No obstante en caso de que lo que necesites sea una rutina para mantenerte, a continuación te dejamos este plan recomendado por Laura Rojas, fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, en su página En Suelo Firme: 

1. Contrae tus músculos a la máxima intensidad que seas capaz. Acuérdate de adoptar una postura correcta, mantener tu respiración normal y relajarte.

   2. Mantén cada contracción entre 3 y 10 segundos.

   3. Realiza entre 8 y 12 contracciones. Esto es una serie.

   4. Haz tres series diarias.

   5. Ejercita tu suelo pélvico todos los días. Aunque al principio te cueste trabajo o no encuentres tiempo, acabará convirtiéndose en un hábito.

Verás cómo progresivamente serás capaz de incrementar la intensidad de los ejercicios y que podrás hacerlo en diferentes posturas e incluso incorporarlos en tus posiciones del día a día.

Te dejamos este vídeo de Laura Rojas para que aprendas a identificar fácilmente los músculos de tu suelo pélvico.

¿Te atreves?