¿CUÁNDO DEJO DE DARLE EL PECHO A MI BEBÉ?

“¿Todavía le das el pecho?”, “ya tiene edad para tomar leche de verdad” o “¿para qué le das la teta?… ya solo debes tener agua”. A menudo escuchamos comentarios como éstos. A veces hacen que nos sintamos orgullosas de criar a nuestro bebé como nos plazca pero otras nos hacen cuestionar si lo estamos haciendo bien.

Si te preguntas hasta cuándo debes darle el pecho a tu bebé, la respuesta es clara: hasta que tú y tu bebé queráis. La leche materna no pierde ninguna de sus propiedades nutricionales, no tiene ninguna contraindicación y sí muchos beneficios para los dos. Las principales asociaciones científicas nacionales e internacionales como por ejemplo la OMS, UNICEF o la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva y a demanda hasta los 6 meses y después complementarla con otros alimentos al menos hasta los dos años o más y en ningún caso se habla de una edad límite para dar la teta. 

La leche materna no pierde ninguna de sus propiedades nutricionales, no tiene ninguna contraindicación y sí muchos beneficios para los dos.

Ni criamos niños más dependientes, ni la calidad de nuestra leche disminuye, ni estamos favoreciendo que rechacen otros alimentos… parece que más bien se trata de una cuestión social. Molesta más ver cómo una madre amamanta a su bebé que otro tipo de imágenes en una marquesina de autobús.

Cuando amamantamos a nuestro bebé no sólo le estamos dando el alimento más completo con más de 3 millones de células inmunitarias sino que además la leche materna sirve para dar respuesta a otras demandas afectivas y emocionales.

"Recomiendan la lactancia materna exclusiva y a demanda hasta los 6 meses y después complementarla con otros alimentos al menos hasta los dos años o más y en ningún caso se habla de una edad límite para dar la teta".

Es un elemento vital que refuerza los vínculos afectivos con nuestro bebé y además es un maravilloso bálsamo conocido desde hace siglos y que han continuado empleando las generaciones pasadas. Está demostrado que la  leche materna favorece el crecimiento protegido, inteligente, despierto y lleno de vida.

Los beneficios de la leche materna en niños de más de un año

Amamantar durante años a un bebé es algo que siempre han tenido claro nuestros antepasados. A lo largo de los tiempos y en la mayoría de países del mundo la lactancia materna se extendía hasta los dos o tres años y es a principios del siglo XX cuando en los países industrializados se extiende el destete prematuro tras la aparición de los sucedáneos de la leche materna.

Además quizá conviene recordar que la Asociación Española de Pediatría explica en uno de sus informes publicado en 2015 que “desde el punto de vista evolutivo, la lactancia materna es una clave fundamental en el desarrollo de nuestra especie. Su interrelación con la fertilidad de las mujeres y con la supervivencia de los niños hacen de la lactancia un elemento de estudio primordial en la historia del género humano. Diversos trabajos en paleofisiología y antropología establecen que la edad del destete espontáneo en Homo sapiens sapiens ocurre entre los 2,5 y los 7 años”.

“Está comprobado que los bebés mayores de un año que toman teta obtienen un tercio de las calorías y proteínas diarias que necesitan a través de su madre así como una gran cantidad de vitaminas y minerales”.

Y es que los beneficios de dar el pecho a nuestro bebé son muchos. A continuación detallamos algunos de ellos:

La leche materna no pierde sus propiedades con el tiempo  

Desde luego que no pierde sus propiedades. Lo único que ocurre es que a partir del primer año la cantidad de grasa de la leche materna aumenta en relación a los primeros meses por lo que es un alimento más completo y nutritivo para un bebé de mayor edad que la leche de fórmula o la de vaca. Está comprobado que los bebés mayores de un año que toman teta obtienen un tercio de las calorías y proteínas diarias que necesitan a través de su madre, así como una gran cantidad de vitaminas y minerales.

Menor incidencia de infecciones

Otro de los beneficios de dar leche materna a los bebés de más de un año es que disfrutan de sus beneficios inmunológicos por lo que existe una menor incidencia de infecciones con respecto a los bebés de su misma edad que no toman pecho. Los beneficios de la leche materna no solo se notan durante la lactancia sino también a largo plazo. Se ha observado una menor incidencia de diversos tipos de cáncer y de enfermedades metabólicas y autoinmunes en niños que han disfrutado de más tiempo y en exclusiva de la leche materna, así como un mayor desarrollo intelectual.

Mayor desarrollo emocional y psicológico

Los expertos hablan incluso de que cuanto más se prolonga la lactancia existe una mejor relación con los padres en la adolescencia e incluso una mejor salud mental en la vida adulta.

Beneficios para la madre

La lactancia también tiene ventajas para las mamás que optan por prolongarla ya que existe un menor riesgo de padecer algunas enfermedades como diabetes tipo 2, cáncer de mama o de ovario, hipertensión e infarto de miocardio.

Como ves todo son ventajas y no existe ningún tipo de contraindicación para dar el pecho a niños de más de dos años. ¿Hasta cuándo puedes hacerlo? Hasta que tú y tu bebé así lo decidáis. Cuando sientas que ha llegado el momento de retirar la teta lo mejor es que lo hagas de forma gradual y recuerda que con la leche materna no sólo le estás alimentando. Le estás tranquilizando, le estás queriendo, le estás mimando… así que tendrás que tener otras alternativas para no romper el fuerte vínculo que se establece mientras le das el pecho.

OXITOCINA: EL PLACER DE SER MADRE

Un abrazo, bailar, una sonrisa o un beso son algunos de los momentos en los que nuestro cerebro se emplea para segregar altas dosis de la hormona de la felicidad por excelencia, la oxitocina. Esta felicidad la hemos disfrutado en numerosas ocasiones pero nada comparable al placer que sentimos cuando somos madres. Es precisamente este instante en el que nuestro cerebro libera más cantidad de oxitocina, que es la responsable de que el vínculo que sentimos por nuestro bebé sea el lazo más poderoso.

Aunque sus valores más altos se alcanzan con el embarazo y la lactancia, cuando el parto se desarrolla a su propio ritmo, sin ayuda de químicos, alcanzamos los mayores niveles de oxitocina que se pueden lograr en la vida, quizá sólo superados por el momento de nuestro propio nacimiento. La oxitocina es la encargada de crear las contracciones que dilatan el cuello del útero y facilitan el paso del bebé por el canal del parto.

Cuando el parto se desarrolla a su propio ritmo, sin ayuda de químicos, alcanzamos los mayores niveles de oxitocina que se pueden lograr en la vida.

 

La presencia de esta hormona en nuestro cuerpo después de que nazca nuestro bebé se relaciona además con una mayor habilidad para responder a sus necesidades ya que activa nuestros sentidos y nos ayuda a detectar y a responder de inmediato a los reclamos de nuestro bebé. Además consolida nuestra “memoria materna” por eso cuando no somos primerizas nos tomamos todo con más calma.

Lactancia: felicidad y apego

Esta hormona es también la responsable de que la leche salga cuando succiona el bebé y por lo tanto la lactancia materna contribuye a que los niveles de oxitocina se mantengan altos favoreciendo así el apego.

Por eso el contacto piel con piel y el inicio de la lactancia materna nada más nacer aumentan la concentración de oxitocina en un proceso de retroalimentación sin límites: cuánta más oxitocina segrega nuestro cerebro, estamos más calmadas, hay más amor y creamos vínculos más fuertes. Los primeros instantes, su mirada, su olor y sentir su piel nos produce un inmenso placer difícil de describir con palabras.

Cuando le das el pecho a tu bebé también se produce un incremento de la temperatura de la piel de la mama y esto le proporciona una mayor temperatura a tu bebé, este contacto piel con piel hace que no tenga que gastar energía y evita bajadas de azúcar

 

La oxitocina se produce y se almacena en el cerebro hasta que es segregada. Esta segregación se pone en marcha cuando el bebé succiona el pecho. El impulso nervioso que llega al cerebro estimula a la madre. Sin embargo esta hormona no sólo se segrega por la estimulación en el pezón, como en el caso de la prolactina, sino que los estímulos sensoriales como el tacto, el calor y el olor, liberan oxitocina materna. Por eso cuando pensamos en nuestro bebé, olemos su ropa o escuchamos su llanto podemos experimentar una eyección de leche.

¿Sabes por qué te entra ese sopor después de amamantar a tu bebé? Precisamente por la segregación de esta hormona que ayuda a reducir la ansiedad, baja nuestra presión sanguínea y fomenta que estemos más tranquilas. Cuando le das el pecho a tu bebé también se produce un incremento de la temperatura de la piel de la mama y esto le proporciona una mayor temperatura a tu bebé, este contacto piel con piel hace que no tenga que gastar energía y evita bajadas de azúcar.

La segregación de esta hormona ayuda a reducir la ansiedad, baja nuestra presión sanguínea y fomenta que estemos más tranquilas.

Durante el parto

La defensa de la oxitocina natural es precisamente una de las reivindicaciones del parto respetado, permitiendo que se produzca de forma natural y evitando situaciones de estrés o miedo, favoreciendo espacios donde poder parir libremente en manos de esa persona en la que depositas tu confianza y acompañada de quién tú elijas.

El momento del parto es el instante en el que nuestro cerebro libera más cantidad de oxitocina que es la responsable de que el vínculo que sentimos por nuestro bebé sea el lazo más poderoso.

Después del parto

Después del parto es necesario proteger ese primer instante en el que coges a tu bebé sin separaciones innecesarias y fomentando la lactancia materna, el contacto, las caricias, compartiendo olores y sensaciones, compartiendo este maravilloso primer instante de vida.

Entrevista | «LO PRIMERO QUE TIENE QUE APRENDER UN NIÑO ES A SER FELIZ»

Ama lo que hace con tanta pasión que se nota desde el primer instante… desde ese momento en el que hablas con ella y sin un pero acepta charlar contigo. Llega puntual y con una sonrisa que te hace olvidar ese calor sofocante de las cuatro de la tarde cuando ya se despide junio. Hablar con Vanessa Galindo de su ‘escuelita libre’ El Erizo, proyecto que comparte con su compañero de vida Johannes Bader, es un ratito de placer y aprendizaje que nos hace mucha ilusión compartir contigo en forma de entrevista.

Un modo diferente de concebir el aprendizaje en un espacio de acompañamiento no directivo y con la naturaleza como escenario. Un concepto en el que el adulto sirve de guía y no interfiere en las necesidades de desarrollo del niño. Vanessa nos habla hoy de una escuela basada en la libertad pero también con normas y límites, como ella misma dice ‘la escuela de la vida’ porque al fin y al cabo todos buscamos lo mismo, la felicidad.

Aprendizaje, libertad, límites o acompañamiento son palabras que utilizas al hablar de tu ‘escuelita’… pero ¿cómo se conjuga todo esto cuando hablamos de niños de entre 2 y 6 años?

Cada uno tiene su propio concepto. Hay mucha gente que por escuela libre entiende que los niños pueden hacer lo que les dé la gana y que no existen normas ni límite. Y por supuesto que los hay y de hecho nuestro papel es recordárselos. Es necesario diferenciar entre sus necesidades de supervivencia y sus necesidades de desarrollo. Para mí, la libertad en este contexto significa que el niño es libre en cuanto a sus necesidades de desarrollo. Es decir el niño es libre de decidir si quiere pintar, jugar con la arena, escribir o trepar… ahí es donde el niño puede elegir. Sin embargo no es libre para romper un juguete, pegar a otro niño o subirse encima de una mesa porque hay unas normas de convivencia y unos límites que no se deben traspasar. Esta libertad implica respetar sus ritmos de aprendizaje para que el niño vaya descubriendo las cosas que le apetecen y le motivan.

El niño es libre de decidir si quiere pintar, jugar con la arena, escribir o trepar… ahí es donde el niño puede elegir.

¿Y cómo se lleva a cabo este acompañamiento?

Yo les doy libertad para que ellos elijan los valores que quieren tener, les digo cuáles son los míos y qué normas hay en este espacio. Un ejemplo: no les digo que pegar está mal sino que en este espacio no necesitan pegar porque si tienen un problema me lo dicen y yo me encargo de ayudarles a encontrar una solución. Procuro no moralizar aunque a veces es difícil. Intento no decir esto está bien o está mal sino que esto o aquello es así y tú vives las consecuencias de cómo haces las cosas y juzgas si está bien o mal.

¿Qué tipo de valores se trabajan en El Erizo?

Se trabajan conceptos como la responsabilidad, que es un gran reto también para los adultos: hacernos responsables de nuestros actos. Cuando tú eliges hacer algo, lo haces o no por sus consecuencias. Esto es lo que marca que tú hagas algo y te hagas responsable de ello. Esto se hace muy poco a poco y se consigue dándoles ejemplo. A un niño no hay que decirle que debe dar las gracias o tiene que decir perdón. Cuando me equivoco o me dan algo que me gusta, digo gracias o digo perdón y el niño lo ve. Cuando lo dice y no lo siente, no sirve de nada. De hecho son niños demasiado pequeños para sentir realmente qué es perdonar. No sirve de nada que él lo diga, es mejor que vea que los adultos que están a su alrededor saben decir gracias y saben perdonar, que saben estar agradecidos.

Se trabajan conceptos como la responsabilidad, que es un gran reto también para los adultos: hacernos responsables de nuestros actos.

Vanessa y Johannes trabajan con niños de edades entre 2 a 6 años, edad en la que aún no es obligatoria la escolarización. En su escuela los niños aprenden a no aburrirse y se les da la oportunidad de que su cerebro trabaje y justo ahí es dónde nace la imaginación. A veces somos los adultos los que insistimos en que estén siempre entretenidos y los momentos de aburrimiento también deben ser respetados. En El Erizo las emociones también son parte del juego y Vanessa nos explica cómo no se trata tanto de aprender a identificarlas como permitirles que sientan esa emoción, es decir aceptarla. Esto no siempre es fácil para los padres. Por eso es tan importante para un niño aceptar por ejemplo un momento de enfado, dejar que lo exprese y estar a su lado hasta que la emoción se vaya, nos comenta.

Educación respetuosa y también educación consciente… incluso tienes un canal de youtube en el que ayudas a los padres para llevar a la práctica estos conceptos…

Sí, se llama Bichos y Charcos. En él hablo desde cómo resolver un conflicto por un objeto hasta cómo acompañar y dónde poner la atención. Se trata de dar claves a los adultos para acompañar desde la educación respetuosa y consciente. Respetando los ritmos del niño y permitiendo que sea el niño el que decida qué hacer con su tiempo y sus posibilidades. Y consciente porque es un trabajo personal del adulto que acompaña al niño. Al final estar con niños es también observarte a ti misma continuamente. Observar cómo estás tú, desde dónde estás hablando al niño, tomando conciencia de todo lo que haces y le dices al niño.

 Y esto ¿cómo se consigue?

Con el tiempo es como un entrenamiento porque aprendes a observarte y también es muy importante permitirte sentir. Tienes que permitirte también estar enfadada y lo que nunca se debe hacer es volcar tu enfado en el otro, en el niño. Y en caso de que esto suceda también hay que saber perdonarse. Es importante decir a las madres que en la educación consciente es fácil equivocarse. Debes ser tú misma y todos somos imperfectos. Las madres suelen tener mucho sentimiento de culpa en esto de no ser perfectas, piensas que todo lo hacen mal y si no hay un perdón continuo es mejor no hacer educación consciente. Es casi más importante ser uno mismo que intentar ser perfecto.

Es importante decir a las madres que en la educación consciente es fácil equivocarse. Debes ser tú misma y todos somos imperfectos.

¿Y cómo es un día cualquiera en el Erizo?

Somos una familia: el papá, la mamá y diez hijos, que son los niños que hemos tenido este año. Cada día es diferente porque todo va surgiendo. Si tocas la guitarra, hay niños que cogen otros instrumentos y de repente nace la música. O desde ayudarme con la lana mientras hilo en la rueca hasta hacer un bizcocho todos juntos. Todo surge del día a día. Podemos encontrarnos una tortuga mientras damos un paseo o estar en la sala de concentración dónde hay materiales para actividades, como por ejemplo completar palabras, sumar, modelar o dibujar.

¿También se trabajan las habilidades intelectuales?

Tenemos la creencia de que hay que aprender a leer lo antes posible y un niño tiene que aprender primero lo emocional y después lo intelectual. La etapa de 0 a 6 años es una etapa sensorio motriz, afectiva y pre operativa. Afectiva porque son dependientes del amor, no es sólo comer, beber y dormir, el amor es una de sus necesidades de supervivencia. Pre operativa, porque todavía no hacen las cosas con un fin. Hago una torre y la torre es el fin. Y sensorio motriz, porque es un periodo completamente sensorial. Todo lo que tiene que ver con los sentidos les sorprende… mojarse, el agua, la tierra, las texturas, un bicho… Y motriz, porque están conociendo su cuerpo.

Encantadas de conocer la escuela de la vida a través de los ojos de Vanessa. Gracias por hacer que hoy también nosotras seamos un poco más niñas y más felices. Un lujo de entrevista con la que hemos vuelto a los chapoteos en los charcos con olor a tierra mojada.

7 CONSEJOS PARA PROTEGER A MI BEBÉ DEL CALOR

Acabamos de estrenar verano y el calor y las altas temperaturas han llegado para quedarse. Un lujo para disfrutar de las tardes al aire libre en la playa o la piscina o simplemente charlando en una terraza. Pero… ¿cómo proteger a mi bebé del calor? ¿Qué tipo de precauciones debemos tener para evitar la deshidratación y los temidos golpes de calor?

Hoy nos detendremos en las principales cosas a tener en cuenta para pasar un feliz verano sin sustos ni sobresaltos.

Si a todos nos afecta el calor, imagínate a tu bebé. Los niños son muy vulnerables a las altas temperaturas a cualquier edad pero cuando sólo tienen unos meses su sistema de autorregulación de la temperatura corporal aún no funciona correctamente.

¿Cómo afectan las altas temperaturas a los niños?

Lo primero de todo es saber cómo afecta el calor a los bebés. Los niños perciben el calor igual que los adultos sin embargo les afecta en mayor medida que a nosotros. Su volumen corporal es mucho más pequeño y esto hace que su temperatura suba más rápidamente.

¿Cuáles son los efectos del calor en mi bebé? La deshidratación puede ser una de las consecuencias del exceso de calor. Ellos son más propensos a perder fluidos por lo que en su caso es más frecuente el riesgo de deshidratación. Los sarpullidos en la piel o notar que está más cansado también pueden ser señales de que nuestro bebé tiene demasiado calor. La hinchazón en manos, pies y tobillos son otros indicadores.

Los bebés son más propensos a perder fluidos por lo que en su caso es más frecuente el riesgo de deshidratación.

 

La sensación térmica se aprecia sobre todo en la parte alta de su espalda por lo tanto si tiene sudoración en la zona de la nuca y las mejillas sonrojadas es señal de que tu bebé tiene demasiado calor.

Algunas recomendaciones

A continuación te damos nuestra lista de consejos para proteger a tu bebé de las altas temperaturas:

1. Ten la casa a la temperatura adecuada

La casa será uno de los lugares en los que más tiempo pasará tu bebé durante los días de calor, por eso es muy importante que esté a una temperatura adecuada, entre 20 y 22 grados centígrados. Si tienes aire acondicionado puedes usarlo pero con la precaución de que el chorro de aire no esté dirigido directamente al bebé.

Lo más indicado es aclimatar la habitación cuando no esté el bebé y apagar el aire cuando el niño esté en la habitación. Pero si hace demasiado calor, no pasa nada si está encendido, como ya hemos dicho lo único que tienes que evitar es que el chorro le dé directamente y estar atenta a que la temperatura no baje demasiado. Hay que evitar los cambios bruscos de temperatura.

Mucho cuidado también con las altas temperaturas en el coche.

2. Aumenta el número de tomas

Una de las principales dudas, sobre todo en madres primerizas, es qué se debe hacer para evitar la deshidratación del bebé durante los meses de más calor si se encuentra en la etapa de lactancia exclusiva. Como ya hemos apuntado, el riesgo de deshidratación es mayor por lo que debes aumentar las tomas para mantener un nivel de hidratación adecuado.

"La leche materna contiene más de un 80% de agua por lo que es suficiente para que tu bebé se mantenga hidratado y no sea necesario darle ninguna otra clase de líquido".

 

Continúa con la lactancia a demanda y olvídate de los horarios. En este sentido conviene apuntar que incluso si él no te lo pide también es bueno ofrecerle el pecho. Se trata de darle más tomas pero más cortas ya que la leche del inicio de cada toma contiene más agua y les calma la sed. La leche materna contiene más de un 80% de agua por lo que es suficiente para que tu bebé se mantenga hidratado y no sea necesario darle ninguna otra clase de líquido. Eso sí, el agua sí es necesaria para ti, debes hacer caso a tu cuerpo e ingerir líquidos siempre que lo necesites. Los expertos aconsejan beber al menos dos litros de agua al día.

Se trata de darle más tomas pero más cortas ya que la leche del inicio de cada toma contiene más agua y les calma la sed.

 

El contacto piel con piel mientras amamantas a tu bebé aumenta el calor de los dos por lo que puedes utilizar una muselina de algodón para evitar que tu bebé sude.

Si tu bebé tiene más de seis meses puedes darle agua entre las tomas pero en cantidades pequeñas. En el caso de los niños más mayores conviene tener siempre cerca una botella con agua fresca para que puedan hidratarse.

Un niño debe beber entre 50-60 mililitros de agua por cada kilo de peso, lo que supone medio litro de agua en el caso de un bebé de 10 kilos, por ejemplo. Los expertos recomiendan darles agua, zumos o lácteos cada dos horas.

3. Evita los paseos durante las horas centrales del día

Si quieres salir a la calle con tu bebé hazlo mejor durante las primeras horas de la mañana o a partir de las seis de la tarde. Conviene evitar exponer a tu bebé a los rayos directos del sol. Cuando estéis al aire libre lo mejor es buscar una buena sombra o llevar una buena sombrilla.

4. Refréscale con una esponja húmeda

Antes de los seis meses la piel del bebé es tan sensible que no conviene bañarlo en el mar y tampoco en una piscina dónde se utilizan químicos para el mantenimiento del agua. Pero sí puedes refrescarle con una esponja húmeda en brazos y piernas y también en la parte de la cabeza y la nuca que es por dónde suelen sudar más.

Si tiene sudoración en la zona de la nuca y las mejillas sonrojadas es señal de que tu bebé tiene demasiado calor.

5. Ropa ligera

Durante los meses de más calor basta con vestir a tu bebé con un body de algodón.  Para dormir también, pero no dejes su torso al descubierto.

6. Atención con el protector solar

Mucho ojo con la protección solar ya que no debe aplicarse en bebés menores de seis meses. Su piel es demasiado sensible y pueden desarrollar algún tipo de alergia. 

7. Cochecito o sillita

Durante los días de más calor es preferible usar cochecito o sillita ya que con los artículos de porteo el bebé está más pegado a nosotros y con el movimiento desprendemos más calor. Durante el paseo con tu bebé utiliza la capota o una sombrilla para evitar que el sol le dé directamente.

Esperamos que estos consejos te ayuden a resolver tus dudas de cómo proteger a tu bebé del calor ahora que el verano ha llegado para quedarse. Es tiempo de disfrutar de unos meses de merecido descanso. Si os vais de vacaciones y aún estás pensando qué llevar en la maleta no olvides echar un vistazo a nuestro kits de imprescindibles para viajar con niños.

¡Feliz verano!

Entrevista | «ACOMPAÑAR UN PARTO EN CASA ES EL MEJOR REGALO»

Remedios Vázquez Ibarra lleva ocho años acompañando partos en casa, todo un privilegio que le colma de felicidad. Y no es para menos cuando sientes que tus manos, tu alma y tu corazón son testigos de cómo se inicia la vida. Por sus manos han pasado más de 70 mujeres que han visto cumplido su deseo.

Defensora a ultranza de esta práctica natural, siempre que la mujer lo decida y las condiciones así lo permitan, compagina estos maravillosos momentos con su profesión como matrona en dos centros de salud de la Sanidad Pública en la zona de Montánchez, en Cáceres.

La vida le ha dado una de cal y otra de arena. Cumplió su sueño de parir en casa a su primera hija hace 14 años y la segunda llegó tres años después por una cesárea necesaria. ¿Quién mejor que ella para hablarnos de cómo parir en casa?

 

Madre, matrona en la Sanidad Pública y desde hace ocho años también acompañas partos en casa… ¿cómo surgió la idea? 

Siempre he defendido el nacimiento natural y los partos fisiológicos y tuve el parto de mi primera hija en casa. Esta experiencia fue el empujón que necesitaba para decidirme a acompañar partos de mujeres en su hogar. Me hacía muy feliz ser testigo de ese momento en el que las mujeres son las que deciden cómo dar a luz y respetar sus tiempos y los de su bebé. En Extremadura no había nadie que acompañara partos en casa y nos unimos una compañera y yo. Desde entonces acompañamos juntas partos en Extremadura.

El parto de mi primera hija en casa fue el empujón que necesitaba para decidirme a acompañar partos de mujeres en su hogar.

 

Pariste a tu primera hija en casa ¿cómo describirías ese momento?

Es un momento muy especial. Nadie te controla. Pares en tu hogar, con tus cosas, tus olores, tus muebles, tu ambiente, tu energía. Cuando una mujer está segura y no existe ningún problema ni alteración que pueda dificultar tener un parto fisiológico y natural y además tienes a alguien que te apoya y te acompaña, es perfecto. Es importante estar empoderada y sentirse segura. En mi caso fue una experiencia preciosa porque el tiempo que necesité fue el que emplearon.

¿Qué fue lo más bonito?

Lo más bonito fue que pude tener libertad de movimientos. Hacer lo que yo realmente deseaba, estar desnuda, moverme por mi casa en distintas posiciones y no estar sometida al control de un hospital. Es genial poder tener intimidad y poder tener la posición que tu cuerpo te pide… una luz tenue, silencio y por supuesto, una energía especial con la persona que tú eliges. Estar en calma y seguir el ritmo de tu cuerpo y tu bebé.

Pero no siempre es posible…

Así es. Mi segunda hija nació por cesárea necesaria. Como matrona también tenía que vivir esto. Siempre he defendido el parto en casa y acompaño partos en casa pero la vida me puso en esa situación para mostrarme que no siempre es posible. En mi caso fue necesaria y hay situaciones en las que es necesaria la cesárea. Hay muchas que no lo son, otras sí.

¿Qué condiciones deben darse para poder tener un parto en casa?

Nosotros tenemos un código de buenas prácticas aprobado desde la asociación Nacer en Casa de la que formamos parte y todos los profesionales nos acogemos a este código de buenas prácticas. Deben cumplirse algunas condiciones. Lo primero de todo es que la madre esté sana y no tenga ninguna patología que pueda interferir en el proceso normal fisiológico del parto. También es necesario que su embarazo haya sido controlado. No se puede llevar a cabo en casa un parto gemelar y el bebé debe estar colocado de cabeza, así que tampoco se pueden asistir los partos podálicos en casa. Otro de los requisitos es que la distancia en coche desde el hogar hasta el hospital más cercano no supere los 20 ó 30 minutos.

Deben cumplirse algunas condiciones. Lo primero de todo es que la madre esté sana y no tenga ninguna patología que pueda interferir en el proceso normal fisiológico del parto.

 

¿Y emocionalmente?

Desde el punto de vista emocional es muy importante que exista feeling y buena energía entre la matrona o matrón y la pareja que acepta dar a luz en casa. Es importante sentirse segura y protegida por la persona que va a estar contigo. Normalmente se deja a la mujer que haga su trabajo, lo que su cuerpo le pida. Nuestro papel es de guía y acompañante, observar que el proceso sigue su curso normal y no se desvíe. Si tú sospechas que el proceso se está desviando de la normalidad, sería necesario hacer una derivación al hospital para que intervinieran en lo que fuese necesario.

¿Cuál ha sido tu mejor momento como matrona en casa?

No sabría decirte… todos son preciosos y cada parto es diferente y especial. Poder vivir los nacimientos así y ser testigo de esa nueva vida que viene al mundo de un modo respetuoso es el mejor regalo.

¿Y cómo es el proceso de acompañamiento de un parto en casa?

El proceso comienza cuando la mujer toma contacto contigo. Hay un primer encuentro de presentación en el que se habla de las condiciones y los deseos de la madre, puede ser que la persona que te acompañe no sea cómo tú esperabas. Una vez que aceptan las dos partes, empieza el acompañamiento desde el momento del embarazo en el que se encuentra la madre. Consiste en el control del embarazo, preparación al parto, guardias localizadas desde la semana 37 hasta la 42 porque es lo que la evidencia científica recomienda, es decir hasta que tenga lugar el parto. Después del acompañamiento en el momento del parto en casa se realizan cuatro visitas post parto como mínimo, además de acompañamiento telefónico y ayuda en la lactancia.

Una vez que aceptan las dos partes, empieza el acompañamiento desde el momento del embarazo en el que se encuentra la madre.

 

¿Es necesario preparar la casa de una manera especial?

La casa que la mujer tenga y el ambiente que ella quiera tener. Hemos acompañado partos en casas muy grandes, pequeñas, en espacios diminutos o en espacios más amplios. El sitio donde ella quiera estar. Ellas buscan su sitio y su ambiente. Algunas paren dentro del agua, otras no, la posición y el sitio que ellas decidan o que les permita sentirse más cómodas.

En los últimos años se ha abierto el debate sobre el exceso de intervencionismo en los partos en la sanidad pública…

En muchos hospitales sí existe un exceso de intervencionismo y cada vez es más común inducir a las mujeres antes de tiempo. Antes se respetaba hasta la semana 42, ahora ya en Extremadura por protocolo se están induciendo en la 41. Muchas veces al inducirlo, el cuerpo no arranca y el bebé no desea salir ese día y finalmente, como ya lo has provocado, tienes que terminarlo y entonces desemboca en un instrumental.

En algunos centros no te permiten libertad de movimiento. Tampoco hay un ratio de una matrona por cada mujer de parto por lo que la madre está monitorizada continuamente. Esto dificulta que el proceso sea natural. El uso de la epidural a veces es excesivo y eso también hace que el parto se complique o se dificulte. Todos estos factores hacen que aumenten las estadísticas de partos que acaban en instrumental, en cesárea, forceps, ventosa… Hay un porcentaje bastante elevado.

Madre, matrona en dos centros de salud y conocedora como pocas del deseo de parir en casa… Un placer charlar con ella y escuchar de sus labios cómo acompaña a tantas mujeres en ese mágico momento en el que se da paso a la vida como lo hacían nuestras abuelas, en casa.. 

EL PARTO RESPETADO: TODO LO QUE DEBES SABER

El parto debe ser respetado y humanizado, no intervenido. Es un momento único y natural y como tal debe ser tratado. Cada vez son más las madres que piden que se tengan en cuenta sus preferencias a la hora de dar a luz a su bebé y que quieren parir de la forma más natural. 

Cuando no existen complicaciones en el parto lo ideal es que ginecólogo y matrona se sitúen en un segundo plano y que la madre y el bebé sean los verdaderos protagonistas. El estado emocional de la madre, el trato que recibe y el ambiente en el que se desarrolla un parto son factores que pueden influir en el desarrollo del mismo.Los sanitarios deberían acompañar a la madre en la fase de dilatación y expulsivo con el único objetivo de garantizar que todo va a salir bien. Pero esto no siempre es así y como sabemos muchos partos son intervenidos, unos porque así lo requiere la situación y otros sin una razón de peso que lo justifique.

El estado emocional de la madre, el trato que recibe y el ambiente en el que se desarrolla un parto son factores que pueden influir en el desarrollo del mismo.

 

La Organización Mundial de la Salud reclama una actuación en la que prevalezca el parto respetado investigando y apoyando a los profesionales y a las mujeres. En su informe «Prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de salud» resalta que todas las mujeres tienen derecho a recibir el más alto nivel de cuidados en salud, que incluye el derecho a una atención digna y respetuosa en el embarazo y en el parto, y el derecho a no sufrir violencia ni discriminación”.

La prevalencia de la madre

La OMS presentó el año pasado sus nuevas directrices sobre cómo gestionar el parto. Olufemi Oladapo, del Departamento de Salud Reproductiva de la OMS, resalta que se trata de “un acercamiento holístico al parto, en el que la madre tenga preeminencia». De este modo, se reivindica el papel central de la madre en la toma de decisiones y se rechaza las intervenciones innecesarias. Además destaca:

Control del dolor

Se hace hincapié en el derecho a un parto no medicalizado en el que la madre pueda decidir cómo controlar su dolor en el parto. Si quiere o no la epidural y en qué momento.

Acompañamiento

El derecho a estar acompañada en todo momento del ser querido que ella elija y que sea respetada la intimidad de ese momento tan especial.

Postura

Se reconoce a la madre el derecho a elegir la postura en la que desea dar a luz. Durante décadas, en España las mujeres han parido boca arriba. Sin embargo esta postura es muy incómoda para empujar y dificulta la llegada del oxígeno al bebé. Sin embargo la postura vertical favorece la salida del bebé, normalmente en cuclillas.

En muchos hospitales ya se están introduciendo elementos que favorecen las posturas más naturales (pelotas de pilates, sillas bajas de madera o camillas que puedan cambiar su posición a vertical).

Prácticas poco recomendables

Algunas de las prácticas que se han venido utilizando a lo largo del tiempo son consideradas ahora no sólo como poco recomendables sino incluso perjudiciales para la madre. El rasurado o enema, la utilización de la oxitocina sintética para la dilatación, la rotura artificial de la bolsa de aguas o la episiotomía son algunas de ellas.

Crecimiento de las cesáreas en los últimos años

En los últimos años hemos asistido a un incremento de la tasa de cesáreas que ha llegado a alcanzar hasta el 25% mientras la OMS afirma que no debería superar el 15%.

Los derechos del bebé

Entre los derechos del bebé principalmente se encuentra estar en contacto directo con su madre desde el primer momento y poder disfrutar de la lactancia materna sin interferencias.

Los expertos aconsejan la iniciación a la lactancia justo después del nacimiento, es decir durante la primera hora de vida del bebé. Es durante este tiempo cuando el bebé permanece en un estado de activación y alerta que le permite descubrir por sí mismo el agarre correcto de una forma innata y natural. El agarre precoz activa mayores receptores de prolactina, la hormona que produce la leche.

Los expertos aconsejan la iniciación a la lactancia justo después del nacimiento, es decir durante la primera hora de vida del bebé.

 

El contacto piel con piel nada más nacer es vital para favorecer los vínculos afectivos madre e hijoEs momento de tocarse, olerse, sentirse. Tras el nacimiento, el pecho, que huele muy similar al líquido amniótico, es capaz de regular la temperatura corporal del recién nacido y lo relaja.

Tu propio Plan de Parto

El primer paso para ser partícipe y decidir sobre tu parto es elaborar un Plan de Parto. En él podrás expresar cómo quieres que se desarrolle y tus preferencias. Debes entregarlo en el hospital y los profesionales sanitarios deberían respetar tu opinión siempre que las circunstancias lo permitan.

Tal y como expresa en la página de propio Ministerio de Sanidad “El Plan de parto y nacimiento es un instrumento para que las mujeres puedan expresar por escrito sus preferencias, necesidades y expectativas en relación con la atención que desean recibir. Así se evita tener que hacerlo durante el parto, momento emocional y físico centrado en el proceso vivencial”. Además añade que “garantiza la comprensión del proceso y la participación activa de las mujeres, además de facilitar la relación y la tarea del equipo profesional”.

Hospitales que humanizan el parto

Cada vez son más los hospitales públicos y privados que están desarrollando protocolos de parto respetado para hacer del parto un momento más humano a través de Unidades Específicas de Partos de Baja intervención respetando los ritmos y tiempos de la madre, sus preferencias y mitigando el dolor con técnicas más naturales y menos invasivas.

Algunos de ellos son:

Hospital materno infantil Sant Joan de Déu en Barcelona.

Hospital Universitario de Torrejón en Madrid.

Virgen de los Lirios de Alcoy, Alicante.

Hospital Universitario de La Plana, en Villareal.

Hospital de Zumárraga en Guipúzcoa.

HM Nuevo Belén (privado) Madrid.

Quirón Dexeus

 

 

EL MOVIMIENTO LIBRE EN EL BEBÉ: EL RESPETO A SU PROPIO RITMO

¿Tú bebé aún no gatea? El mío comenzó a hacerlo a los ocho meses. Hoy hablamos del movimiento libre en el bebé. A menudo escuchamos frases como estas y parece que quisiéramos contagiar a nuestros bebés del ritmo frenético del mundo de los adultos. Nos olvidamos de que cada bebé tiene su propio ritmo y sus tiempos y que por lo tanto no existe una fórmula mágica que se pueda aplicar al aprendizaje del ser humano.

Uno de los momentos más emocionantes de la crianza es ver a nuestro bebé dar sus primeros pasos. A veces nos pueden las ganas y queremos verlos incorporarse, gatear o mantenerse en pie. Tomar la mano de nuestro bebé para que pueda comenzar a caminar se ha convertido en un hábito pero ¿realmente este hábito es beneficioso para él? ¿Es bueno interceder en su aprendizaje para que adquiera determinadas destrezas cuando en realidad aún no está preparado? Muchos estudios mantienen que no.

El método Emmi Pikler

La pionera en defender esta idea fue la prestigiosa pediatra húngara Emmi Pikler (1902-1984). Su concepto de crianza se basa en un método pedagógico centrado en el desarrollo autónomo y espontáneo del bebé. Se trata de un método basado en el respeto al niño y la no intervención modificadora del adulto favoreciendo así un movimiento libre y un juego independiente. Defiende la idea de que el bebé es capaz de desarrollar su motricidad por sí solo y las distintas fases de este desarrollo se dan cuando el niño está preparado, sin la ayuda de un adulto, de lo contrario este aprendizaje puede saltarse etapas intermedias que son de vital importancia para su desarrollo como por ejemplo gatear o reptar.

Debemos ser meros acompañantes pero sobre todo es importante ofrecer todos los recursos necesarios para que el bebé pueda moverse en libertad. En este sentido el papel de los padres es ofrecer las condiciones óptimas para que esto sea posible y proporcionar la seguridad y el apego que necesita para crecer. Lo importante es que se sienta querido y respetado y se reconozcan sus logros.

Defiende la idea de que el bebé es capaz de desarrollar su motricidad por sí solo y las distintas fases de este desarrollo se dan cuando el niño está preparado.

 

El movimiento libre en el bebé favorece el desarrollo de su creatividad y el despertar de sus sentidos por lo que el niño gana en confianza, seguridad y autonomía. La curiosidad y su propio interés son los que marcan los tiempos y le harán descubrir nuevas posturas y movimientos, por eso se recomienda no poner al bebé en ninguna postura a la que no es capaz de llegar por sí mismo, ni ofrecerle esa ayuda modificadora para enseñarle a caminar.

Un bebé que aprende de manera autónoma e independiente a adoptar una determinada postura o a emprender sus primeros pasos es un niño que descubre sus propias capacidades y desarrolla sus habilidades a través de un sistema de fracasos y logros. Este sistema forma parte de su propio registro y por lo tanto lo podrá utilizar siempre que lo necesite.

La curiosidad y su propio interés son los que marcan los tiempos y le harán descubrir nuevas posturas y movimientos.

 ¿Por qué no conviene la ayuda de un adulto?

En su libro “Moverse en libertad” Pikler destaca algunos aspectos de por qué resulta inconveniente la ayuda modificadora de un adulto cuando el niño no está preparado. Así defiende que el niño que llega a realizar una postura que no puede adoptar por sí mismo sino que es inducida por un adulto está realizando un movimiento forzado y poco natural del que le será difícil salir solo. No es conveniente por las siguientes razones:

  • Sus músculos se tensionan.
  • Se limita su libertad de movimientos.
  • Fomenta la dependencia con lo que estamos criando niños más inseguros.
  • Frena su desarrollo.

 Limitadores de movimientos

El espacio en el que situamos al niño es de vital importancia y en ocasiones la posibilidad de  libertad de movimiento del niño se queda muy reducida. Muchas veces empleamos sistemas con los que reducimos considerablemente su autonomía si no hacemos un buen uso de ellos. Algunos ejemplos son los caminadores, los cochecitos o simplemente el lugar en el que colocamos al bebé. Incluso las habitaciones de los niños en ocasiones tienen demasiados juguetes y eso no favorece que el bebé pueda explorar libremente su cuerpo y sus capacidades de aprendizaje con libertad y lejos de favorecer su desarrollo incrementan su distracción.

Cómo favorecer su libertad de movimiento

Para favorecer la libertad de movimiento del bebé son necesarios algunas condiciones favorables:

  1. Despejar el espacio en el que se encuentra el bebé. Es importante crear un espacio amplio, seguro y adaptado a sus necesidades.
  2. Ropa adecuada y cómoda que permita esa libertad de movimientos.
  3. No se debe utilizar zapatos hasta que el niño camine por la calle. Los pies son grandes receptores de información sensorial en este momento, por eso es importante no taparlos.

La no intervención del adulto no significa falta de interés por el niño o bebé. El adulto debe mostrar su alegría y reconocimiento ante los logros alcanzados y mantener una actitud paciente y de respeto siempre bajo una continua supervisión, incentivando y favoreciendo el desarrollo autónomo y el movimiento libre en el bebé.

 

SAN VALENTÍN, CELEBRA EL AMOR A LA VIDA

¿Cuántas veces ha pasado Cupido por tu vida? Quizá aún recuerdas la primera vez que sentiste esas mariposas en el estómago o creíste que no podías controlar el pálpito de tu corazón. Hoy celebramos contigo el Día del Amor. El día en el que, mientras le miras a los ojos, aún recuerdas vuestra primera cita. Fue en un paritorio o tal vez preferiste un lugar más íntimo y decidiste parir en casa.

Y lejos de cenas románticas o vestidos para impresionar, de repente llega él/ella y arrasa con todo. Creías que estabas preparada, pero todo cambia cuando comienza la aventura de ser madreNo importa cómo ni cuándo. Lo único cierto es que tienes ante ti a tu único y verdadero amor: tu bebé. Los amores van y vienen pero éste es un amor para toda la vida.

El primer día de San Valentín fue celebrado el 14 de febrero de 494.

 

Pero ¿quién es ese hombre llamado Valentín al que hemos elevado a santo? y sobre todo ¿de dónde procede la celebración de este día? Su origen se remonta al siglo III. Cuenta la leyenda que Valentín fue un sacerdote romano que se dedicaba a casar a jóvenes enamorados desafiando así las órdenes del emperador romano Claudio II. Al parecer éste había prohibido este tipo de uniones al considerar que los jóvenes solteros sin familia y con menos ataduras eran mejores soldados. Y así fue como se convirtió en el protector de los enamorados y se tiene constancia de que el primer día de San Valentín fue celebrado el 14 de febrero de 494.

Sin embargo, este origen cristiano del día del Amor tiene sus antecedentes en la Antigua Roma, donde cada 15 de febrero se celebraba una fiesta pagana bajo el nombre de Los Lupercales, una festividad de carácter sexual en la que se hacía honor a la fertilidad recordando a Luperca, la loba que amamantó a los gemelos Rómulo y Remo.

Es fácil entender por qué nos enamoramos, a veces pura cuestión de química y otras ni eso. Pero si quieres explicar el amor a tu hijo, la cosa cambia: incondicional, tierno, desinteresado, apasionado… No es fácil describir algo tan complejo y que nos hace sentir tan vivas.

Amor a primera vista. ¿Sabes que tu bebé reconoce tu voz nada más nacer? ¿o que cuando te sonríe, no lo hace como un acto reflejo sino intencionadamente?

(Imagen de Monet Nicole – Birthing Stories)

 

Podrás enamorarte una y mil veces pero nunca cómo cada día te enamoras de tu hij@. 

Hoy te proponemos celebrar el amor a la vida con tu pequeño y gran amor, ese que unas veces te quita el sentido y otras el sueño. 

Si cada día te preguntas como alguien tan pequeño puede hacerte sentir tan grande:

¡Felicidades! Hoy celebramos contigo el amor a la vida.

BABY LED WEANING: ALIMENTACIÓN GUIADA POR EL BEBÉ

Baby Led Weaning (BLW). ¿Habías oído hablar de él? Si lo único que se te ocurre es que sea un nuevo modelo de motor a cuatro ruedas, no eres la única. Pero nada tiene que ver con esto. El BLW es un método de alimentación autoregulada por el bebé que se utiliza para incorporar los sólidos a su dieta, sin pasar por las papillas. Es lo que en castellano podríamos llamar A Comer Solo (ACS), pero que en inglés suena mucho más cool.

Aunque algunos defiendan que es una moda, lo cierto es que este método lleva utilizándose mucho tiempo. Nuestras madres y abuelas ya lo usaban. Sin embargo aún hoy a veces no se emplea porque desconocemos su existencia.

Así que para que todas sepamos de qué hablamos, lo mejor será definir de una forma más gráfica este método de alimentación infantil. Comenzaremos diciendo que es el inicio de la alimentación complementaria a los 6 meses en forma de alimentos enteros, no triturados. El tamaño y la forma deben ser los adecuados para que sea el propio bebé el que los coja con sus manos y se lo lleve a la boca en función del apetito que tenga en cada momento y sus preferencias y gustos.

Se trata de empezar a ofrecer a nuestro bebé verdura, carne o pescado (hervido) y ofrecérselos en trozos alargados para que sea capaz de agarrarlos sin problemas con sus manos. Hay que tener en cuenta que a los seis meses el niño utiliza la presión palmar para coger objetos, es decir los coge abriendo la mano entera para posteriormente cerrarla, por esto es tan importante que los alimentos tengan el tamaño y la forma adecuados.

El bebé tiene un papel activo y él decide qué, cuánto y a qué ritmo comer. De esta forma irá accediendo paulatinamente a los alimentos que habitualmente se comen en casa, los alimentos que come el resto de la familia.

Beneficios

Fomenta una relación positiva con la comida

Estamos dejando a nuestro bebé experimentar y jugar con la comida por lo que la asocia como algo positivo para él.

Hábitos de alimentación más saludable

Con la utilización del método BLW se crean hábitos de alimentación más saludables atendiendo a las necesidades de hambre y saciedad. Así se vive la alimentación de una forma más natural y relajada, sin forzar a los niños a comer. Favorece una comunicación más fluida y la comprensión entre padres e hijos. Desde muy temprana edad, el bebé experimenta nuevos sabores y texturas lo que contribuye a una dieta más saludable y variada en su futuro.

Promoción de la lactancia materna

El bebé seguirá enganchándose al pecho de su madre cuándo quiera y por el tiempo que quiera. Se trata de realizar una alimentación activa donde es el propio bebé el que regula. El BLW también se puede utilizar en niños que se alimentan con leche de artificial.

Estimula el desarrollo psicomotor del niño 

Este método ayuda a la estimulación de los sentidos y la capacidad de descubrir nuevas texturas, olores y sabores. Además favorece la prensión manual al agarrar los trozos de comida. También ayuda a mejorar la coordinación oculo-manual, la masticación.

Mejora la transición

Mejora la transición a la alimentación sólida puesto que se comienza a trabajar la masticación con alimentos de distintos sabores y texturas a partir de los seis o siete meses.

Se educa en la autosuficiencia 

Al regularse solo, el bebé aprende a tomar sus propias decisiones y a no depender tanto de los adultos. Esto contribuye además al desarrollo de su propia personalidad ya desde una edad muy temprana. Al tener poder de elección y decisión, pronto manifiesta sus propios gustos personales y distingue entre sus alimentos favoritos.

Evita que los niños acepten sólo comida triturada 

Algo que suele suceder en muchos bebés es que al comenzar su alimentación con purés y comidas trituradas, después les cuesta mucho admitir sólidos.

La leche materna sigue siendo el alimento principal

Cuando los bebés comienzan a tener cierto control sobre sus movimientos, la innovación y la exploración se convierten en partes esenciales del proceso de aprendizaje. Por eso es importante aprovechar esta curiosidad innata para que comiencen a imitarnos en la mesa y sientan la curiosidad de probar los alimentos tal y como son, como uno más de la familia.

Así el destete se produce de forma paulatina. El objetivo no es que el bebé no tome teta sino que vaya descubriendo sabores y texturas, aprenda a masticar, conozca sus propios gustos y necesidades, y evolucione en su alimentación conforme a su propio ritmo. El objetivo de la hora de la comida no es reemplazar una toma, sino que se vaya familiarizando y cogiendo confianza con los alimentos. Hasta el año la leche deberá seguir siendo la fuente de alimento principal del bebé.

Entre los 6 y los 8 meses la energía que aporta a nuestro bebé la alimentación complementaria es de 1/5 del total, el resto de energía se la aportaremos con la lactancia. En cambio, entre los 9 y los 11 meses el 50% del aporte calórico deberá venir de la alimentación complementaria y el otro 50% de la leche.

Cuando utilizamos este método, el bebé come con los padres, a la vez que ellos, sentado en su misma mesa (bien en la trona o bien en brazos), favoreciendo así el desarrollo psicosocial además de conseguir una integración de la dieta familiar y establecer unos hábitos de alimentación saludable desde pequeños.

¿Cómo sé si mi bebé está listo para empezar?

La Organización Mundial de la Salud recomienda empezar a introducir sólidos a partir de los seis meses. Hasta entonces su único alimento debe ser la leche materna o en su defecto, de fórmula. Pero ¿cómo sé si mi bebé está preparado para empezar con esta transición?

Cada bebé es diferente y no siempre es la edad la que determina si nuestro bebé está listo para determinadas cosas. Así que a continuación veremos algunos indicadores de que nuestro bebé está preparado:

  1. Nuestro bebé debe ser capaz de mantenerse sentado solito, es decir que no se caiga hacia los lados o hacia adelante.
  2. Que haya perdido el reflejo de extrusión. Este reflejo hace que cuando se introduce algo sólido en su boca (comida, cuchara, etc…) la lengua lo empuje hacia fuera, como mecanismo de seguridad.
  3. Debe ser capaz de agarrar un alimento y llevárselo a la boca.

Alimentos a evitar

Conviene resaltar que debemos evitar algunos tipos de alimentos por alto riesgo de atragantamiento. Algunos de ellos son salchichas, verduras crudas como zanahoria, apio, ensalada, manzana cruda, patatas de bolsa, galletas de arroz o de maíz, frutos secos o frutos desecados (pasas, arándanos), cerezas, uvas, cherry, maíz, guisante, caramelos y cualquier alimento duro que no sean capaces de aplastar con la lengua y el paladar.

Para comenzar

Algunas ideas para comenzar pueden ser: plátano, patatas cocidas o asadas, pera, judías verdes bien cocidas, calabacín cocido, brócoli cocido, zanahoria cocida, aguacate,
melón, sandía, calabaza cocida o pan.

 

LA PRIMERA NAVIDAD DE TU BEBÉ

Su primera sonrisa, sus primeros pasos, su primer balbuceo… momentos especiales que quieres conservar en tu retina para siempre. Si estas son las primeras Navidades de tu bebé, ya tienes tu mejor regalo y seguro que querrás recordar estas fechas como algo inolvidable.

Se acercan días de celebraciones en compañía de familia y amigos, comidas, cenas, reuniones… pero este año somos uno más en la familia y es importante organizar estas fiestas de forma natural y garantizando el bienestar de tu bebé, respetando sus ritmos. Los días durante estas fiestas se vuelven frenéticos para todos, por lo que hay que intentar respetar sus tiempos en la medida de lo posible.

Por eso es importante tener en cuenta algunos detalles… todo es nuevo para él y también para ti. Aunque tu bebé tenga apenas unos meses y no pueda participar de una forma muy activa de la Navidad, hazle partícipe de la magia de esta fechas llenas de alegría e ilusión pero sin agobios que puedan desbordarle con tanta celebración.

Cenas y comidas familiares

Si tu bebé ha nacido hace poco, te agobiará pensar en los preparativos de la cena o la comida de Navidad. No obstante si compartes las tareas y preparativos con otros miembros de la familia, por ejemplo alguien puede encargarse de llevar el menú, celebrar esta reunión en tu casa puede ser una opción. No tendrás que cargar con la cuna, pañales o la ropita de cambio y sobre todo tu bebé no se sentirá desubicado. Sin embargo, esta opción también tiene sus inconvenientes, si tu bebé se irrita o tú te sientes cansada puede ser que la fiesta se alargue y no sea fácil echar a la gente de casa.

A veces la llegada del bebé sirve de excusa para festejar la cena de Navidad en casa de algún familiar. Además de ir a mesa puesta, si el pequeño se impacienta siempre puedes decir: “nos vamos que el bebé ya está nervioso”.

Cada uno debe valorar cuál es la mejor opción en su caso. A todas nos apetece compartir estos días con la familia y los amigos pero nunca a costa del bienestar de nuestro bebé.

No pasa nada porque tú bebé se vaya a dormir un poco más tarde de lo habitual, pero conviene no alterar demasiado su ciclo de sueño y evitar que vaya de brazo en brazo. Para nosotros esa noche es motivo de celebración pero ellos pueden percibirla con gran confusión.

Otra opción, en lugar de compartir la cena con familia y amigos podemos celebrar la Nochebuena durante la hora de la comida.

Días para compartir jugando

Y si tu pequeño ya tiene la edad suficiente para comenzar a disfrutar de algunos juegos y tener sus primeras experiencias con las manualidades, te proponemos algunas ideas:

Un Árbol de Navidad diferente

El Árbol de Navidad es una de las tradiciones más emblemáticas en la celebración de estas fechas. Así que si este año hay un bebé en casa ¿por qué no decorar el árbol de forma diferente? Una buena opción cuando hay bebés o niños pequeños en casa es adornarlo con figuras de fieltro ya que así evitaremos situaciones desagradables o sustos con las temidas bolas de Navidad y otros adornos que no son del todo adecuados cuando hay bebés cerca. Si hay hermanos mayores, esta opción te servirá además para hacerles partícipes en la decoración del árbol y disfrutar de una divertida tarde de manualidades.

Manualidades navideñas

Si te gustan las manualidades y eres de esas mamás que sacan tiempo para todo, te proponemos esta genial idea para fabricar los adornos navideños y hacer de estas fechas unos días de aprendizaje y creatividad en familia. Si tu bebé ya pasa del año, puedes fabricar pasta de sal casera. Su modelaje desarrolla la psicomotricidad y la creatividad de los pequeños y es una gran idea para fabricar los adornos navideños. Su fabricación es muy sencilla, tu peque puede aprender a modelar y tú puedes estar tranquila en caso de que se lleve la masa a la boca. Sólo necesitas 2 medidas de harina, 1 medida de agua tibia, 1 medida de sal común y 1 cucharada de aceite. Se trata de mezclar todas las medidas hasta formar una masa. Una vez tengamos la masa homogénea, la dividimos en porciones. Para conservarla, la envolvemos en papel film y la guardamos en la nevera. Sin tóxicos y totalmente apta para los más pequeños.

Foto vía hubpages

Ahora que ya te hemos explicado cómo fabricarla, es un material ideal para realizar todo tipo de adornos navideños para decorar el árbol. Además puedes personalizar estos adornos con la huella de la mano o el pie de tu bebé. Una forma original y divertida para ver su evolución año a año.

Fotos para hacer a tu bebé

No es de extrañar que antes de ser madre no te motivara la idea de hacerte fotos con tu bebé a todas horas y sin embargo ahora es algo que en ocasiones te cuesta evitar. No te preocupes, le pasa a muchas madres. Son las primeras Navidades de tu bebé y si además te estrenas en esto de ser madre… ¡qué te voy a contar! Así que si te apetece, inmortaliza esos momentos irrepetibles que te encantará volver a ver con el paso del tiempo. Puedes hacer fotos de familia divertidas para felicitar la Navidad a familiares y amigos.

En caso de que decidas capturar ese instante en el que tu bebé conoce al gordinflón más adorable o a los Reyes Magos, hazlo de forma progresiva y sólo si está tranquilo. Si ves que se inquieta demasiado ya tendrá tiempo de disfrutar de ellos otra Navidad.

 

Haz que su primera Navidad sea inolvidable y hazle partícipe de estas fiestas. Léele cuentos de Navidad, cántale villancicos, muéstrale el árbol, las luces… aunque sientas que no se entera de mucho, todo es tan llamativo que le ayudará a estimulan sus sentidos y es el momento de descubrir el espíritu mágico de la Navidad.

En Árbol de Amor os deseamos una Navidad inolvidable

Foto pasta de sal: Vía hubpages