‘BABY BLUES’: TRISTEZA TRAS EL PARTO

A veces en los días siguientes al parto y en contra de todo pronóstico, la tristeza se apodera de nosotras y no nos deja disfrutar como nos gustaría de nuestra nueva maternidad y de nuestro bebé. Hoy vamos a explicarte a qué se debe este sentimiento de melancolía, mucho más habitual de lo que piensas, y por qué no debes preocuparte.

La tristeza puerperal o postparto se conoce bajo el nombre ‘baby blues’ y se estima que entre el 50% y 80% de las madres la padece. Se trata de una alteración emocional de carácter transitorio y leve y que no necesita de un tratamiento específico. A veces pensamos que se trata de una depresión postparto y aunque es verdad que tienen algunas similitudes lo cierto es que son dos cosas bien distintas, básicamente diferentes por la intensidad y la duración de los síntomas.

La tristeza puerperal o postparto se conoce bajo el nombre ‘baby blues’ y se estima que entre el 50% y 80% de las madres la padece. Se trata de una alteración emocional de carácter transitorio y leve.

¿Qué es el ‘baby blues’?

El ‘baby blues’ es el término que se utiliza para describir ese estado de tristeza que puede aparecer tras el parto. Esta alteración del estado de ánimo suele aparecer durante los primeros  2 o 3 días después de dar a la luz y es considerada como un trastorno de carácter leve por lo que no se considera necesario un tratamiento.

Con la llegada de un bebé, nuestro cuerpo experimenta un cambio de emociones continuo. Son días intensos, nuevos hábitos, nuevas responsabilidades, la iniciación a la lactancia y el miedo a no estar a la altura… y esto puede llevar a este estado de tristeza o melancolía que puede durar horas, unos días o prolongarse hasta dos semanas pero desaparece sin ningún tipo de consecuencia ni para la madre ni para el bebé.

Con la llegada de un bebé, nuestro cuerpo experimenta un cambio de emociones continuo. Son días intensos, nuevos hábitos, nuevas responsabilidades, la iniciación a la lactancia y el miedo a no estar a la altura

Los expertos apuntan a los cambios hormonales como una de las posibles causas del ‘baby blues’. Los altos niveles de hormonas durante el embarazo, como por ejemplo de progesterona, caen en picado tras el parto y la adaptación del cuerpo a estos cambios puede afectar a nuestro nivel emocional. Sin embargo también el cansancio, el estrés, los nervios, las noches en vela y lo que los demás esperan de nosotras tienen bastante que ver.

Síntomas

Muchos de los síntomas son comunes a los de la depresión postparto si bien en el caso del ‘baby blues’ son de menor intensidad.

Algunos de sus síntomas son:

  • Tristeza, apatía, desánimo, melancolía.
  • Irritabilidad.
  • Cambios de humor.
  • Ganas de llorar sin motivo aparente.
  • Angustia leve.
  • Sensación de vacío.
  • Dificultad para dormir.
  • Problemas para concentrarte.
  • Alteraciones del apetito.

¿En qué se diferencia de la depresión postparto?

La depresión postparto es una alteración o trastorno grave del estado de ánimo y sus síntomas son de mayor intensidad mientras que en el caso del ‘baby blues’ se trata de una alteración de carácter leve y por lo tanto sus síntomas son de menor intensidad.

Para ayudarte a entender este sentimiento, una buena idea es acudir a grupos de acompañamiento durante el embarazo. Serás más consciente y estarás más preparada para los cambios que vienen con la llegada de tu bebé

Por lo general este estado de tristeza transitorio suele aparecer durante los primeros días tras el parto y la depresión postparto puede hacerlo durante el primer año. Otra de las diferencia es el número de mujeres que se ven afectadas por cada uno. El ‘baby blues’ es algo muy frecuente, de hecho entre el 50% y el 80% de las madres se ven afectadas mientras que la depresión postparto afecta a un 10% o 15%.

Por lo general este estado de tristeza transitorio suele aparecer durante los primeros días tras el parto y la depresión postparto puede hacerlo durante el primer año.

La duración de los síntomas también es bien diferente. El ‘baby blues’ puede tener una duración de horas, días o hasta dos semanas mientras que en el caso de la depresión postparto la sintomatología puede prolongarse hasta cerca de un año.

El ‘baby blues’ no interfiere en la vida cotidiana de la madre, sin embargo la depresión postparto puede incapacitarla para llevar a cabo las tareas cotidianas.

Los síntomas del ‘baby blues’ suelen desaparecer por sí solos pero para superar la depresión postparto se requiere de un tratamiento psicológico especializado.

En ocasiones cuando hablamos de depresión postparto en realidad se trata simplemente de este estado de tristeza transitoria cuyos efectos tienen una intensidad mucho más leve.

¿Cómo puedo superarlo?

Para ayudarte a entender este sentimiento, una buena idea es acudir a grupos de acompañamiento durante el embarazo. Así serás más consciente y estarás más preparada para los cambios que vienen con la llegada de tu bebé.

Si crees que puedes padecer el síndrome de ‘baby blues’ te será muy útil estar en contacto con otras madres para mantener así una actitud más positiva y mejorar tu autoestima. Otra propuesta es acudir a grupos o talleres de apoyo a la lactancia o participar en grupos de crianza.

Si notas que los síntomas se prolongan en el tiempo, quizá sea necesario que pidas ayuda a un profesional o especialista para descartar que se trate de una depresión postparto.

Algunos consejos

  • Aprovecha para dormir y descansar cuando el bebé esté dormido.
  • Delega tareas.
  • Pide ayuda y comparte con tu pareja, familiares cercanos o amig@s lo que sientes. Así podrás crear una red de apoyo que te ayudará a superar esta nueva etapa.

 

Estás ante uno de los milagros de la naturaleza: has dado luz a una nueva vida. Ahora tu bebé es tu prioridad pero no debes olvidarte de ti. Así que mímate, cuídate y tómate el tiempo que necesites.

Y sobre todo no te sientas culpable… estás aprendiendo a ser mamá.

EL OLOR DE TU BEBÉ

Abre el frasco de cristal que guardas en tu memoria y disfruta del olor de tu bebé nada más nacer. ¿Lo recuerdas? Difícil de explicar con palabras… pero es fácil sentir cómo aún te hipnotiza cuando piensas en ese primer instante en el que le miraste a los ojos y tu nariz captó su aroma de vida recién estrenada.

A pan recién hecho, galletas, vainilla… incluso hay madres que lo recuerdan como un ligero aroma a hierba fresca que despierta todo un mundo de sensaciones y que provoca un efecto narcótico en nuestro cerebro. Por eso no nos cansamos de oler a nuestro bebé y el flechazo llega en tiempo récord. En este sentido la oxitocina tiene bastante que decir. Ya sabes que durante el parto nuestro cerebro segrega los niveles más altos de esta hormona y la naturaleza hace el resto. La madre de todas las madres ha dispuesto ese olor tan irresistible para que madre y bebé establezcan un vínculo que dura para siempre.

¿Y por qué nos atrapa este olor? Porque causa en nosotras un estado de placidez y felicidad similar al que producen algunas drogas. El efecto que causa sirve para garantizar la supervivencia de nuestra especie. Todos los olores desencadenan una reacción y éste en concreto es altamente adictivo.

Explicación científica

Un estudio publicado hace algunos años en la revista Frontiers in Psychology concluyó que el olor del bebé es un mecanismo que se desarrolla para establecer ese vínculo indestructible del que hemos hablamos más arriba.

En dicho estudio participaron 15 mujeres que acababan de ser mamás y 15 mujeres sin hijos. A todas se les dio a oler el pijama de un bebé recién nacido para observar qué reacción tenía su cerebro. Los resultados arrojaron que si bien el olor del recién nacido causaba efectos en ambos grupos de mujeres, más aún en las que acababan de ser madre. De este modo los científicos observaron que en los dos casos se activaba el “sistema dopaminérgico”, un circuito cerebral relacionado con la obtención de recompensas y con las conductas adictivas.

A pan recién hecho, galletas, vainilla… incluso hay madres que lo recuerdan como un ligero aroma de hierba fresca que despierta todo un mundo de sensaciones y que provoca un efecto narcótico en nuestro cerebro.

Que este olor es adictivo es un hecho comprobado por la ciencia pero ¿qué lo causa exactamente? Los científicos señalan varios factores en este sentido:

Vérnix caseosa

Es esa sustancia blanquecina o amarillenta que envuelve al bebé en el momento de su nacimiento y que se encarga de protegerle cuando está en el interior del útero. Hace unos años se acostumbraba a lavar a los bebés nada más nacer sin embargo esta práctica se desaconseja ya que se ha comprobado su funcionalidad y además se recomienda no eliminarla por completo en el primer baño. La vérnix caseosa ayuda a que el bebé mantenga mejor su temperatura corporal y al ser absorbida por la piel del bebé le proporciona hidratación y elasticidad.

Esta sustancia, que se percibe con más intensidad en la cabeza del recién nacido, se compone de proteínas, agua y grasas.

Líquido amniótico

Los científicos aseguran que el líquido amniótico también está muy presente en ese olor tan indescriptible de nuestro bebé. Compuesto a base de carbohidratos, proteínas y nutrientes se encarga de proteger al feto dentro del útero.

La combinación de la vérnix caseosa con los restos del líquido amniótico es la responsable de producir ese olor tan indescriptible que a veces se prolonga incluso durante semanas.

Los bebés no sudan

La inactividad de las glándulas sudoríparas en los bebés es otro de los factores que contribuyen a ese olor. Su sistema de termorregulación de la temperatura no está del todo desarrollado por lo que los bebés no sudan.

La madre naturaleza ha dispuesto ese olor tan irresistible para que madre y bebé establezcan un vínculo que dura para siempre.

El dulce olor a teta

El bebé nace con el sentido del olfato muy agudizado, se desarrolla a las 20 semanas de gestación. Puro instinto de supervivencia. Un instinto en el que el olfato y el tacto le ayudan a encontrar y agarrarse al pecho para poder alimentarse.

Así, el olor a mamá es primordial para lograr una lactancia feliz. Y aquí es sumamente importante el contacto piel con piel: tocarse y olerse durante la primera hora de vida del bebé. Este contacto es vital para favorecer los vínculos afectivos madre e hijo.

Durante este tiempo el bebé permanece en un estado de activación y alerta que le permite descubrir por sí mismo el agarre correcto de una forma innata y natural. Los expertos aseguran que el agarre precoz activa mayores receptores de prolactina, la hormona que produce la leche. Además el pecho, que huele muy similar al líquido amniótico, es capaz de regular la temperatura corporal del recién nacido y lo relaja.

El olor de tu bebé es un regalo de la madre naturaleza que difícilmente puedes olvidar.

¡Disfrútalo!

¿CUÁNDO DEJO DE DARLE EL PECHO A MI BEBÉ?

“¿Todavía le das el pecho?”, “ya tiene edad para tomar leche de verdad” o “¿para qué le das la teta?… ya solo debes tener agua”. A menudo escuchamos comentarios como éstos. A veces hacen que nos sintamos orgullosas de criar a nuestro bebé como nos plazca pero otras nos hacen cuestionar si lo estamos haciendo bien.

Si te preguntas hasta cuándo debes darle el pecho a tu bebé, la respuesta es clara: hasta que tú y tu bebé queráis. La leche materna no pierde ninguna de sus propiedades nutricionales, no tiene ninguna contraindicación y sí muchos beneficios para los dos. Las principales asociaciones científicas nacionales e internacionales como por ejemplo la OMS, UNICEF o la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva y a demanda hasta los 6 meses y después complementarla con otros alimentos al menos hasta los dos años o más y en ningún caso se habla de una edad límite para dar la teta. 

La leche materna no pierde ninguna de sus propiedades nutricionales, no tiene ninguna contraindicación y sí muchos beneficios para los dos.

Ni criamos niños más dependientes, ni la calidad de nuestra leche disminuye, ni estamos favoreciendo que rechacen otros alimentos… parece que más bien se trata de una cuestión social. Molesta más ver cómo una madre amamanta a su bebé que otro tipo de imágenes en una marquesina de autobús.

Cuando amamantamos a nuestro bebé no sólo le estamos dando el alimento más completo con más de 3 millones de células inmunitarias sino que además la leche materna sirve para dar respuesta a otras demandas afectivas y emocionales.

"Recomiendan la lactancia materna exclusiva y a demanda hasta los 6 meses y después complementarla con otros alimentos al menos hasta los dos años o más y en ningún caso se habla de una edad límite para dar la teta".

Es un elemento vital que refuerza los vínculos afectivos con nuestro bebé y además es un maravilloso bálsamo conocido desde hace siglos y que han continuado empleando las generaciones pasadas. Está demostrado que la  leche materna favorece el crecimiento protegido, inteligente, despierto y lleno de vida.

Los beneficios de la leche materna en niños de más de un año

Amamantar durante años a un bebé es algo que siempre han tenido claro nuestros antepasados. A lo largo de los tiempos y en la mayoría de países del mundo la lactancia materna se extendía hasta los dos o tres años y es a principios del siglo XX cuando en los países industrializados se extiende el destete prematuro tras la aparición de los sucedáneos de la leche materna.

Además quizá conviene recordar que la Asociación Española de Pediatría explica en uno de sus informes publicado en 2015 que “desde el punto de vista evolutivo, la lactancia materna es una clave fundamental en el desarrollo de nuestra especie. Su interrelación con la fertilidad de las mujeres y con la supervivencia de los niños hacen de la lactancia un elemento de estudio primordial en la historia del género humano. Diversos trabajos en paleofisiología y antropología establecen que la edad del destete espontáneo en Homo sapiens sapiens ocurre entre los 2,5 y los 7 años”.

“Está comprobado que los bebés mayores de un año que toman teta obtienen un tercio de las calorías y proteínas diarias que necesitan a través de su madre así como una gran cantidad de vitaminas y minerales”.

Y es que los beneficios de dar el pecho a nuestro bebé son muchos. A continuación detallamos algunos de ellos:

La leche materna no pierde sus propiedades con el tiempo  

Desde luego que no pierde sus propiedades. Lo único que ocurre es que a partir del primer año la cantidad de grasa de la leche materna aumenta en relación a los primeros meses por lo que es un alimento más completo y nutritivo para un bebé de mayor edad que la leche de fórmula o la de vaca. Está comprobado que los bebés mayores de un año que toman teta obtienen un tercio de las calorías y proteínas diarias que necesitan a través de su madre, así como una gran cantidad de vitaminas y minerales.

Menor incidencia de infecciones

Otro de los beneficios de dar leche materna a los bebés de más de un año es que disfrutan de sus beneficios inmunológicos por lo que existe una menor incidencia de infecciones con respecto a los bebés de su misma edad que no toman pecho. Los beneficios de la leche materna no solo se notan durante la lactancia sino también a largo plazo. Se ha observado una menor incidencia de diversos tipos de cáncer y de enfermedades metabólicas y autoinmunes en niños que han disfrutado de más tiempo y en exclusiva de la leche materna, así como un mayor desarrollo intelectual.

Mayor desarrollo emocional y psicológico

Los expertos hablan incluso de que cuanto más se prolonga la lactancia existe una mejor relación con los padres en la adolescencia e incluso una mejor salud mental en la vida adulta.

Beneficios para la madre

La lactancia también tiene ventajas para las mamás que optan por prolongarla ya que existe un menor riesgo de padecer algunas enfermedades como diabetes tipo 2, cáncer de mama o de ovario, hipertensión e infarto de miocardio.

Como ves todo son ventajas y no existe ningún tipo de contraindicación para dar el pecho a niños de más de dos años. ¿Hasta cuándo puedes hacerlo? Hasta que tú y tu bebé así lo decidáis. Cuando sientas que ha llegado el momento de retirar la teta lo mejor es que lo hagas de forma gradual y recuerda que con la leche materna no sólo le estás alimentando. Le estás tranquilizando, le estás queriendo, le estás mimando… así que tendrás que tener otras alternativas para no romper el fuerte vínculo que se establece mientras le das el pecho.

OXITOCINA: EL PLACER DE SER MADRE

Un abrazo, bailar, una sonrisa o un beso son algunos de los momentos en los que nuestro cerebro se emplea para segregar altas dosis de la hormona de la felicidad por excelencia, la oxitocina. Esta felicidad la hemos disfrutado en numerosas ocasiones pero nada comparable al placer que sentimos cuando somos madres. Es precisamente este instante en el que nuestro cerebro libera más cantidad de oxitocina, que es la responsable de que el vínculo que sentimos por nuestro bebé sea el lazo más poderoso.

Aunque sus valores más altos se alcanzan con el embarazo y la lactancia, cuando el parto se desarrolla a su propio ritmo, sin ayuda de químicos, alcanzamos los mayores niveles de oxitocina que se pueden lograr en la vida, quizá sólo superados por el momento de nuestro propio nacimiento. La oxitocina es la encargada de crear las contracciones que dilatan el cuello del útero y facilitan el paso del bebé por el canal del parto.

Cuando el parto se desarrolla a su propio ritmo, sin ayuda de químicos, alcanzamos los mayores niveles de oxitocina que se pueden lograr en la vida.

 

La presencia de esta hormona en nuestro cuerpo después de que nazca nuestro bebé se relaciona además con una mayor habilidad para responder a sus necesidades ya que activa nuestros sentidos y nos ayuda a detectar y a responder de inmediato a los reclamos de nuestro bebé. Además consolida nuestra “memoria materna” por eso cuando no somos primerizas nos tomamos todo con más calma.

Lactancia: felicidad y apego

Esta hormona es también la responsable de que la leche salga cuando succiona el bebé y por lo tanto la lactancia materna contribuye a que los niveles de oxitocina se mantengan altos favoreciendo así el apego.

Por eso el contacto piel con piel y el inicio de la lactancia materna nada más nacer aumentan la concentración de oxitocina en un proceso de retroalimentación sin límites: cuánta más oxitocina segrega nuestro cerebro, estamos más calmadas, hay más amor y creamos vínculos más fuertes. Los primeros instantes, su mirada, su olor y sentir su piel nos produce un inmenso placer difícil de describir con palabras.

Cuando le das el pecho a tu bebé también se produce un incremento de la temperatura de la piel de la mama y esto le proporciona una mayor temperatura a tu bebé, este contacto piel con piel hace que no tenga que gastar energía y evita bajadas de azúcar

 

La oxitocina se produce y se almacena en el cerebro hasta que es segregada. Esta segregación se pone en marcha cuando el bebé succiona el pecho. El impulso nervioso que llega al cerebro estimula a la madre. Sin embargo esta hormona no sólo se segrega por la estimulación en el pezón, como en el caso de la prolactina, sino que los estímulos sensoriales como el tacto, el calor y el olor, liberan oxitocina materna. Por eso cuando pensamos en nuestro bebé, olemos su ropa o escuchamos su llanto podemos experimentar una eyección de leche.

¿Sabes por qué te entra ese sopor después de amamantar a tu bebé? Precisamente por la segregación de esta hormona que ayuda a reducir la ansiedad, baja nuestra presión sanguínea y fomenta que estemos más tranquilas. Cuando le das el pecho a tu bebé también se produce un incremento de la temperatura de la piel de la mama y esto le proporciona una mayor temperatura a tu bebé, este contacto piel con piel hace que no tenga que gastar energía y evita bajadas de azúcar.

La segregación de esta hormona ayuda a reducir la ansiedad, baja nuestra presión sanguínea y fomenta que estemos más tranquilas.

Durante el parto

La defensa de la oxitocina natural es precisamente una de las reivindicaciones del parto respetado, permitiendo que se produzca de forma natural y evitando situaciones de estrés o miedo, favoreciendo espacios donde poder parir libremente en manos de esa persona en la que depositas tu confianza y acompañada de quién tú elijas.

El momento del parto es el instante en el que nuestro cerebro libera más cantidad de oxitocina que es la responsable de que el vínculo que sentimos por nuestro bebé sea el lazo más poderoso.

Después del parto

Después del parto es necesario proteger ese primer instante en el que coges a tu bebé sin separaciones innecesarias y fomentando la lactancia materna, el contacto, las caricias, compartiendo olores y sensaciones, compartiendo este maravilloso primer instante de vida.

Entrevista | «LO PRIMERO QUE TIENE QUE APRENDER UN NIÑO ES A SER FELIZ»

Ama lo que hace con tanta pasión que se nota desde el primer instante… desde ese momento en el que hablas con ella y sin un pero acepta charlar contigo. Llega puntual y con una sonrisa que te hace olvidar ese calor sofocante de las cuatro de la tarde cuando ya se despide junio. Hablar con Vanessa Galindo de su ‘escuelita libre’ El Erizo, proyecto que comparte con su compañero de vida Johannes Bader, es un ratito de placer y aprendizaje que nos hace mucha ilusión compartir contigo en forma de entrevista.

Un modo diferente de concebir el aprendizaje en un espacio de acompañamiento no directivo y con la naturaleza como escenario. Un concepto en el que el adulto sirve de guía y no interfiere en las necesidades de desarrollo del niño. Vanessa nos habla hoy de una escuela basada en la libertad pero también con normas y límites, como ella misma dice ‘la escuela de la vida’ porque al fin y al cabo todos buscamos lo mismo, la felicidad.

Aprendizaje, libertad, límites o acompañamiento son palabras que utilizas al hablar de tu ‘escuelita’… pero ¿cómo se conjuga todo esto cuando hablamos de niños de entre 2 y 6 años?

Cada uno tiene su propio concepto. Hay mucha gente que por escuela libre entiende que los niños pueden hacer lo que les dé la gana y que no existen normas ni límite. Y por supuesto que los hay y de hecho nuestro papel es recordárselos. Es necesario diferenciar entre sus necesidades de supervivencia y sus necesidades de desarrollo. Para mí, la libertad en este contexto significa que el niño es libre en cuanto a sus necesidades de desarrollo. Es decir el niño es libre de decidir si quiere pintar, jugar con la arena, escribir o trepar… ahí es donde el niño puede elegir. Sin embargo no es libre para romper un juguete, pegar a otro niño o subirse encima de una mesa porque hay unas normas de convivencia y unos límites que no se deben traspasar. Esta libertad implica respetar sus ritmos de aprendizaje para que el niño vaya descubriendo las cosas que le apetecen y le motivan.

El niño es libre de decidir si quiere pintar, jugar con la arena, escribir o trepar… ahí es donde el niño puede elegir.

¿Y cómo se lleva a cabo este acompañamiento?

Yo les doy libertad para que ellos elijan los valores que quieren tener, les digo cuáles son los míos y qué normas hay en este espacio. Un ejemplo: no les digo que pegar está mal sino que en este espacio no necesitan pegar porque si tienen un problema me lo dicen y yo me encargo de ayudarles a encontrar una solución. Procuro no moralizar aunque a veces es difícil. Intento no decir esto está bien o está mal sino que esto o aquello es así y tú vives las consecuencias de cómo haces las cosas y juzgas si está bien o mal.

¿Qué tipo de valores se trabajan en El Erizo?

Se trabajan conceptos como la responsabilidad, que es un gran reto también para los adultos: hacernos responsables de nuestros actos. Cuando tú eliges hacer algo, lo haces o no por sus consecuencias. Esto es lo que marca que tú hagas algo y te hagas responsable de ello. Esto se hace muy poco a poco y se consigue dándoles ejemplo. A un niño no hay que decirle que debe dar las gracias o tiene que decir perdón. Cuando me equivoco o me dan algo que me gusta, digo gracias o digo perdón y el niño lo ve. Cuando lo dice y no lo siente, no sirve de nada. De hecho son niños demasiado pequeños para sentir realmente qué es perdonar. No sirve de nada que él lo diga, es mejor que vea que los adultos que están a su alrededor saben decir gracias y saben perdonar, que saben estar agradecidos.

Se trabajan conceptos como la responsabilidad, que es un gran reto también para los adultos: hacernos responsables de nuestros actos.

Vanessa y Johannes trabajan con niños de edades entre 2 a 6 años, edad en la que aún no es obligatoria la escolarización. En su escuela los niños aprenden a no aburrirse y se les da la oportunidad de que su cerebro trabaje y justo ahí es dónde nace la imaginación. A veces somos los adultos los que insistimos en que estén siempre entretenidos y los momentos de aburrimiento también deben ser respetados. En El Erizo las emociones también son parte del juego y Vanessa nos explica cómo no se trata tanto de aprender a identificarlas como permitirles que sientan esa emoción, es decir aceptarla. Esto no siempre es fácil para los padres. Por eso es tan importante para un niño aceptar por ejemplo un momento de enfado, dejar que lo exprese y estar a su lado hasta que la emoción se vaya, nos comenta.

Educación respetuosa y también educación consciente… incluso tienes un canal de youtube en el que ayudas a los padres para llevar a la práctica estos conceptos…

Sí, se llama Bichos y Charcos. En él hablo desde cómo resolver un conflicto por un objeto hasta cómo acompañar y dónde poner la atención. Se trata de dar claves a los adultos para acompañar desde la educación respetuosa y consciente. Respetando los ritmos del niño y permitiendo que sea el niño el que decida qué hacer con su tiempo y sus posibilidades. Y consciente porque es un trabajo personal del adulto que acompaña al niño. Al final estar con niños es también observarte a ti misma continuamente. Observar cómo estás tú, desde dónde estás hablando al niño, tomando conciencia de todo lo que haces y le dices al niño.

 Y esto ¿cómo se consigue?

Con el tiempo es como un entrenamiento porque aprendes a observarte y también es muy importante permitirte sentir. Tienes que permitirte también estar enfadada y lo que nunca se debe hacer es volcar tu enfado en el otro, en el niño. Y en caso de que esto suceda también hay que saber perdonarse. Es importante decir a las madres que en la educación consciente es fácil equivocarse. Debes ser tú misma y todos somos imperfectos. Las madres suelen tener mucho sentimiento de culpa en esto de no ser perfectas, piensas que todo lo hacen mal y si no hay un perdón continuo es mejor no hacer educación consciente. Es casi más importante ser uno mismo que intentar ser perfecto.

Es importante decir a las madres que en la educación consciente es fácil equivocarse. Debes ser tú misma y todos somos imperfectos.

¿Y cómo es un día cualquiera en el Erizo?

Somos una familia: el papá, la mamá y diez hijos, que son los niños que hemos tenido este año. Cada día es diferente porque todo va surgiendo. Si tocas la guitarra, hay niños que cogen otros instrumentos y de repente nace la música. O desde ayudarme con la lana mientras hilo en la rueca hasta hacer un bizcocho todos juntos. Todo surge del día a día. Podemos encontrarnos una tortuga mientras damos un paseo o estar en la sala de concentración dónde hay materiales para actividades, como por ejemplo completar palabras, sumar, modelar o dibujar.

¿También se trabajan las habilidades intelectuales?

Tenemos la creencia de que hay que aprender a leer lo antes posible y un niño tiene que aprender primero lo emocional y después lo intelectual. La etapa de 0 a 6 años es una etapa sensorio motriz, afectiva y pre operativa. Afectiva porque son dependientes del amor, no es sólo comer, beber y dormir, el amor es una de sus necesidades de supervivencia. Pre operativa, porque todavía no hacen las cosas con un fin. Hago una torre y la torre es el fin. Y sensorio motriz, porque es un periodo completamente sensorial. Todo lo que tiene que ver con los sentidos les sorprende… mojarse, el agua, la tierra, las texturas, un bicho… Y motriz, porque están conociendo su cuerpo.

Encantadas de conocer la escuela de la vida a través de los ojos de Vanessa. Gracias por hacer que hoy también nosotras seamos un poco más niñas y más felices. Un lujo de entrevista con la que hemos vuelto a los chapoteos en los charcos con olor a tierra mojada.

7 CONSEJOS PARA PROTEGER A MI BEBÉ DEL CALOR

Acabamos de estrenar verano y el calor y las altas temperaturas han llegado para quedarse. Un lujo para disfrutar de las tardes al aire libre en la playa o la piscina o simplemente charlando en una terraza. Pero… ¿cómo proteger a mi bebé del calor? ¿Qué tipo de precauciones debemos tener para evitar la deshidratación y los temidos golpes de calor?

Hoy nos detendremos en las principales cosas a tener en cuenta para pasar un feliz verano sin sustos ni sobresaltos.

Si a todos nos afecta el calor, imagínate a tu bebé. Los niños son muy vulnerables a las altas temperaturas a cualquier edad pero cuando sólo tienen unos meses su sistema de autorregulación de la temperatura corporal aún no funciona correctamente.

¿Cómo afectan las altas temperaturas a los niños?

Lo primero de todo es saber cómo afecta el calor a los bebés. Los niños perciben el calor igual que los adultos sin embargo les afecta en mayor medida que a nosotros. Su volumen corporal es mucho más pequeño y esto hace que su temperatura suba más rápidamente.

¿Cuáles son los efectos del calor en mi bebé? La deshidratación puede ser una de las consecuencias del exceso de calor. Ellos son más propensos a perder fluidos por lo que en su caso es más frecuente el riesgo de deshidratación. Los sarpullidos en la piel o notar que está más cansado también pueden ser señales de que nuestro bebé tiene demasiado calor. La hinchazón en manos, pies y tobillos son otros indicadores.

Los bebés son más propensos a perder fluidos por lo que en su caso es más frecuente el riesgo de deshidratación.

 

La sensación térmica se aprecia sobre todo en la parte alta de su espalda por lo tanto si tiene sudoración en la zona de la nuca y las mejillas sonrojadas es señal de que tu bebé tiene demasiado calor.

Algunas recomendaciones

A continuación te damos nuestra lista de consejos para proteger a tu bebé de las altas temperaturas:

1. Ten la casa a la temperatura adecuada

La casa será uno de los lugares en los que más tiempo pasará tu bebé durante los días de calor, por eso es muy importante que esté a una temperatura adecuada, entre 20 y 22 grados centígrados. Si tienes aire acondicionado puedes usarlo pero con la precaución de que el chorro de aire no esté dirigido directamente al bebé.

Lo más indicado es aclimatar la habitación cuando no esté el bebé y apagar el aire cuando el niño esté en la habitación. Pero si hace demasiado calor, no pasa nada si está encendido, como ya hemos dicho lo único que tienes que evitar es que el chorro le dé directamente y estar atenta a que la temperatura no baje demasiado. Hay que evitar los cambios bruscos de temperatura.

Mucho cuidado también con las altas temperaturas en el coche.

2. Aumenta el número de tomas

Una de las principales dudas, sobre todo en madres primerizas, es qué se debe hacer para evitar la deshidratación del bebé durante los meses de más calor si se encuentra en la etapa de lactancia exclusiva. Como ya hemos apuntado, el riesgo de deshidratación es mayor por lo que debes aumentar las tomas para mantener un nivel de hidratación adecuado.

"La leche materna contiene más de un 80% de agua por lo que es suficiente para que tu bebé se mantenga hidratado y no sea necesario darle ninguna otra clase de líquido".

 

Continúa con la lactancia a demanda y olvídate de los horarios. En este sentido conviene apuntar que incluso si él no te lo pide también es bueno ofrecerle el pecho. Se trata de darle más tomas pero más cortas ya que la leche del inicio de cada toma contiene más agua y les calma la sed. La leche materna contiene más de un 80% de agua por lo que es suficiente para que tu bebé se mantenga hidratado y no sea necesario darle ninguna otra clase de líquido. Eso sí, el agua sí es necesaria para ti, debes hacer caso a tu cuerpo e ingerir líquidos siempre que lo necesites. Los expertos aconsejan beber al menos dos litros de agua al día.

Se trata de darle más tomas pero más cortas ya que la leche del inicio de cada toma contiene más agua y les calma la sed.

 

El contacto piel con piel mientras amamantas a tu bebé aumenta el calor de los dos por lo que puedes utilizar una muselina de algodón para evitar que tu bebé sude.

Si tu bebé tiene más de seis meses puedes darle agua entre las tomas pero en cantidades pequeñas. En el caso de los niños más mayores conviene tener siempre cerca una botella con agua fresca para que puedan hidratarse.

Un niño debe beber entre 50-60 mililitros de agua por cada kilo de peso, lo que supone medio litro de agua en el caso de un bebé de 10 kilos, por ejemplo. Los expertos recomiendan darles agua, zumos o lácteos cada dos horas.

3. Evita los paseos durante las horas centrales del día

Si quieres salir a la calle con tu bebé hazlo mejor durante las primeras horas de la mañana o a partir de las seis de la tarde. Conviene evitar exponer a tu bebé a los rayos directos del sol. Cuando estéis al aire libre lo mejor es buscar una buena sombra o llevar una buena sombrilla.

4. Refréscale con una esponja húmeda

Antes de los seis meses la piel del bebé es tan sensible que no conviene bañarlo en el mar y tampoco en una piscina dónde se utilizan químicos para el mantenimiento del agua. Pero sí puedes refrescarle con una esponja húmeda en brazos y piernas y también en la parte de la cabeza y la nuca que es por dónde suelen sudar más.

Si tiene sudoración en la zona de la nuca y las mejillas sonrojadas es señal de que tu bebé tiene demasiado calor.

5. Ropa ligera

Durante los meses de más calor basta con vestir a tu bebé con un body de algodón.  Para dormir también, pero no dejes su torso al descubierto.

6. Atención con el protector solar

Mucho ojo con la protección solar ya que no debe aplicarse en bebés menores de seis meses. Su piel es demasiado sensible y pueden desarrollar algún tipo de alergia. 

7. Cochecito o sillita

Durante los días de más calor es preferible usar cochecito o sillita ya que con los artículos de porteo el bebé está más pegado a nosotros y con el movimiento desprendemos más calor. Durante el paseo con tu bebé utiliza la capota o una sombrilla para evitar que el sol le dé directamente.

Esperamos que estos consejos te ayuden a resolver tus dudas de cómo proteger a tu bebé del calor ahora que el verano ha llegado para quedarse. Es tiempo de disfrutar de unos meses de merecido descanso. Si os vais de vacaciones y aún estás pensando qué llevar en la maleta no olvides echar un vistazo a nuestro kits de imprescindibles para viajar con niños.

¡Feliz verano!

Entrevista | «ACOMPAÑAR UN PARTO EN CASA ES EL MEJOR REGALO»

Remedios Vázquez Ibarra lleva ocho años acompañando partos en casa, todo un privilegio que le colma de felicidad. Y no es para menos cuando sientes que tus manos, tu alma y tu corazón son testigos de cómo se inicia la vida. Por sus manos han pasado más de 70 mujeres que han visto cumplido su deseo.

Defensora a ultranza de esta práctica natural, siempre que la mujer lo decida y las condiciones así lo permitan, compagina estos maravillosos momentos con su profesión como matrona en dos centros de salud de la Sanidad Pública en la zona de Montánchez, en Cáceres.

La vida le ha dado una de cal y otra de arena. Cumplió su sueño de parir en casa a su primera hija hace 14 años y la segunda llegó tres años después por una cesárea necesaria. ¿Quién mejor que ella para hablarnos de cómo parir en casa?

 

Madre, matrona en la Sanidad Pública y desde hace ocho años también acompañas partos en casa… ¿cómo surgió la idea? 

Siempre he defendido el nacimiento natural y los partos fisiológicos y tuve el parto de mi primera hija en casa. Esta experiencia fue el empujón que necesitaba para decidirme a acompañar partos de mujeres en su hogar. Me hacía muy feliz ser testigo de ese momento en el que las mujeres son las que deciden cómo dar a luz y respetar sus tiempos y los de su bebé. En Extremadura no había nadie que acompañara partos en casa y nos unimos una compañera y yo. Desde entonces acompañamos juntas partos en Extremadura.

El parto de mi primera hija en casa fue el empujón que necesitaba para decidirme a acompañar partos de mujeres en su hogar.

 

Pariste a tu primera hija en casa ¿cómo describirías ese momento?

Es un momento muy especial. Nadie te controla. Pares en tu hogar, con tus cosas, tus olores, tus muebles, tu ambiente, tu energía. Cuando una mujer está segura y no existe ningún problema ni alteración que pueda dificultar tener un parto fisiológico y natural y además tienes a alguien que te apoya y te acompaña, es perfecto. Es importante estar empoderada y sentirse segura. En mi caso fue una experiencia preciosa porque el tiempo que necesité fue el que emplearon.

¿Qué fue lo más bonito?

Lo más bonito fue que pude tener libertad de movimientos. Hacer lo que yo realmente deseaba, estar desnuda, moverme por mi casa en distintas posiciones y no estar sometida al control de un hospital. Es genial poder tener intimidad y poder tener la posición que tu cuerpo te pide… una luz tenue, silencio y por supuesto, una energía especial con la persona que tú eliges. Estar en calma y seguir el ritmo de tu cuerpo y tu bebé.

Pero no siempre es posible…

Así es. Mi segunda hija nació por cesárea necesaria. Como matrona también tenía que vivir esto. Siempre he defendido el parto en casa y acompaño partos en casa pero la vida me puso en esa situación para mostrarme que no siempre es posible. En mi caso fue necesaria y hay situaciones en las que es necesaria la cesárea. Hay muchas que no lo son, otras sí.

¿Qué condiciones deben darse para poder tener un parto en casa?

Nosotros tenemos un código de buenas prácticas aprobado desde la asociación Nacer en Casa de la que formamos parte y todos los profesionales nos acogemos a este código de buenas prácticas. Deben cumplirse algunas condiciones. Lo primero de todo es que la madre esté sana y no tenga ninguna patología que pueda interferir en el proceso normal fisiológico del parto. También es necesario que su embarazo haya sido controlado. No se puede llevar a cabo en casa un parto gemelar y el bebé debe estar colocado de cabeza, así que tampoco se pueden asistir los partos podálicos en casa. Otro de los requisitos es que la distancia en coche desde el hogar hasta el hospital más cercano no supere los 20 ó 30 minutos.

Deben cumplirse algunas condiciones. Lo primero de todo es que la madre esté sana y no tenga ninguna patología que pueda interferir en el proceso normal fisiológico del parto.

 

¿Y emocionalmente?

Desde el punto de vista emocional es muy importante que exista feeling y buena energía entre la matrona o matrón y la pareja que acepta dar a luz en casa. Es importante sentirse segura y protegida por la persona que va a estar contigo. Normalmente se deja a la mujer que haga su trabajo, lo que su cuerpo le pida. Nuestro papel es de guía y acompañante, observar que el proceso sigue su curso normal y no se desvíe. Si tú sospechas que el proceso se está desviando de la normalidad, sería necesario hacer una derivación al hospital para que intervinieran en lo que fuese necesario.

¿Cuál ha sido tu mejor momento como matrona en casa?

No sabría decirte… todos son preciosos y cada parto es diferente y especial. Poder vivir los nacimientos así y ser testigo de esa nueva vida que viene al mundo de un modo respetuoso es el mejor regalo.

¿Y cómo es el proceso de acompañamiento de un parto en casa?

El proceso comienza cuando la mujer toma contacto contigo. Hay un primer encuentro de presentación en el que se habla de las condiciones y los deseos de la madre, puede ser que la persona que te acompañe no sea cómo tú esperabas. Una vez que aceptan las dos partes, empieza el acompañamiento desde el momento del embarazo en el que se encuentra la madre. Consiste en el control del embarazo, preparación al parto, guardias localizadas desde la semana 37 hasta la 42 porque es lo que la evidencia científica recomienda, es decir hasta que tenga lugar el parto. Después del acompañamiento en el momento del parto en casa se realizan cuatro visitas post parto como mínimo, además de acompañamiento telefónico y ayuda en la lactancia.

Una vez que aceptan las dos partes, empieza el acompañamiento desde el momento del embarazo en el que se encuentra la madre.

 

¿Es necesario preparar la casa de una manera especial?

La casa que la mujer tenga y el ambiente que ella quiera tener. Hemos acompañado partos en casas muy grandes, pequeñas, en espacios diminutos o en espacios más amplios. El sitio donde ella quiera estar. Ellas buscan su sitio y su ambiente. Algunas paren dentro del agua, otras no, la posición y el sitio que ellas decidan o que les permita sentirse más cómodas.

En los últimos años se ha abierto el debate sobre el exceso de intervencionismo en los partos en la sanidad pública…

En muchos hospitales sí existe un exceso de intervencionismo y cada vez es más común inducir a las mujeres antes de tiempo. Antes se respetaba hasta la semana 42, ahora ya en Extremadura por protocolo se están induciendo en la 41. Muchas veces al inducirlo, el cuerpo no arranca y el bebé no desea salir ese día y finalmente, como ya lo has provocado, tienes que terminarlo y entonces desemboca en un instrumental.

En algunos centros no te permiten libertad de movimiento. Tampoco hay un ratio de una matrona por cada mujer de parto por lo que la madre está monitorizada continuamente. Esto dificulta que el proceso sea natural. El uso de la epidural a veces es excesivo y eso también hace que el parto se complique o se dificulte. Todos estos factores hacen que aumenten las estadísticas de partos que acaban en instrumental, en cesárea, forceps, ventosa… Hay un porcentaje bastante elevado.

Madre, matrona en dos centros de salud y conocedora como pocas del deseo de parir en casa… Un placer charlar con ella y escuchar de sus labios cómo acompaña a tantas mujeres en ese mágico momento en el que se da paso a la vida como lo hacían nuestras abuelas, en casa.. 

EL PARTO RESPETADO: TODO LO QUE DEBES SABER

El parto debe ser respetado y humanizado, no intervenido. Es un momento único y natural y como tal debe ser tratado. Cada vez son más las madres que piden que se tengan en cuenta sus preferencias a la hora de dar a luz a su bebé y que quieren parir de la forma más natural. 

Cuando no existen complicaciones en el parto lo ideal es que ginecólogo y matrona se sitúen en un segundo plano y que la madre y el bebé sean los verdaderos protagonistas. El estado emocional de la madre, el trato que recibe y el ambiente en el que se desarrolla un parto son factores que pueden influir en el desarrollo del mismo.Los sanitarios deberían acompañar a la madre en la fase de dilatación y expulsivo con el único objetivo de garantizar que todo va a salir bien. Pero esto no siempre es así y como sabemos muchos partos son intervenidos, unos porque así lo requiere la situación y otros sin una razón de peso que lo justifique.

El estado emocional de la madre, el trato que recibe y el ambiente en el que se desarrolla un parto son factores que pueden influir en el desarrollo del mismo.

 

La Organización Mundial de la Salud reclama una actuación en la que prevalezca el parto respetado investigando y apoyando a los profesionales y a las mujeres. En su informe «Prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de salud» resalta que todas las mujeres tienen derecho a recibir el más alto nivel de cuidados en salud, que incluye el derecho a una atención digna y respetuosa en el embarazo y en el parto, y el derecho a no sufrir violencia ni discriminación”.

La prevalencia de la madre

La OMS presentó el año pasado sus nuevas directrices sobre cómo gestionar el parto. Olufemi Oladapo, del Departamento de Salud Reproductiva de la OMS, resalta que se trata de “un acercamiento holístico al parto, en el que la madre tenga preeminencia». De este modo, se reivindica el papel central de la madre en la toma de decisiones y se rechaza las intervenciones innecesarias. Además destaca:

Control del dolor

Se hace hincapié en el derecho a un parto no medicalizado en el que la madre pueda decidir cómo controlar su dolor en el parto. Si quiere o no la epidural y en qué momento.

Acompañamiento

El derecho a estar acompañada en todo momento del ser querido que ella elija y que sea respetada la intimidad de ese momento tan especial.

Postura

Se reconoce a la madre el derecho a elegir la postura en la que desea dar a luz. Durante décadas, en España las mujeres han parido boca arriba. Sin embargo esta postura es muy incómoda para empujar y dificulta la llegada del oxígeno al bebé. Sin embargo la postura vertical favorece la salida del bebé, normalmente en cuclillas.

En muchos hospitales ya se están introduciendo elementos que favorecen las posturas más naturales (pelotas de pilates, sillas bajas de madera o camillas que puedan cambiar su posición a vertical).

Prácticas poco recomendables

Algunas de las prácticas que se han venido utilizando a lo largo del tiempo son consideradas ahora no sólo como poco recomendables sino incluso perjudiciales para la madre. El rasurado o enema, la utilización de la oxitocina sintética para la dilatación, la rotura artificial de la bolsa de aguas o la episiotomía son algunas de ellas.

Crecimiento de las cesáreas en los últimos años

En los últimos años hemos asistido a un incremento de la tasa de cesáreas que ha llegado a alcanzar hasta el 25% mientras la OMS afirma que no debería superar el 15%.

Los derechos del bebé

Entre los derechos del bebé principalmente se encuentra estar en contacto directo con su madre desde el primer momento y poder disfrutar de la lactancia materna sin interferencias.

Los expertos aconsejan la iniciación a la lactancia justo después del nacimiento, es decir durante la primera hora de vida del bebé. Es durante este tiempo cuando el bebé permanece en un estado de activación y alerta que le permite descubrir por sí mismo el agarre correcto de una forma innata y natural. El agarre precoz activa mayores receptores de prolactina, la hormona que produce la leche.

Los expertos aconsejan la iniciación a la lactancia justo después del nacimiento, es decir durante la primera hora de vida del bebé.

 

El contacto piel con piel nada más nacer es vital para favorecer los vínculos afectivos madre e hijoEs momento de tocarse, olerse, sentirse. Tras el nacimiento, el pecho, que huele muy similar al líquido amniótico, es capaz de regular la temperatura corporal del recién nacido y lo relaja.

Tu propio Plan de Parto

El primer paso para ser partícipe y decidir sobre tu parto es elaborar un Plan de Parto. En él podrás expresar cómo quieres que se desarrolle y tus preferencias. Debes entregarlo en el hospital y los profesionales sanitarios deberían respetar tu opinión siempre que las circunstancias lo permitan.

Tal y como expresa en la página de propio Ministerio de Sanidad “El Plan de parto y nacimiento es un instrumento para que las mujeres puedan expresar por escrito sus preferencias, necesidades y expectativas en relación con la atención que desean recibir. Así se evita tener que hacerlo durante el parto, momento emocional y físico centrado en el proceso vivencial”. Además añade que “garantiza la comprensión del proceso y la participación activa de las mujeres, además de facilitar la relación y la tarea del equipo profesional”.

Hospitales que humanizan el parto

Cada vez son más los hospitales públicos y privados que están desarrollando protocolos de parto respetado para hacer del parto un momento más humano a través de Unidades Específicas de Partos de Baja intervención respetando los ritmos y tiempos de la madre, sus preferencias y mitigando el dolor con técnicas más naturales y menos invasivas.

Algunos de ellos son:

Hospital materno infantil Sant Joan de Déu en Barcelona.

Hospital Universitario de Torrejón en Madrid.

Virgen de los Lirios de Alcoy, Alicante.

Hospital Universitario de La Plana, en Villareal.

Hospital de Zumárraga en Guipúzcoa.

HM Nuevo Belén (privado) Madrid.

Quirón Dexeus

 

 

EL MOVIMIENTO LIBRE EN EL BEBÉ: EL RESPETO A SU PROPIO RITMO

¿Tú bebé aún no gatea? El mío comenzó a hacerlo a los ocho meses. Hoy hablamos del movimiento libre en el bebé. A menudo escuchamos frases como estas y parece que quisiéramos contagiar a nuestros bebés del ritmo frenético del mundo de los adultos. Nos olvidamos de que cada bebé tiene su propio ritmo y sus tiempos y que por lo tanto no existe una fórmula mágica que se pueda aplicar al aprendizaje del ser humano.

Uno de los momentos más emocionantes de la crianza es ver a nuestro bebé dar sus primeros pasos. A veces nos pueden las ganas y queremos verlos incorporarse, gatear o mantenerse en pie. Tomar la mano de nuestro bebé para que pueda comenzar a caminar se ha convertido en un hábito pero ¿realmente este hábito es beneficioso para él? ¿Es bueno interceder en su aprendizaje para que adquiera determinadas destrezas cuando en realidad aún no está preparado? Muchos estudios mantienen que no.

El método Emmi Pikler

La pionera en defender esta idea fue la prestigiosa pediatra húngara Emmi Pikler (1902-1984). Su concepto de crianza se basa en un método pedagógico centrado en el desarrollo autónomo y espontáneo del bebé. Se trata de un método basado en el respeto al niño y la no intervención modificadora del adulto favoreciendo así un movimiento libre y un juego independiente. Defiende la idea de que el bebé es capaz de desarrollar su motricidad por sí solo y las distintas fases de este desarrollo se dan cuando el niño está preparado, sin la ayuda de un adulto, de lo contrario este aprendizaje puede saltarse etapas intermedias que son de vital importancia para su desarrollo como por ejemplo gatear o reptar.

Debemos ser meros acompañantes pero sobre todo es importante ofrecer todos los recursos necesarios para que el bebé pueda moverse en libertad. En este sentido el papel de los padres es ofrecer las condiciones óptimas para que esto sea posible y proporcionar la seguridad y el apego que necesita para crecer. Lo importante es que se sienta querido y respetado y se reconozcan sus logros.

Defiende la idea de que el bebé es capaz de desarrollar su motricidad por sí solo y las distintas fases de este desarrollo se dan cuando el niño está preparado.

 

El movimiento libre en el bebé favorece el desarrollo de su creatividad y el despertar de sus sentidos por lo que el niño gana en confianza, seguridad y autonomía. La curiosidad y su propio interés son los que marcan los tiempos y le harán descubrir nuevas posturas y movimientos, por eso se recomienda no poner al bebé en ninguna postura a la que no es capaz de llegar por sí mismo, ni ofrecerle esa ayuda modificadora para enseñarle a caminar.

Un bebé que aprende de manera autónoma e independiente a adoptar una determinada postura o a emprender sus primeros pasos es un niño que descubre sus propias capacidades y desarrolla sus habilidades a través de un sistema de fracasos y logros. Este sistema forma parte de su propio registro y por lo tanto lo podrá utilizar siempre que lo necesite.

La curiosidad y su propio interés son los que marcan los tiempos y le harán descubrir nuevas posturas y movimientos.

 ¿Por qué no conviene la ayuda de un adulto?

En su libro “Moverse en libertad” Pikler destaca algunos aspectos de por qué resulta inconveniente la ayuda modificadora de un adulto cuando el niño no está preparado. Así defiende que el niño que llega a realizar una postura que no puede adoptar por sí mismo sino que es inducida por un adulto está realizando un movimiento forzado y poco natural del que le será difícil salir solo. No es conveniente por las siguientes razones:

  • Sus músculos se tensionan.
  • Se limita su libertad de movimientos.
  • Fomenta la dependencia con lo que estamos criando niños más inseguros.
  • Frena su desarrollo.

 Limitadores de movimientos

El espacio en el que situamos al niño es de vital importancia y en ocasiones la posibilidad de  libertad de movimiento del niño se queda muy reducida. Muchas veces empleamos sistemas con los que reducimos considerablemente su autonomía si no hacemos un buen uso de ellos. Algunos ejemplos son los caminadores, los cochecitos o simplemente el lugar en el que colocamos al bebé. Incluso las habitaciones de los niños en ocasiones tienen demasiados juguetes y eso no favorece que el bebé pueda explorar libremente su cuerpo y sus capacidades de aprendizaje con libertad y lejos de favorecer su desarrollo incrementan su distracción.

Cómo favorecer su libertad de movimiento

Para favorecer la libertad de movimiento del bebé son necesarios algunas condiciones favorables:

  1. Despejar el espacio en el que se encuentra el bebé. Es importante crear un espacio amplio, seguro y adaptado a sus necesidades.
  2. Ropa adecuada y cómoda que permita esa libertad de movimientos.
  3. No se debe utilizar zapatos hasta que el niño camine por la calle. Los pies son grandes receptores de información sensorial en este momento, por eso es importante no taparlos.

La no intervención del adulto no significa falta de interés por el niño o bebé. El adulto debe mostrar su alegría y reconocimiento ante los logros alcanzados y mantener una actitud paciente y de respeto siempre bajo una continua supervisión, incentivando y favoreciendo el desarrollo autónomo y el movimiento libre en el bebé.

 

SAN VALENTÍN, CELEBRA EL AMOR A LA VIDA

¿Cuántas veces ha pasado Cupido por tu vida? Quizá aún recuerdas la primera vez que sentiste esas mariposas en el estómago o creíste que no podías controlar el pálpito de tu corazón. Hoy celebramos contigo el Día del Amor. El día en el que, mientras le miras a los ojos, aún recuerdas vuestra primera cita. Fue en un paritorio o tal vez preferiste un lugar más íntimo y decidiste parir en casa.

Y lejos de cenas románticas o vestidos para impresionar, de repente llega él/ella y arrasa con todo. Creías que estabas preparada, pero todo cambia cuando comienza la aventura de ser madreNo importa cómo ni cuándo. Lo único cierto es que tienes ante ti a tu único y verdadero amor: tu bebé. Los amores van y vienen pero éste es un amor para toda la vida.

El primer día de San Valentín fue celebrado el 14 de febrero de 494.

 

Pero ¿quién es ese hombre llamado Valentín al que hemos elevado a santo? y sobre todo ¿de dónde procede la celebración de este día? Su origen se remonta al siglo III. Cuenta la leyenda que Valentín fue un sacerdote romano que se dedicaba a casar a jóvenes enamorados desafiando así las órdenes del emperador romano Claudio II. Al parecer éste había prohibido este tipo de uniones al considerar que los jóvenes solteros sin familia y con menos ataduras eran mejores soldados. Y así fue como se convirtió en el protector de los enamorados y se tiene constancia de que el primer día de San Valentín fue celebrado el 14 de febrero de 494.

Sin embargo, este origen cristiano del día del Amor tiene sus antecedentes en la Antigua Roma, donde cada 15 de febrero se celebraba una fiesta pagana bajo el nombre de Los Lupercales, una festividad de carácter sexual en la que se hacía honor a la fertilidad recordando a Luperca, la loba que amamantó a los gemelos Rómulo y Remo.

Es fácil entender por qué nos enamoramos, a veces pura cuestión de química y otras ni eso. Pero si quieres explicar el amor a tu hijo, la cosa cambia: incondicional, tierno, desinteresado, apasionado… No es fácil describir algo tan complejo y que nos hace sentir tan vivas.

Amor a primera vista. ¿Sabes que tu bebé reconoce tu voz nada más nacer? ¿o que cuando te sonríe, no lo hace como un acto reflejo sino intencionadamente?

(Imagen de Monet Nicole – Birthing Stories)

 

Podrás enamorarte una y mil veces pero nunca cómo cada día te enamoras de tu hij@. 

Hoy te proponemos celebrar el amor a la vida con tu pequeño y gran amor, ese que unas veces te quita el sentido y otras el sueño. 

Si cada día te preguntas como alguien tan pequeño puede hacerte sentir tan grande:

¡Felicidades! Hoy celebramos contigo el amor a la vida.