Entrevista | «ACOMPAÑAR UN PARTO EN CASA ES EL MEJOR REGALO»

Remedios Vázquez Ibarra lleva ocho años acompañando partos en casa, todo un privilegio que le colma de felicidad. Y no es para menos cuando sientes que tus manos, tu alma y tu corazón son testigos de cómo se inicia la vida. Por sus manos han pasado más de 70 mujeres que han visto cumplido su deseo.

Defensora a ultranza de esta práctica natural, siempre que la mujer lo decida y las condiciones así permitan, compagina estos maravillosos momentos con su profesión como matrona en dos centros de salud de la Sanidad Pública en la zona de Montánchez, en Cáceres.

La vida le ha dado una de cal y otra de arena. Cumplió su sueño de parir en casa a su primera hija hace 14 años y la segunda llegó tres años después por una cesárea necesaria. ¿Quién mejor que ella para hablarnos de cómo parir en casa?

 

Madre, matrona en la Sanidad Pública y desde hace ocho años también acompañas partos en casa… ¿cómo surgió la idea? 

Siempre he defendido el nacimiento natural y los partos fisiológicos y tuve el parto de mi primera hija en casa. Esta experiencia fue el empujón que necesitaba para decidirme a acompañar partos de mujeres en su hogar. Me hacía muy feliz ser testigo de ese momento en el que las mujeres son las que deciden cómo dar a luz y respetar sus tiempos y los de su bebé. En Extremadura no había nadie que acompañara partos en casa y nos unimos una compañera y yo. Desde entonces acompañamos juntas partos en Extremadura.

El parto de mi primera hija en casa fue el empujón que necesitaba para decidirme a acompañar partos de mujeres en su hogar.

 

Pariste a tu primera hija en casa ¿cómo describirías ese momento?

Es un momento muy especial. Nadie te controla. Pares en tu hogar, con tus cosas, tus olores, tus muebles, tu ambiente, tu energía. Cuando una mujer está segura y no existe ningún problema ni alteración que pueda dificultar tener un parto fisiológico y natural y además tienes a alguien que te apoya y te acompaña, es perfecto. Es importante estar empoderada y sentirse segura. En mi caso fue una experiencia preciosa porque el tiempo que necesité fue el que emplearon.

¿Qué fue lo más bonito?

Lo más bonito fue que pude tener libertad de movimientos. Hacer lo que yo realmente deseaba, estar desnuda, moverme por mi casa en distintas posiciones y no estar sometida al control de un hospital. Es genial poder tener intimidad y poder tener la posición que tu cuerpo te pide… una luz tenue, silencio y por supuesto, una energía especial con la persona que tú eliges. Estar en calma y seguir el ritmo de tu cuerpo y tu bebé.

Pero no siempre es posible…

Así es. Mi segunda hija nació por cesárea necesaria. Como matrona también tenía que vivir esto. Siempre he defendido el parto en casa y acompaño partos en casa pero la vida me puso en esa situación para mostrarme que no siempre es posible. En mi caso fue necesaria y hay situaciones en las que es necesaria la cesárea. Hay muchas que no lo son, otras sí.

¿Qué condiciones deben darse para poder tener un parto en casa?

Nosotros tenemos un código de buenas prácticas aprobado desde la asociación Nacer en Casa de la que formamos parte y todos los profesionales nos acogemos a este código de buenas prácticas. Deben cumplirse algunas condiciones. Lo primero de todo es que la madre esté sana y no tenga ninguna patología que pueda interferir en el proceso normal fisiológico del parto. También es necesario que su embarazo haya sido controlado. No se puede llevar a cabo en casa un parto gemelar y el bebé debe estar colocado de cabeza, así que tampoco se pueden asistir los partos podálicos en casa. Otro de los requisitos es que la distancia en coche desde el hogar hasta el hospital más cercano no supere los 20 ó 30 minutos.

Deben cumplirse algunas condiciones. Lo primero de todo es que la madre esté sana y no tenga ninguna patología que pueda interferir en el proceso normal fisiológico del parto.

 

¿Y emocionalmente?

Desde el punto de vista emocional es muy importante que exista feeling y buena energía entre la matrona o matrón y la pareja que acepta dar a luz en casa. Es importante sentirse segura y protegida por la persona que va a estar contigo. Normalmente se deja a la mujer que haga su trabajo, lo que su cuerpo le pida. Nuestro papel es de guía y acompañante, observar que el proceso sigue su curso normal y no se desvíe. Si tú sospechas que el proceso se está desviando de la normalidad, sería necesario hacer una derivación al hospital para que intervinieran en lo que fuese necesario.

¿Cuál ha sido tu mejor momento como matrona en casa?

No sabría decirte… todos son preciosos y cada parto es diferente y especial. Poder vivir los nacimientos así y ser testigo de esa nueva vida que viene al mundo de un modo respetuoso es el mejor regalo.

¿Y cómo es el proceso de acompañamiento de un parto en casa?

El proceso comienza cuando la mujer toma contacto contigo. Hay un primer encuentro de presentación en el que se habla de las condiciones y los deseos de la madre, puede ser que la persona que te acompañe no sea cómo tú esperabas. Una vez que aceptan las dos partes, empieza el acompañamiento desde el momento del embarazo en el que se encuentra la madre. Consiste en el control del embarazo, preparación al parto, guardias localizadas desde la semana 37 hasta la 42 porque es lo que la evidencia científica recomienda, es decir hasta que tenga lugar el parto. Después del acompañamiento en el momento del parto en casa se realizan cuatro visitas post parto como mínimo, además de acompañamiento telefónico y ayuda en la lactancia.

Una vez que aceptan las dos partes, empieza el acompañamiento desde el momento del embarazo en el que se encuentra la madre.

 

¿Es necesario preparar la casa de una manera especial?

La casa que la mujer tenga y el ambiente que ella quiera tener. Hemos acompañado partos en casas muy grandes, pequeñas, en espacios diminutos o en espacios más amplios. El sitio donde ella quiera estar. Ellas buscan su sitio y su ambiente. Algunas paren dentro del agua, otras no, la posición y el sitio que ellas decidan o que les permita sentirse más cómodas.

En los últimos años se ha abierto el debate sobre el exceso de intervencionismo en los partos en la sanidad pública…

En muchos hospitales sí existe un exceso de intervencionismo y cada vez es más común inducir a las mujeres antes de tiempo. Antes se respetaba hasta la semana 42, ahora ya en Extremadura por protocolo se están induciendo en la 41. Muchas veces al inducirlo, el cuerpo no arranca y el bebé no desea salir ese día y finalmente, como ya lo has provocado, tienes que terminarlo y entonces desemboca en un instrumental.

En algunos centros no te permiten libertad de movimiento. Tampoco hay un ratio de una matrona por cada mujer de parto por lo que la madre está monitorizada continuamente. Esto dificulta que el proceso sea natural. El uso de la epidural a veces es excesivo y eso también hace que el parto se complique o se dificulte. Todos estos factores hacen que aumenten las estadísticas de partos que acaban en instrumental, en cesárea, forceps, ventosa… Hay un porcentaje bastante elevado.

Madre, matrona en dos centros de salud y conocedora como pocas del deseo de parir en casa… Un placer charlar con ella y escuchar de sus labios cómo acompaña a tantas mujeres en ese mágico momento en el que se da paso a la vida como lo hacían nuestras abuelas, en casa.. 

EL PARTO RESPETADO: TODO LO QUE DEBES SABER

El parto debe ser respetado y humanizado, no intervenido. Es un momento único y natural y como tal debe ser tratado. Cada vez son más las madres que piden que se tengan en cuenta sus preferencias a la hora de dar a luz a su bebé y que quieren parir de la forma más natural. 

Cuando no existen complicaciones en el parto lo ideal es que ginecólogo y matrona se sitúen en un segundo plano y que la madre y el bebé sean los verdaderos protagonistas. El estado emocional de la madre, el trato que recibe y el ambiente en el que se desarrolla un parto son factores que pueden influir en el desarrollo del mismo.Los sanitarios deberían acompañar a la madre en la fase de dilatación y expulsivo con el único objetivo de garantizar que todo va a salir bien. Pero esto no siempre es así y como sabemos muchos partos son intervenidos, unos porque así lo requiere la situación y otros sin una razón de peso que lo justifique.

El estado emocional de la madre, el trato que recibe y el ambiente en el que se desarrolla un parto son factores que pueden influir en el desarrollo del mismo.

 

La Organización Mundial de la Salud reclama una actuación en la que prevalezca el parto respetado investigando y apoyando a los profesionales y a las mujeres. En su informe «Prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de salud» resalta que todas las mujeres tienen derecho a recibir el más alto nivel de cuidados en salud, que incluye el derecho a una atención digna y respetuosa en el embarazo y en el parto, y el derecho a no sufrir violencia ni discriminación”.

La prevalencia de la madre

La OMS presentó el año pasado sus nuevas directrices sobre cómo gestionar el parto. Olufemi Oladapo, del Departamento de Salud Reproductiva de la OMS, resalta que se trata de “un acercamiento holístico al parto, en el que la madre tenga preeminencia». De este modo, se reivindica el papel central de la madre en la toma de decisiones y se rechaza las intervenciones innecesarias. Además destaca:

Control del dolor

Se hace hincapié en el derecho a un parto no medicalizado en el que la madre pueda decidir cómo controlar su dolor en el parto. Si quiere o no la epidural y en qué momento.

Acompañamiento

El derecho a estar acompañada en todo momento del ser querido que ella elija y que sea respetada la intimidad de ese momento tan especial.

Postura

Se reconoce a la madre el derecho a elegir la postura en la que desea dar a luz. Durante décadas, en España las mujeres han parido boca arriba. Sin embargo esta postura es muy incómoda para empujar y dificulta la llegada del oxígeno al bebé. Sin embargo la postura vertical favorece la salida del bebé, normalmente en cuclillas.

En muchos hospitales ya se están introduciendo elementos que favorecen las posturas más naturales (pelotas de pilates, sillas bajas de madera o camillas que puedan cambiar su posición a vertical).

Prácticas poco recomendables

Algunas de las prácticas que se han venido utilizando a lo largo del tiempo son consideradas ahora no sólo como poco recomendables sino incluso perjudiciales para la madre. El rasurado o enema, la utilización de la oxitocina sintética para la dilatación, la rotura artificial de la bolsa de aguas o la episiotomía son algunas de ellas.

Crecimiento de las cesáreas en los últimos años

En los últimos años hemos asistido a un incremento de la tasa de cesáreas que ha llegado a alcanzar hasta el 25% mientras la OMS afirma que no debería superar el 15%.

Los derechos del bebé

Entre los derechos del bebé principalmente se encuentra estar en contacto directo con su madre desde el primer momento y poder disfrutar de la lactancia materna sin interferencias.

Los expertos aconsejan la iniciación a la lactancia justo después del nacimiento, es decir durante la primera hora de vida del bebé. Es durante este tiempo cuando el bebé permanece en un estado de activación y alerta que le permite descubrir por sí mismo el agarre correcto de una forma innata y natural. El agarre precoz activa mayores receptores de prolactina, la hormona que produce la leche.

Los expertos aconsejan la iniciación a la lactancia justo después del nacimiento, es decir durante la primera hora de vida del bebé.

 

El contacto piel con piel nada más nacer es vital para favorecer los vínculos afectivos madre e hijoEs momento de tocarse, olerse, sentirse. Tras el nacimiento, el pecho, que huele muy similar al líquido amniótico, es capaz de regular la temperatura corporal del recién nacido y lo relaja.

Tu propio Plan de Parto

El primer paso para ser partícipe y decidir sobre tu parto es elaborar un Plan de Parto. En él podrás expresar cómo quieres que se desarrolle y tus preferencias. Debes entregarlo en el hospital y los profesionales sanitarios deberían respetar tu opinión siempre que las circunstancias lo permitan.

Tal y como expresa en la página de propio Ministerio de Sanidad “El Plan de parto y nacimiento es un instrumento para que las mujeres puedan expresar por escrito sus preferencias, necesidades y expectativas en relación con la atención que desean recibir. Así se evita tener que hacerlo durante el parto, momento emocional y físico centrado en el proceso vivencial”. Además añade que “garantiza la comprensión del proceso y la participación activa de las mujeres, además de facilitar la relación y la tarea del equipo profesional”.

Hospitales que humanizan el parto

Cada vez son más los hospitales públicos y privados que están desarrollando protocolos de parto respetado para hacer del parto un momento más humano a través de Unidades Específicas de Partos de Baja intervención respetando los ritmos y tiempos de la madre, sus preferencias y mitigando el dolor con técnicas más naturales y menos invasivas.

Algunos de ellos son:

Hospital materno infantil Sant Joan de Déu en Barcelona.

Hospital Universitario de Torrejón en Madrid.

Virgen de los Lirios de Alcoy, Alicante.

Hospital Universitario de La Plana, en Villareal.

Hospital de Zumárraga en Guipúzcoa.

HM Nuevo Belén (privado) Madrid.

Quirón Dexeus

 

 

EL MOVIMIENTO LIBRE EN EL BEBÉ: EL RESPETO A SU PROPIO RITMO

¿Tú bebé aún no gatea? El mío comenzó a hacerlo a los ocho meses. Hoy hablamos del movimiento libre en el bebé. A menudo escuchamos frases como estas y parece que quisiéramos contagiar a nuestros bebés del ritmo frenético del mundo de los adultos. Nos olvidamos de que cada bebé tiene su propio ritmo y sus tiempos y que por lo tanto no existe una fórmula mágica que se pueda aplicar al aprendizaje del ser humano.

Uno de los momentos más emocionantes de la crianza es ver a nuestro bebé dar sus primeros pasos. A veces nos pueden las ganas y queremos verlos incorporarse, gatear o mantenerse en pie. Tomar la mano de nuestro bebé para que pueda comenzar a caminar se ha convertido en un hábito pero ¿realmente este hábito es beneficioso para él? ¿Es bueno interceder en su aprendizaje para que adquiera determinadas destrezas cuando en realidad aún no está preparado? Muchos estudios mantienen que no.

El método Emmi Pikler

La pionera en defender esta idea fue la prestigiosa pediatra húngara Emmi Pikler (1902-1984). Su concepto de crianza se basa en un método pedagógico centrado en el desarrollo autónomo y espontáneo del bebé. Se trata de un método basado en el respeto al niño y la no intervención modificadora del adulto favoreciendo así un movimiento libre y un juego independiente. Defiende la idea de que el bebé es capaz de desarrollar su motricidad por sí solo y las distintas fases de este desarrollo se dan cuando el niño está preparado, sin la ayuda de un adulto, de lo contrario este aprendizaje puede saltarse etapas intermedias que son de vital importancia para su desarrollo como por ejemplo gatear o reptar.

Debemos ser meros acompañantes pero sobre todo es importante ofrecer todos los recursos necesarios para que el bebé pueda moverse en libertad. En este sentido el papel de los padres es ofrecer las condiciones óptimas para que esto sea posible y proporcionar la seguridad y el apego que necesita para crecer. Lo importante es que se sienta querido y respetado y se reconozcan sus logros.

Defiende la idea de que el bebé es capaz de desarrollar su motricidad por sí solo y las distintas fases de este desarrollo se dan cuando el niño está preparado.

 

El movimiento libre en el bebé favorece el desarrollo de su creatividad y el despertar de sus sentidos por lo que el niño gana en confianza, seguridad y autonomía. La curiosidad y su propio interés son los que marcan los tiempos y le harán descubrir nuevas posturas y movimientos, por eso se recomienda no poner al bebé en ninguna postura a la que no es capaz de llegar por sí mismo, ni ofrecerle esa ayuda modificadora para enseñarle a caminar.

Un bebé que aprende de manera autónoma e independiente a adoptar una determinada postura o a emprender sus primeros pasos es un niño que descubre sus propias capacidades y desarrolla sus habilidades a través de un sistema de fracasos y logros. Este sistema forma parte de su propio registro y por lo tanto lo podrá utilizar siempre que lo necesite.

La curiosidad y su propio interés son los que marcan los tiempos y le harán descubrir nuevas posturas y movimientos.

 ¿Por qué no conviene la ayuda de un adulto?

En su libro “Moverse en libertad” Pikler destaca algunos aspectos de por qué resulta inconveniente la ayuda modificadora de un adulto cuando el niño no está preparado. Así defiende que el niño que llega a realizar una postura que no puede adoptar por sí mismo sino que es inducida por un adulto está realizando un movimiento forzado y poco natural del que le será difícil salir solo. No es conveniente por las siguientes razones:

  • Sus músculos se tensionan.
  • Se limita su libertad de movimientos.
  • Fomenta la dependencia con lo que estamos criando niños más inseguros.
  • Frena su desarrollo.

 Limitadores de movimientos

El espacio en el que situamos al niño es de vital importancia y en ocasiones la posibilidad de  libertad de movimiento del niño se queda muy reducida. Muchas veces empleamos sistemas con los que reducimos considerablemente su autonomía si no hacemos un buen uso de ellos. Algunos ejemplos son los caminadores, los cochecitos o simplemente el lugar en el que colocamos al bebé. Incluso las habitaciones de los niños en ocasiones tienen demasiados juguetes y eso no favorece que el bebé pueda explorar libremente su cuerpo y sus capacidades de aprendizaje con libertad y lejos de favorecer su desarrollo incrementan su distracción.

Cómo favorecer su libertad de movimiento

Para favorecer la libertad de movimiento del bebé son necesarios algunas condiciones favorables:

  1. Despejar el espacio en el que se encuentra el bebé. Es importante crear un espacio amplio, seguro y adaptado a sus necesidades.
  2. Ropa adecuada y cómoda que permita esa libertad de movimientos.
  3. No se debe utilizar zapatos hasta que el niño camine por la calle. Los pies son grandes receptores de información sensorial en este momento, por eso es importante no taparlos.

La no intervención del adulto no significa falta de interés por el niño o bebé. El adulto debe mostrar su alegría y reconocimiento ante los logros alcanzados y mantener una actitud paciente y de respeto siempre bajo una continua supervisión, incentivando y favoreciendo el desarrollo autónomo y el movimiento libre en el bebé.

 

SAN VALENTÍN, CELEBRA EL AMOR A LA VIDA

¿Cuántas veces ha pasado Cupido por tu vida? Quizá aún recuerdas la primera vez que sentiste esas mariposas en el estómago o creíste que no podías controlar el pálpito de tu corazón. Hoy celebramos contigo el Día del Amor. El día en el que, mientras le miras a los ojos, aún recuerdas vuestra primera cita. Fue en un paritorio o tal vez preferiste un lugar más íntimo y decidiste parir en casa.

Y lejos de cenas románticas o vestidos para impresionar, de repente llega él/ella y arrasa con todo. Creías que estabas preparada, pero todo cambia cuando comienza la aventura de ser madreNo importa cómo ni cuándo. Lo único cierto es que tienes ante ti a tu único y verdadero amor: tu bebé. Los amores van y vienen pero éste es un amor para toda la vida.

El primer día de San Valentín fue celebrado el 14 de febrero de 494.

 

Pero ¿quién es ese hombre llamado Valentín al que hemos elevado a santo? y sobre todo ¿de dónde procede la celebración de este día? Su origen se remonta al siglo III. Cuenta la leyenda que Valentín fue un sacerdote romano que se dedicaba a casar a jóvenes enamorados desafiando así las órdenes del emperador romano Claudio II. Al parecer éste había prohibido este tipo de uniones al considerar que los jóvenes solteros sin familia y con menos ataduras eran mejores soldados. Y así fue como se convirtió en el protector de los enamorados y se tiene constancia de que el primer día de San Valentín fue celebrado el 14 de febrero de 494.

Sin embargo, este origen cristiano del día del Amor tiene sus antecedentes en la Antigua Roma, donde cada 15 de febrero se celebraba una fiesta pagana bajo el nombre de Los Lupercales, una festividad de carácter sexual en la que se hacía honor a la fertilidad recordando a Luperca, la loba que amamantó a los gemelos Rómulo y Remo.

Es fácil entender por qué nos enamoramos, a veces pura cuestión de química y otras ni eso. Pero si quieres explicar el amor a tu hijo, la cosa cambia: incondicional, tierno, desinteresado, apasionado… No es fácil describir algo tan complejo y que nos hace sentir tan vivas.

Amor a primera vista. ¿Sabes que tu bebé reconoce tu voz nada más nacer? ¿o que cuando te sonríe, no lo hace como un acto reflejo sino intencionadamente?

(Imagen de Monet Nicole – Birthing Stories)

 

Podrás enamorarte una y mil veces pero nunca cómo cada día te enamoras de tu hij@. 

Hoy te proponemos celebrar el amor a la vida con tu pequeño y gran amor, ese que unas veces te quita el sentido y otras el sueño. 

Si cada día te preguntas como alguien tan pequeño puede hacerte sentir tan grande:

¡Felicidades! Hoy celebramos contigo el amor a la vida.

BABY LED WEANING: ALIMENTACIÓN GUIADA POR EL BEBÉ

Baby Led Weaning (BLW). ¿Habías oído hablar de él? Si lo único que se te ocurre es que sea un nuevo modelo de motor a cuatro ruedas, no eres la única. Pero nada tiene que ver con esto. El BLW es un método de alimentación autoregulada por el bebé que se utiliza para incorporar los sólidos a su dieta, sin pasar por las papillas. Es lo que en castellano podríamos llamar A Comer Solo (ACS), pero que en inglés suena mucho más cool.

Aunque algunos defiendan que es una moda, lo cierto es que este método lleva utilizándose mucho tiempo. Nuestras madres y abuelas ya lo usaban. Sin embargo aún hoy a veces no se emplea porque desconocemos su existencia.

Así que para que todas sepamos de qué hablamos, lo mejor será definir de una forma más gráfica este método de alimentación infantil. Comenzaremos diciendo que es el inicio de la alimentación complementaria a los 6 meses en forma de alimentos enteros, no triturados. El tamaño y la forma deben ser los adecuados para que sea el propio bebé el que los coja con sus manos y se lo lleve a la boca en función del apetito que tenga en cada momento y sus preferencias y gustos.

Se trata de empezar a ofrecer a nuestro bebé verdura, carne o pescado (hervido) y ofrecérselos en trozos alargados para que sea capaz de agarrarlos sin problemas con sus manos. Hay que tener en cuenta que a los seis meses el niño utiliza la presión palmar para coger objetos, es decir los coge abriendo la mano entera para posteriormente cerrarla, por esto es tan importante que los alimentos tengan el tamaño y la forma adecuados.

El bebé tiene un papel activo y él decide qué, cuánto y a qué ritmo comer. De esta forma irá accediendo paulatinamente a los alimentos que habitualmente se comen en casa, los alimentos que come el resto de la familia.

Beneficios

Fomenta una relación positiva con la comida

Estamos dejando a nuestro bebé experimentar y jugar con la comida por lo que la asocia como algo positivo para él.

Hábitos de alimentación más saludable

Con la utilización del método BLW se crean hábitos de alimentación más saludables atendiendo a las necesidades de hambre y saciedad. Así se vive la alimentación de una forma más natural y relajada, sin forzar a los niños a comer. Favorece una comunicación más fluida y la comprensión entre padres e hijos. Desde muy temprana edad, el bebé experimenta nuevos sabores y texturas lo que contribuye a una dieta más saludable y variada en su futuro.

Promoción de la lactancia materna

El bebé seguirá enganchándose al pecho de su madre cuándo quiera y por el tiempo que quiera. Se trata de realizar una alimentación activa donde es el propio bebé el que regula. El BLW también se puede utilizar en niños que se alimentan con leche de artificial.

Estimula el desarrollo psicomotor del niño 

Este método ayuda a la estimulación de los sentidos y la capacidad de descubrir nuevas texturas, olores y sabores. Además favorece la prensión manual al agarrar los trozos de comida. También ayuda a mejorar la coordinación oculo-manual, la masticación.

Mejora la transición

Mejora la transición a la alimentación sólida puesto que se comienza a trabajar la masticación con alimentos de distintos sabores y texturas a partir de los seis o siete meses.

Se educa en la autosuficiencia 

Al regularse solo, el bebé aprende a tomar sus propias decisiones y a no depender tanto de los adultos. Esto contribuye además al desarrollo de su propia personalidad ya desde una edad muy temprana. Al tener poder de elección y decisión, pronto manifiesta sus propios gustos personales y distingue entre sus alimentos favoritos.

Evita que los niños acepten sólo comida triturada 

Algo que suele suceder en muchos bebés es que al comenzar su alimentación con purés y comidas trituradas, después les cuesta mucho admitir sólidos.

La leche materna sigue siendo el alimento principal

Cuando los bebés comienzan a tener cierto control sobre sus movimientos, la innovación y la exploración se convierten en partes esenciales del proceso de aprendizaje. Por eso es importante aprovechar esta curiosidad innata para que comiencen a imitarnos en la mesa y sientan la curiosidad de probar los alimentos tal y como son, como uno más de la familia.

Así el destete se produce de forma paulatina. El objetivo no es que el bebé no tome teta sino que vaya descubriendo sabores y texturas, aprenda a masticar, conozca sus propios gustos y necesidades, y evolucione en su alimentación conforme a su propio ritmo. El objetivo de la hora de la comida no es reemplazar una toma, sino que se vaya familiarizando y cogiendo confianza con los alimentos. Hasta el año la leche deberá seguir siendo la fuente de alimento principal del bebé.

Entre los 6 y los 8 meses la energía que aporta a nuestro bebé la alimentación complementaria es de 1/5 del total, el resto de energía se la aportaremos con la lactancia. En cambio, entre los 9 y los 11 meses el 50% del aporte calórico deberá venir de la alimentación complementaria y el otro 50% de la leche.

Cuando utilizamos este método, el bebé come con los padres, a la vez que ellos, sentado en su misma mesa (bien en la trona o bien en brazos), favoreciendo así el desarrollo psicosocial además de conseguir una integración de la dieta familiar y establecer unos hábitos de alimentación saludable desde pequeños.

¿Cómo sé si mi bebé está listo para empezar?

La Organización Mundial de la Salud recomienda empezar a introducir sólidos a partir de los seis meses. Hasta entonces su único alimento debe ser la leche materna o en su defecto, de fórmula. Pero ¿cómo sé si mi bebé está preparado para empezar con esta transición?

Cada bebé es diferente y no siempre es la edad la que determina si nuestro bebé está listo para determinadas cosas. Así que a continuación veremos algunos indicadores de que nuestro bebé está preparado:

  1. Nuestro bebé debe ser capaz de mantenerse sentado solito, es decir que no se caiga hacia los lados o hacia adelante.
  2. Que haya perdido el reflejo de extrusión. Este reflejo hace que cuando se introduce algo sólido en su boca (comida, cuchara, etc…) la lengua lo empuje hacia fuera, como mecanismo de seguridad.
  3. Debe ser capaz de agarrar un alimento y llevárselo a la boca.

Alimentos a evitar

Conviene resaltar que debemos evitar algunos tipos de alimentos por alto riesgo de atragantamiento. Algunos de ellos son salchichas, verduras crudas como zanahoria, apio, ensalada, manzana cruda, patatas de bolsa, galletas de arroz o de maíz, frutos secos o frutos desecados (pasas, arándanos), cerezas, uvas, cherry, maíz, guisante, caramelos y cualquier alimento duro que no sean capaces de aplastar con la lengua y el paladar.

Para comenzar

Algunas ideas para comenzar pueden ser: plátano, patatas cocidas o asadas, pera, judías verdes bien cocidas, calabacín cocido, brócoli cocido, zanahoria cocida, aguacate,
melón, sandía, calabaza cocida o pan.

 

LA PRIMERA NAVIDAD DE TU BEBÉ

Su primera sonrisa, sus primeros pasos, su primer balbuceo… momentos especiales que quieres conservar en tu retina para siempre. Si estas son las primeras Navidades de tu bebé, ya tienes tu mejor regalo y seguro que querrás recordar estas fechas como algo inolvidable.

Se acercan días de celebraciones en compañía de familia y amigos, comidas, cenas, reuniones… pero este año somos uno más en la familia y es importante organizar estas fiestas de forma natural y garantizando el bienestar de tu bebé, respetando sus ritmos. Los días durante estas fiestas se vuelven frenéticos para todos, por lo que hay que intentar respetar sus tiempos en la medida de lo posible.

Por eso es importante tener en cuenta algunos detalles… todo es nuevo para él y también para ti. Aunque tu bebé tenga apenas unos meses y no pueda participar de una forma muy activa de la Navidad, hazle partícipe de la magia de esta fechas llenas de alegría e ilusión pero sin agobios que puedan desbordarle con tanta celebración.

Cenas y comidas familiares

Si tu bebé ha nacido hace poco, te agobiará pensar en los preparativos de la cena o la comida de Navidad. No obstante si compartes las tareas y preparativos con otros miembros de la familia, por ejemplo alguien puede encargarse de llevar el menú, celebrar esta reunión en tu casa puede ser una opción. No tendrás que cargar con la cuna, pañales o la ropita de cambio y sobre todo tu bebé no se sentirá desubicado. Sin embargo, esta opción también tiene sus inconvenientes, si tu bebé se irrita o tú te sientes cansada puede ser que la fiesta se alargue y no sea fácil echar a la gente de casa.

A veces la llegada del bebé sirve de excusa para festejar la cena de Navidad en casa de algún familiar. Además de ir a mesa puesta, si el pequeño se impacienta siempre puedes decir: “nos vamos que el bebé ya está nervioso”.

Cada uno debe valorar cuál es la mejor opción en su caso. A todas nos apetece compartir estos días con la familia y los amigos pero nunca a costa del bienestar de nuestro bebé.

No pasa nada porque tú bebé se vaya a dormir un poco más tarde de lo habitual, pero conviene no alterar demasiado su ciclo de sueño y evitar que vaya de brazo en brazo. Para nosotros esa noche es motivo de celebración pero ellos pueden percibirla con gran confusión.

Otra opción, en lugar de compartir la cena con familia y amigos podemos celebrar la Nochebuena durante la hora de la comida.

Días para compartir jugando

Y si tu pequeño ya tiene la edad suficiente para comenzar a disfrutar de algunos juegos y tener sus primeras experiencias con las manualidades, te proponemos algunas ideas:

Un Árbol de Navidad diferente

El Árbol de Navidad es una de las tradiciones más emblemáticas en la celebración de estas fechas. Así que si este año hay un bebé en casa ¿por qué no decorar el árbol de forma diferente? Una buena opción cuando hay bebés o niños pequeños en casa es adornarlo con figuras de fieltro ya que así evitaremos situaciones desagradables o sustos con las temidas bolas de Navidad y otros adornos que no son del todo adecuados cuando hay bebés cerca. Si hay hermanos mayores, esta opción te servirá además para hacerles partícipes en la decoración del árbol y disfrutar de una divertida tarde de manualidades.

Manualidades navideñas

Si te gustan las manualidades y eres de esas mamás que sacan tiempo para todo, te proponemos esta genial idea para fabricar los adornos navideños y hacer de estas fechas unos días de aprendizaje y creatividad en familia. Si tu bebé ya pasa del año, puedes fabricar pasta de sal casera. Su modelaje desarrolla la psicomotricidad y la creatividad de los pequeños y es una gran idea para fabricar los adornos navideños. Su fabricación es muy sencilla, tu peque puede aprender a modelar y tú puedes estar tranquila en caso de que se lleve la masa a la boca. Sólo necesitas 2 medidas de harina, 1 medida de agua tibia, 1 medida de sal común y 1 cucharada de aceite. Se trata de mezclar todas las medidas hasta formar una masa. Una vez tengamos la masa homogénea, la dividimos en porciones. Para conservarla, la envolvemos en papel film y la guardamos en la nevera. Sin tóxicos y totalmente apta para los más pequeños.

Foto vía hubpages

Ahora que ya te hemos explicado cómo fabricarla, es un material ideal para realizar todo tipo de adornos navideños para decorar el árbol. Además puedes personalizar estos adornos con la huella de la mano o el pie de tu bebé. Una forma original y divertida para ver su evolución año a año.

Fotos para hacer a tu bebé

No es de extrañar que antes de ser madre no te motivara la idea de hacerte fotos con tu bebé a todas horas y sin embargo ahora es algo que en ocasiones te cuesta evitar. No te preocupes, le pasa a muchas madres. Son las primeras Navidades de tu bebé y si además te estrenas en esto de ser madre… ¡qué te voy a contar! Así que si te apetece, inmortaliza esos momentos irrepetibles que te encantará volver a ver con el paso del tiempo. Puedes hacer fotos de familia divertidas para felicitar la Navidad a familiares y amigos.

En caso de que decidas capturar ese instante en el que tu bebé conoce al gordinflón más adorable o a los Reyes Magos, hazlo de forma progresiva y sólo si está tranquilo. Si ves que se inquieta demasiado ya tendrá tiempo de disfrutar de ellos otra Navidad.

 

Haz que su primera Navidad sea inolvidable y hazle partícipe de estas fiestas. Léele cuentos de Navidad, cántale villancicos, muéstrale el árbol, las luces… aunque sientas que no se entera de mucho, todo es tan llamativo que le ayudará a estimulan sus sentidos y es el momento de descubrir el espíritu mágico de la Navidad.

En Árbol de Amor os deseamos una Navidad inolvidable

Foto pasta de sal: Vía hubpages

 

CÓMO PROTEGER A MI BEBÉ DEL FRÍO

Si acabas de ser mamá o vas a serlo en breve seguro que te ronda por la cabeza cierta preocupación sobre cómo proteger a tu bebé del frío. 

Ganas de abrigo, sofá, café caliente… pero ¿cómo afrontará nuestro bebé las bajas temperaturas? El otoño y el invierno son temporadas complicadas para ellos por eso es importante tener en cuenta algunas precauciones y cuidados con el fin de evitar algunos imprevistos que pueden afectar al recién nacido y al bebé.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que nada más nacer el bebé aún no ha desarrollado su capacidad de termorregulación. En otras palabras, son más sensibles al frío, al calor y a los cambios de temperatura. Si hace frío se enfrían rápidamente y si hace calor se acaloran también en poco tiempo. Este aspecto es importante tenerlo presente durante las primeras semanas, al mes aproximadamente el bebé ya es capaz de regular su temperatura corporal.

En cualquier caso, los expertos recomiendan un ambiente cálido en casa entre los 22 y 24 grados tanto si se trata de un recién nacido como de un bebé de más meses y un nivel de humedad en el ambiente del 50% como mínimo. Así que lo mejor será abrigarlo bien. Pero ¡Cuidado! No se trata de embutir a nuestro bebé en prendas gruesas de abrigo ya que no podrá moverse libremente sino que lo mejor es vestirle con capas, eso sí… sin pasarnos. Utiliza prendas suaves y no demasiado ajustadas que permitan una correcta ventilación de su piel. Así podrás vestirle y desvestirle más fácilmente y comprobar su temperatura y evitarás que esté completamente desnudo en caso de que toque cambio de pañal.

«Los expertos recomiendan un ambiente cálido en casa entre los 22 y 24 grados tanto si se trata de un recién nacido como de un bebé de más meses y un nivel de humedad en el ambiente del 50% como mínimo».

Cuidado con los cambios bruscos de temperatura

A diferencia de lo que podamos pensar el frío no es el principal problema durante estos meses sino los cambios bruscos de temperatura. Tendremos que tener cierto cuidado y precaución a la hora de salir a la calle. No se trata de encerrarnos en casa, el invierno también tiene sus encantos y es bueno que el bebé salga a la calle pero es importante salir a pasear durante las horas centrales del día.

Otro aspecto a tener en cuenta es la piel del bebé ya que es todavía muy sensible a los agentes externos y al roce de las prendas, por lo que conviene que le dediquemos cuidados específicos. En este sentido los expertos recomiendan utilizar cremas con activos humectantes y emolientes y pomadas calmantes y reparadoras para la zona los labios con el fin de combatir los posibles efectos del viento.

Todas sabemos que durante los meses más fríos suelen tener mayor mucosidad por lo que hay que prestar especial atención a la higiene de las mucosas con la utilización continuada de suero fisiológico y ayudándote del aspirador nasal. 

¿Cómo sé si mi bebé tiene frío?

Los bebés pequeños suelen tener los pies fríos por eso es importante la utilización de patucos o calcetines. Sin embargo eso no quiere decir que necesariamente estén pasando frío. Pero entonces ¿cómo sé si mi bebé tiene frío? Los lugares más adecuados para que puedas controlar la temperatura corporal de tu bebé son la nuca, la frente y el cuello. En función de cómo tenga estas partes del cuerpo podrás deducir si tiene frío o calor. Te puedes ayudar con otros indicadores como el color de sus mejillas, si las tiene demasiado rojas puede ser que tenga calor y debas quitarle alguna prenda.

La hora del baño debe ser corta

Durante los meses de frío debemos evitar que el baño se prolongue en el tiempo, bastará con diez minutos y en un ambiente cálido de unos 24 grados. Conviene caldear antes el cuarto de baño. También puedes calentar su toalla y el pijama antes de usarlos para evitar cambios bruscos de temperatura, si bien debes evitar que no estén demasiado calientes.

Para dormir 

La habitación en la que duerme el bebé no debe tener demasiada temperatura, los expertos aconsejan que esté entre 20 y 22 grados. Lo ideal es que duerma con un pijama calentito que le tape los pies y evitar ponerle capas demasiado gruesas para protegerle del frío. Si tu bebé es revoltoso en la cuna, un saquito de dormir puede ser una buena alternativa.

De paseo

Cuando salgáis a la calle, si tu bebé tiene más de doce meses necesitará las mismas capas que tú, si es más pequeño siempre una capa más. Aunque haga frío es bueno salir de casa a diario y disfrutar del aire libre pero recuerda que lo ideal será hacerlo en las horas centrales del día. Así que evita las primeras y últimas horas del día ya que es cuando más frío hace y los bebés menores de dos años son más sensibles a las bajas temperaturas. Una buena idea para que tú y tu bebé salgáis a la calle calentitos son nuestros abrigos de porteo. Así puedes experimentar los beneficios de llevar a tu bebé pegado a ti y él puede sentirte cerca y escuchar tu corazón. El porteo favorece el desarrollo de sus movimientos y su equilibrio. Mientras tú caminas, tu bebé siente el balanceo de tus pasos y tu calor, lo que le proporciona una gran sensación de bienestar.

Consejos y recomendaciones

Controla el nivel de humedad

Controla el nivel de humedad en el ambiente, la calefacción tiende a resecar la piel y las mucosas de tu bebé.  Recuerda que debe ser del 50% como mínimo. Puedes utilizar un humificador o colocar un recipiente con agua sobre el radiador. Conviene además ventilar bien todas las mañanas para renovar el aire en casa.

No te olvides del gorro

Utiliza prendas adecuadas que permitan que su piel respire correctamente, por ejemplo tejidos de algodón o lana. No te olvides de ponerle siempre que salgáis a la calle patucos o calcetines, manoplas y algo fundamental, el gorro. Incluso durante su primera semana de vida será conveniente que lleve un gorrito incluso dentro de casa. La cabeza es una de las partes del cuerpo por las que se pierde más calor. Además ellos aún no tienen casi pelo. Las bufandas y las prendas con cordones en la zona del cuello son poco recomendables. Podemos tener algún susto.

Crema hidratante

Con el aire y el viento, a los bebés también se les pueden secar los labios. Ten la precaución de ponerle un poco de crema hidratante por ejemplo con manteca de karité con propiedades nutritivas y protectoras cuando salgáis a la calle. Dentro de casa, si su piel está reseca también puedes utilizarla antes de salir.

Cuida sus mucosas

Cuida sus mucosas limpiándolas con suero fisiológico y ayudándote del aspirador nasal

 

Ya estáis listos para salir a la calle. Disfruta de los meses del año más fríos. Y si no sabes qué ponerte tenemos un montón de vestidos de lactancia calentitos para ti. Algunos de nuestros modelos sirven además como ropa de premamá gracias a su diseño evolutivo.

¡Feliz invierno!

EJERCICIOS KEGEL: SUELO PÉLVICO FIRME TRAS EL PARTO

Seguro que has oído hablar de los Ejercicios Kegel en repetidas ocasiones o que incluso alguna de tus amigas, o quién sabe si algún especialista, te han animado a practicarlos. O quizá si has tenido un parto natural ya seas una experta. Si no es así no te preocupes, hoy te vamos a contar todo lo que necesitas saber sobre estos ejercicios que te ayudan a fortalecer tu suelo pélvico.

En qué consisten

Lo primero y más importante para poder realizarlos es saber en qué consisten. A mediados del siglo XX, Arnold Kegel documentó la forma de prevenir la incontinencia urinaria mediante la tonificación de los músculos del suelo pélvico o PC (pubicoccígeos), sin necesidad de intervención quirúrgica. Hablamos, ni más ni menos, que de contraer los músculos de nuestro suelo pélvico.

Cuáles son y dónde están

Y aquí viene la siguiente misión: ¿cuáles son y dónde están exactamente? No están en un lugar evidente de nuestro cuerpo, ni recibimos señales cuando los ejercitamos. Sabemos que los tenemos pero no dónde, ni cuáles son exactamente. Para ayudarte, vamos a recordar la descripción que nos dio Poline Jiménez, fisioterapeuta de Suelo Pélvico, a la que entrevistamos en nuestro blog hace unas semanas. Según explica, “(…) el suelo pélvico es una estructura músculo ligamentosa que está sosteniendo todo el peso de nuestro tronco. No es inmóvil, ni rígida, sino todo lo contrario. No sólo incluye la vagina, sino también el útero, la vejiga y el recto”.

Por qué es importante practicarlos

Ahora entenderás por qué es tan importante practicarlos durante el embarazo y tras el parto.

Fortalecer los músculos de tu suelo pélvico te ayudarán a:

Evitar la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria puede darse o verse agravada por el peso del bebé sobre tu vejiga. Según los expertos, la incontinencia tras el parto afecta alrededor del 30% de las mujeres. Esto puede evitarse tonificando nuestros músculos vaginales cada día.

Tener un parto más fácil

Evitando desgarros y episiotomías. Y en caso de sufrirlos, incrementa la circulación sanguínea en la zona rectal por lo que ayuda a su recuperación.

Evitar el prolapso

Hablamos de la salida o descuelgue del útero, vejiga y otros órganos de la zona tras el parto.

 

Los Ejercicios Kegel son esenciales para tonificar los músculos vaginales y tener una vida sexual saludable.

Incrementa el placer sexual

Los ejercicios de Kegel son esenciales para tonificar los músculos vaginales y volver a una vida sexual normal tras el parto.

No sólo el embarazo, el parto y el post parto pueden debilitar los músculos de nuestro suelo pélvico. Hay otros hábitos o costumbres que también pueden contribuir a este problema. Malas posturas durante largos periodos de tiempo, cargar pesos sin cuidar la postura, deportes de alto impacto o abdominales hiperpresivos, golpes de tos continuados o el paso del tiempo y la menopausia, son otros factores de riesgo.

Además de ayudarte a prevenir la incontinencia y los prolapsos y a recuperarte tras el parto, los ejercicios Kegel también pueden ayudarte si usas la copa menstrual. Si tienes problemas para insertarla o extraerla puedes ayudarte mediante la contracción de tus músculos para colocarla más fácilmente.

Localiza y siente tus músculos

No todas somos capaces de localizar y sentir de forma aislada estos músculos. Por eso es tan importante tenerlos perfectamente localizados y ser conscientes de que los contraemos de manera aislada de otros que están cerca o interconectados como por ejemplo, glúteos o abdominales.

Fuente de la imagen: Crianza Natural

 

Es muy importante tenerlos perfectamente localizados y ser conscientes de que los contraemos sin ayuda.

 

Para ayudarnos a reconocerlos más fácilmente los expertos recomiendan algunos trucos:

Utiliza un espejo

Estamos acostumbradas a ponernos delante del espejo cada día… pero ¿y nuestra vagina? Ahora es el momento. Prueba a contraer los músculos de tu suelo pélvico y si lo estás haciendo correctamente observarás cómo tu vagina se cierra levemente y cómo se hunde hacia adentro ligeramente la zona del periné.

Inserta uno o dos dedos en tu vagina

Lógicamente debes lavarte previamente las manos. Unos tres o cuatro centímetros es suficiente. Túmbate de lado e intenta empujar con tus dedos hacia la pared de atrás. Cuando contraes tus músculos del suelo pélvico vas a sentir cómo tu vagina se contrae alrededor de tus dedos y se eleva ligeramente hacia arriba y que esa pared se mueve ligeramente hacia adelante contra tus dedos.

Simula detener las ganas de hacer pis

Una de las formas más sencillas para reconocer estos músculos es la simulación de detener las ganas de hacer pis. Imagínate que lo retienes conscientemente y después lo dejas salir. Pero, ¡cuidado! Esto no debes ponerlo en práctica mientras estás en efecto orinando porque te puede causar una infección.

Ponte cómoda… ¡Comenzamos!

Ahora que ya sabes qué músculos debes contraer… ¡Relájate!

Adopta la postura que te resulte más cómoda. Si es la primera vez que pruebas a realizarlos, te será más fácil tumbada, puede ser de lado, boca arriba o boca abajo. A medida que vayas cogiendo práctica, podrás hacerlos en cualquier posición.  

Debes comprobar que tu columna vertebral está recta y que tu pelvis se encuentra en una posición neutra, es decir una curvatura lumbar suave antes y durante la realización de las contracciones musculares. Contrae los músculos de toda la zona (ano, vagina y uretra) y mientras lo haces, no alteres tu respiración y continúa con tu ritmo normal. Después relaja los músculos despacio y respira un par de veces antes de volver a contraer. Repite las veces que puedas y tómate un descanso de 20 segundos entre serie y serie. No te preocupes si no logras hacer demasiadas, se trata de hacerlas correctamente y no de una maratón de Kegel.

Debes evitar empujar hacia abajo cuando contraigas, se trata precisamente de lo contrario, la contracción debe ser hacia arriba. No te ayudes de los glúteos, los aductores, ni los músculos rectos del abdomen, debes aprender a trabajar los músculos de tu suelo pélvico de una manera aislada. No aguantes la respiración, continua haciéndolo de forma natural.

 

Debes aprender a trabajar los músculos de tu suelo pélvico de una manera aislada.

 

Te recomendamos que si padeces algún problema de suelo pélvico consultes a un especialista. No obstante en caso de que lo que necesites sea una rutina para mantenerte, a continuación te dejamos este plan recomendado por Laura Rojas, fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, en su página En Suelo Firme: 

1. Contrae tus músculos a la máxima intensidad que seas capaz. Acuérdate de adoptar una postura correcta, mantener tu respiración normal y relajarte.

   2. Mantén cada contracción entre 3 y 10 segundos.

   3. Realiza entre 8 y 12 contracciones. Esto es una serie.

   4. Haz tres series diarias.

   5. Ejercita tu suelo pélvico todos los días. Aunque al principio te cueste trabajo o no encuentres tiempo, acabará convirtiéndose en un hábito.

Verás cómo progresivamente serás capaz de incrementar la intensidad de los ejercicios y que podrás hacerlo en diferentes posturas e incluso incorporarlos en tus posiciones del día a día.

Te dejamos este vídeo de Laura Rojas para que aprendas a identificar fácilmente los músculos de tu suelo pélvico.

¿Te atreves?

TENER EN BRAZOS NO ES MALCRIAR

No cojas a tu bebé en brazos, que lo malcrías”. ¿Cuántas veces has escuchado esta frase?

¿Coger en brazos a tu bebé es malcriarlo? Resulta difícil imaginar que un abrazo pueda malcriar a nadie y mucho menos a un bebé. Sin embargo, diariamente escuchamos esta frase en boca de familiares, amigos, vecinas o señoras que esperan el autobús, en un intento absurdo de negar algo básico: la necesidad de contacto físico y afecto en el ser humano.

Garantía de supervivencia:

En el caso de los bebés, el contacto permanente con su madre es lo que garantiza su supervivencia ya que les permite alimentarse y estar protegidos ante cualquier peligro. Así que si está claro que es necesario cubrir necesidades básicas como su alimentación ¿por qué algunos no tienen tan clara la importancia de satisfacer sus necesidades emocionales y de afecto?

El llanto de un bebé puede responder a diversas y numerosas razones. Hambre, sueño, frío, calor o simplemente necesidad de cambiarle el pañal. Así que si no se trata de ninguno de estos motivos, a lo mejor sólo nos está intentando decir que quiere estar entre los brazos de su madre. Algo lógico y natural si tenemos en cuenta que el cuerpo de su madre es lo más parecido al ambiente intrauterino al que está acostumbrado. Su respiración, su tacto, su olor y su latido le proporcionan durante los primeros meses la sensación de seguridad y protección que necesita.

 

La falsa creencia de sabiduría popular: “coger a tú bebé en brazos es malcriarlo y se acostumbra”, no sólo no está basada científicamente sino que además podría afectar a su desarrollo psicológico, tal y como defiende la conocida Teoría del Apego basada en que este vínculo emocional le proporciona la seguridad necesaria para un buen desarrollo de la personalidad. El bebé necesita estar en brazos de su madre para sentirse protegido y cuidado.

Las áreas del cerebro que marcan el comportamiento social, la regulación emocional y la respuesta a situaciones de estrés en el ser humano se desarrollan durante los tres primeros años de vida. Por eso son tan importantes los cuidados durante esta etapa. Sentirse protegido y querido en brazos de su madre es imprescindible para su desarrollo. Dejar llorar a los bebés y no cogerlos en brazos sistemáticamente, además de ser una fuente de estrés para ambos, también puede afectar a su desarrollo creando niños más dependientes e inseguros.

Bien criar

Te resulta difícil imaginar que alguien, a quién quieres, rompa a llorar y no apresurarte a darle un abrazo para que se calme ¿por qué no vas a hacer lo mismo con tu bebé? Si la persona que más te quiere, te abraza ya no hay motivos para llorar. Pero parece que a los bebés hay que dejarlos llorar para que aprendan… aunque no sepamos muy bien qué es lo que tienen que aprender.

Coger en brazos:

Quizá cogerlos en brazos para que no lo pasen mal es bien criar. Quizá malcriar a un bebé es simplemente no darle cariño y consuelo cuando lo necesita. Porque lo natural es que, durante los primeros meses de vida, el bebé necesite estar en brazos de su madre y a medida que vaya pasando el tiempo, vaya creciendo y desarrollando nuevas habilidades, sus necesidades también irán cambiando.

 

Profesionales de la salud como el conocido pediatra Carlos González, autor entre otros libros de Bésame Mucho (Temas de Hoy), explica científicamente por qué los bebés necesitan estar en brazos. Así lo explica en un artículo de Padres e Hijos en ABC.

“Porque los necesitan. Por lo mismo que se abrazan los amigos y se besan los enamorados. Los seres humanos tenemos necesidades afectivas, necesitamos la presencia física, la atención y el contacto físico de los seres queridos. Y esa necesidad es particularmente intensa en la primera infancia, porque los niños pequeños no pueden sobrevivir sin sus padres. Vienen al mundo con el instinto de relajarse felices en brazos de su madre, y de llorar desesperados cuando su madre se aleja».

 

Momentos para mirarse, tocarse, olerse y sentirse

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el contacto piel con piel o Método Canguro por sus evidentes y probados beneficios tanto para el bebé como para la madre en el momento del nacimiento. Sin embargo, aunque cada vez es más utilizado en los hospitales de nuestro país, también es cierto que en muchos no se cumple por protocolo hospitalario, excepto esos escasos segundos a modo de presentación entre madre y bebé.

En principio este método se usaba en casos de bebés prematuros o de bajo peso, pero hoy se recomienda para todo tipo de recién nacidos, independientemente del tipo de parto y de la edad de la madre, ya que contribuye al establecimiento del vínculo y la adaptación postnatal: colocar al bebé nada más nacer sobre el pecho de la madre, desnudo y en contacto directo. Son momentos para mirarse, tocarse, olerse y sentirse.

 

Además, numerosos estudios corroboran que si el bebé no es separado de su madre durante los primeros 70 minutos, en el 90% de los casos este hecho está relacionado con una mayor prevalencia y duración de la lactancia materna, ya que el recién nacido alcanza el pecho de forma instintiva y comienza a mamar.

 

Ya tendrá tiempo de desacostumbrarse

En ocasiones cuando dejamos llorar a un bebé y no lo cogemos en brazos se consigue el objetivo. Deja de llorar y ya no pide brazos con tanta insistencia. Pero esta respuesta solo significa una cosa: ha aprendido a no pedir lo que necesita. Es decir, desiste de reclamar nuestra atención y se resigna. Que con apenas unos meses de vida,  deje de reclamar cariño y contacto físico porque no recibe el afecto que necesita, es algo antinatural. Ya tendrá tiempo cuando crezca de darse cuenta de que no todo el mundo le dará lo que reclama. Ya tendrá tiempo de desacostumbrarse a estar en brazos.

En Árbol de Amor pensamos que coger en brazos es la forma más saludable y natural de llevar a tu bebé. Trabajamos para hacer más fácil tu día a día con nuestros fulares portabebés. Elige el color que prefieras y sigue llevando a tu bebé de forma natural, a la vez que te permite tener libertad de movimientos para poder realizar otras tareas.

Así que coge a tu bebé en brazos siempre que te lo pida y también cuando no lo haga.

Mímalo, acarícialo y bésalo … porque una cosa está clara: ¿a quién no le gusta que le quieran?

 

 

 

 

 

LA LLEGADA DEL SEGUNDO HIJO

Con la llegada del segundo hij@ la dedicación, las alegrías y el corazón se multiplican. ¿Recuerdas cómo te sentías la primera vez que ibas a ser madre? En realidad, esa combinación entre el nudo y las mariposas en tu estómago es una de las experiencias más mágicas para cualquier mujer.

El reto de convertirte en madre tiene esa mezcla de sensaciones que te hacen estar en la más absoluta felicidad mientras te debates entre los miedos y los temores de la primera vez. Así que si has decidido aumentar la familia e ir a por el segundo, ya has recorrido parte del camino. 

Será una experiencia igualmente maravillosa e incluso seguirán muchos miedos infundados. Cada parto es diferente, cada niñ@ es diferente y hasta tú eres diferente. Sin embargo te das cuenta de que no es necesario tener el armario lleno de ropita para el bebé, que no tienes que ser la madre perfecta y te haces más práctica.

Aprendes que el amor no se reparte, se comparte

Con la llegada de tu segundo hijo aprendes. Aprendes que el amor no se reparte, se comparte. Aprendes que el corazón no se divide, se multiplica. Y aprendes que le estás dando a tu hij@ el mejor regalo que puedes hacerle, un herman@ con el que podrá compartir el resto de su vida. Alguien que le aportará la tranquilidad y complicidad que solo la sangre da, cuando esos valores se trabajan desde y para el corazón.

Por eso es importante tener en cuenta varios factores para preparar al hermano mayor ante la llegada del nuevo bebé y respetar su periodo de adaptación.  Los celos son un sentimiento habitual, normal y hasta positivo en l@s niñ@s, siempre y cuando los vivan de un modo razonable. Así que no te preocupes, indican que tu pequeñ@ ha desarrollado un sentimiento de “apego” que le permite amar y ser amad@.

 Se trata de una situación nueva para él o ella. Ya no es el centro de atención. No sólo tiene que compartir espacio, juguetes y mimos con el nuevo bebé, sino que además percibe que todo tu tiempo ya no es para él. Y como es lógico, esto no es fácil de digerir cuando apenas llegas a los cinco años, por ejemplo. Por eso, para evitar que lo pase mal es bueno ayudarle a entender la nueva situación.

 

Pequeños gestos que ayudarán al hermano mayor

L@s niñ@s tienden a resolver sus celos con normalidad cuando entienden que el amor de sus padres no desaparece sino que es compartido. Estos pequeños gestos en el día a día, le ayudarán a resolver su adaptación:

  1. Háblale de forma natural de la llegada del nuevo bebé.
  2. Permite que lo mire y toque con cuidado cuantas veces quiera. Y en caso de que sus muestras de cariño sean excesivas, corrígele con mucho cariño y de forma positiva.
  3. Pasa todos los días un ratito en exclusiva con él para que siga sintiendo tu cercanía.
  4. Ayúdale a expresar los sentimientos que le despierta esta nueva situación y hazle sentirse comprendido.
  5. Hazle sentir útil participando, en la medida de sus posibilidades, en el cuidado del bebé. Sin embargo, hay que evitar que considere esa ayuda como obligación. Debe sentirse feliz cuando realice esas pequeñas tareas.
  6. Evita situaciones de estrés para él durante el periodo de aceptación del nuevo miembro de la familia. No es buen momento para abandonar el pañal, cambiarle de cuarto o comenzar a ir a la guardería, por ejemplo.
  7. Sé cariñosa con ambos. A tu hij@ mayor no le beneficia que te excedas con los mimos hacia él ni que finjas desapego hacia el bebé. La serenidad y las muestras de afecto a los dos son las mejores herramientas para favorecer su proceso de adaptación al nuevo bebé.

Quiérete y déjate querer

Y ahora que ya hemos hablado de cómo cuidar a tu hij@ mayor para que no se sienta de menos con la llegada del recién nacido, es hora de cuidarte tú, de quererte y dejarte querer.

Cuando eres madre por primera vez tiendes a idealizar la maternidad, quieres ser la madre perfecta. Con la llegada del nuevo bebé, la perfección ya no es una prioridad y la realidad te ha demostrado que a pesar de los miedos y temores has sacado un ‘cum laude’ en la asignatura de ser mamá. Así que aprovéchate de tu experiencia, ya sabes qué quieres y qué no quieres.

Ahora eres más práctica. Quizá no sea tan importante que el nuevo bebé estrene tanta ropa, así que aprovecha la que tengas del primero.

Aunque no lo creas, has desarrollado súper poderes. Si la primera vez te parecía imposible encargarte de tu bebé durante las 24 horas del día, ahora te convertirás en una experta optimizando tu tiempo y cuidando a dos a la vez.

Con tu segundo hij@ todo irá más rápido. Y es que tener un herman@ mayor es una gran ventaja en todos los aspectos. Tu bebé tiene el mejor maestro que podría tener, su hermano mayor, y esto hace que esté más abierto al mundo.

Por eso, aunque dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, la maternidad es diferente. La llegada del segundo hij@ se vive con el mismo amor que la llegada del primero pero con la perspectiva y la experiencia de las noches en vela ya vividas.

Así que aprovéchalo. Disfruta de esta segunda maternidad, queriéndote y dándote momentos solo para ti. No pasa nada. Es hora de disfrutar y dejarte querer aceptando la ayuda de terceras personas.

El tiempo vuela y la maternidad es un viaje solo de ida. Aquí no hay simulacros. Así que lo mejor de esta segunda vez es que podrás centrarte en disfrutar de los dos, y no tanto en las preocupaciones. No tienes que ser perfecta, sólo quererlos y compartir tu corazón.

En menos de lo que piensas, tu segundo hij@ estará gateando.