¿CUÁNDO DEJO DE DARLE EL PECHO A MI BEBÉ?

“¿Todavía le das el pecho?”, “ya tiene edad para tomar leche de verdad” o “¿para qué le das la teta?… ya solo debes tener agua”. A menudo escuchamos comentarios como éstos. A veces hacen que nos sintamos orgullosas de criar a nuestro bebé como nos plazca pero otras nos hacen cuestionar si lo estamos haciendo bien.

Si te preguntas hasta cuándo debes darle el pecho a tu bebé, la respuesta es clara: hasta que tú y tu bebé queráis. La leche materna no pierde ninguna de sus propiedades nutricionales, no tiene ninguna contraindicación y sí muchos beneficios para los dos. Las principales asociaciones científicas nacionales e internacionales como por ejemplo la OMS, UNICEF o la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva y a demanda hasta los 6 meses y después complementarla con otros alimentos al menos hasta los dos años o más y en ningún caso se habla de una edad límite para dar la teta. 

La leche materna no pierde ninguna de sus propiedades nutricionales, no tiene ninguna contraindicación y sí muchos beneficios para los dos.

Ni criamos niños más dependientes, ni la calidad de nuestra leche disminuye, ni estamos favoreciendo que rechacen otros alimentos… parece que más bien se trata de una cuestión social. Molesta más ver cómo una madre amamanta a su bebé que otro tipo de imágenes en una marquesina de autobús.

Cuando amamantamos a nuestro bebé no sólo le estamos dando el alimento más completo con más de 3 millones de células inmunitarias sino que además la leche materna sirve para dar respuesta a otras demandas afectivas y emocionales.

"Recomiendan la lactancia materna exclusiva y a demanda hasta los 6 meses y después complementarla con otros alimentos al menos hasta los dos años o más y en ningún caso se habla de una edad límite para dar la teta".

Es un elemento vital que refuerza los vínculos afectivos con nuestro bebé y además es un maravilloso bálsamo conocido desde hace siglos y que han continuado empleando las generaciones pasadas. Está demostrado que la  leche materna favorece el crecimiento protegido, inteligente, despierto y lleno de vida.

Los beneficios de la leche materna en niños de más de un año

Amamantar durante años a un bebé es algo que siempre han tenido claro nuestros antepasados. A lo largo de los tiempos y en la mayoría de países del mundo la lactancia materna se extendía hasta los dos o tres años y es a principios del siglo XX cuando en los países industrializados se extiende el destete prematuro tras la aparición de los sucedáneos de la leche materna.

Además quizá conviene recordar que la Asociación Española de Pediatría explica en uno de sus informes publicado en 2015 que “desde el punto de vista evolutivo, la lactancia materna es una clave fundamental en el desarrollo de nuestra especie. Su interrelación con la fertilidad de las mujeres y con la supervivencia de los niños hacen de la lactancia un elemento de estudio primordial en la historia del género humano. Diversos trabajos en paleofisiología y antropología establecen que la edad del destete espontáneo en Homo sapiens sapiens ocurre entre los 2,5 y los 7 años”.

“Está comprobado que los bebés mayores de un año que toman teta obtienen un tercio de las calorías y proteínas diarias que necesitan a través de su madre así como una gran cantidad de vitaminas y minerales”.

Y es que los beneficios de dar el pecho a nuestro bebé son muchos. A continuación detallamos algunos de ellos:

La leche materna no pierde sus propiedades con el tiempo  

Desde luego que no pierde sus propiedades. Lo único que ocurre es que a partir del primer año la cantidad de grasa de la leche materna aumenta en relación a los primeros meses por lo que es un alimento más completo y nutritivo para un bebé de mayor edad que la leche de fórmula o la de vaca. Está comprobado que los bebés mayores de un año que toman teta obtienen un tercio de las calorías y proteínas diarias que necesitan a través de su madre, así como una gran cantidad de vitaminas y minerales.

Menor incidencia de infecciones

Otro de los beneficios de dar leche materna a los bebés de más de un año es que disfrutan de sus beneficios inmunológicos por lo que existe una menor incidencia de infecciones con respecto a los bebés de su misma edad que no toman pecho. Los beneficios de la leche materna no solo se notan durante la lactancia sino también a largo plazo. Se ha observado una menor incidencia de diversos tipos de cáncer y de enfermedades metabólicas y autoinmunes en niños que han disfrutado de más tiempo y en exclusiva de la leche materna, así como un mayor desarrollo intelectual.

Mayor desarrollo emocional y psicológico

Los expertos hablan incluso de que cuanto más se prolonga la lactancia existe una mejor relación con los padres en la adolescencia e incluso una mejor salud mental en la vida adulta.

Beneficios para la madre

La lactancia también tiene ventajas para las mamás que optan por prolongarla ya que existe un menor riesgo de padecer algunas enfermedades como diabetes tipo 2, cáncer de mama o de ovario, hipertensión e infarto de miocardio.

Como ves todo son ventajas y no existe ningún tipo de contraindicación para dar el pecho a niños de más de dos años. ¿Hasta cuándo puedes hacerlo? Hasta que tú y tu bebé así lo decidáis. Cuando sientas que ha llegado el momento de retirar la teta lo mejor es que lo hagas de forma gradual y recuerda que con la leche materna no sólo le estás alimentando. Le estás tranquilizando, le estás queriendo, le estás mimando… así que tendrás que tener otras alternativas para no romper el fuerte vínculo que se establece mientras le das el pecho.

EL CALOSTRO, PROTECCIÓN Y ALIMENTO PARA TU BEBÉ

Lo llaman “oro líquido” y una vez que te contemos sus propiedades entenderás porqué. El calostro es un alimento único y… ¿sabes lo mejor? Está adaptado a las necesidades que tiene tu bebé nada más nacer. Es todo lo que necesita. Le proporciona protección y alimento.

En algunas culturas se mantiene la creencia de que el calostro no es bueno y durante las primeras horas se alimenta al recién nacido con otros preparados o incluso se les deja tiempo sin comer. Sin embargo está más que demostrado que esta joya de color amarillento o anaranjado tiene unas propiedades increíbles para el bienestar de tu bebé.

Si durante las primeras horas tienes poca cantidad, seguro que es suficiente. En las primeras extracciones pueden ser entre 3 y 7 mililitros, más que suficientes para unas primeras tomas ricas en nutrientes con grandes propiedades. 

La naturaleza es sabia y la cantidad de calostro que produces es la perfecta para el pequeño estómago de tu bebé. ¿Sabes qué capacidad tiene? No te imaginas lo pequeño que es. Es del tamaño de una cereza. Debes administrar pequeñas tomas, entre 8 y 12 al día. Y no te preocupes si tu bebé se muestra impaciente y succiona de forma continua, está haciendo un buen trabajo que favorece la subida de la primera leche que precede a la leche madura y que suele tener lugar entre las 48 y 72 horas después del parto.

La naturaleza es sabia y la cantidad de calostro que produces es la perfecta para el pequeño estómago de tu bebé. 

 

Este «oro líquido» de aspecto denso y cremoso es un regalo para él ya que sabe igual que el líquido amniótico y esto le proporciona un sentimiento de seguridad y bienestar. Además debes saber que tu cuerpo comienza a producirlo entre las 12 y 16 semanas de embarazo, así si tu bebé se adelanta, tu cuerpo ya está preparado.  

El mejor alimento y el más completo

El calostro es el mejor alimento y el más completo. Su papel es fundamental para crear su sistema inmunitario y su composición presenta un elevado índice de proteínas y nutrientes. Es bajo en grasas, fácil de digerir y cuenta con los mejores componentes para favorecer el desarrollo del bebé. Además favorece las digestiones rápidas, así tu bebé pide con más frecuencia y estimula la subida de la leche.

Previene las infecciones

Es el primer alimento que produce tu cuerpo para tu bebé. Desde la primera gota le aporta una cantidad de defensas realmente eficaz. Alrededor de 2/3 de las células del calostro son glóbulos blancos por lo que se convierte en el mejor aliado para proteger a tu bebé de las infecciones y fortalecer su sistema inmunitario. Ahora ya no eres tú la que le proteges. Los glóbulos blancos producen anticuerpos capaces de neutralizar bacterias y virus. 

El calostro es el primer alimento que produce tu cuerpo para tu bebé. Desde la primera gota le aporta una cantidad de defensas realmente eficaz.

 

El calostro contiene inmunoglobulina A (que protege las mucosas del intestino, la nariz y la garganta de tu bebé), carbohidratos y un alto contenido en proteínas, vitaminas y minerales. Además sus altos niveles de sodio, potasio y cloruro contribuyen a estimular el crecimiento del corazón, el sistema nervioso central y el cerebro.

Durante la primera hora de vida, el bebé permanece en un estado de activación y alerta que le permite descubrir por sí solo el agarre correcto de una forma innata y natural. Los expertos aseguran que el agarre precoz activa más receptores de prolactina, la hormona que produce la leche.

Y recuerda que el agarre es de vital importancia para tener una lactancia feliz. Dar el pecho no tiene por qué doler. Pero si el agarre no es el adecuado, la leche no le llegará correctamente a tu bebé y puede lastimar tus pezones.

Algunas pistas para saber si su agarre es el correcto

Y para saber si el agarre de tu bebé al pecho es el correcto, a continuación te ofrecemos algunas pistas que pueden ayudarte:

  • La boca del bebé debe estar bien abierta.
  • Los dos debéis estar pegados cuerpo con cuerpo (la cara del bebé mirando hacia el pecho y su cabeza y su cuerpo deben estar en línea recta).
  • El mentón y la nariz, cerca de tu pecho.
  • Labios evertidos, sobre todo el inferior bien doblado hacia abajo.
  • Otra señal es observar más areola por encima de la boca del bebé que por debajo (agarre asimétrico).

La composición del calostro hace que se convierta en las primeras defensas que le facilitas a través de la leche para reforzar su sistema inmunitario. El “oro líquido” es el mejor regalo que puedes hacerle a tu bebé.

 

LA LECHE MATERNA Y SU PODER ANALGÉSICO

Alimento, cariño, atención, bálsamo, analgesia… Cuando le das el pecho a tu bebé no sólo lo estás alimentando sino que la leche materna tiene un efecto maravilloso de bálsamo ante cualquier situación de dolor o estrés. Esto no es nuevo, de hecho se conoce desde hace siglos y nuestras abuelas lo llevan haciendo toda la vida.

No sólo es el alimento más completo para tu bebé con más de 3 millones de células inmunitarias sino que además amamantar constituye una práctica esencial que refuerza la conexión entre madre e hijo y favorece el crecimiento protegido, inteligente, despierto y lleno de vida.

De hecho tanto Unicef como la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan la iniciación temprana de la lactancia materna dentro de la primera hora de vida del bebé, la lactancia exclusiva durante los primeros 6 meses y continuada hasta los 2 años de edad o más, con la incorporación de alimentos (sólidos) complementarios y seguros a partir de los 6 meses.

 

Los superpoderes de la teta

Lo sabemos: la leche materna tiene superpoderes. Uno de ellos es el analgésico. Así que ¿por qué no aprovechar el efecto de alivio que les proporciona ante situaciones de dolor o estrés? Cuando tu bebé está inquieto o por ejemplo ante un pequeño golpe que le causa un dolor leve, prueba a darle teta. Es la mejor analgesia, es el consuelo de mamá. Incluso a las madres que no pueden dar el pecho a su bebé por diferentes razones o que tienen baja producción de leche también se les aconseja dar teta. Así aunque el bebé se alimente con leche de fórmula sigue sintiendo ese apego que todo o casi todo lo cura.

De hecho en algunos centros de salud y hospitales se utiliza lo que se ha dado en llamar la “tetanalgesia” o dicho de otro modo, utilizar la teta como medida de analgesia no farmacológica. Consiste en aprovechar el efecto de alivio del dolor y de consuelo que tiene el amamantamiento cuando se realizan pruebas médicas dolorosas como la del talón en los recién nacidos o una extracción de sangre, por ejemplo.

Medicina sin efectos secundarios

La lactancia materna constituye una técnica sin efectos secundarios y que sólo tiene ventajas:

Para el bebé

La leche materna constituye un alivio inmediato del dolor. Además es el alimento más completo para tu bebé gracias a su composición rica en proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales. Tiene propiedades antialérgicas y algunos estudios revelan que el amamantamiento durante más de cuatro meses protege contra algunas enfermedades que comienzan a edades tempranas.

Para la madre

Cuando das el pecho a tu bebé te conviertes en partícipe activa del alivio de su dolor o molestia. Tu leche sirve para calmar y aumenta tu capacidad para el cuidado y la lactancia natural.

De este modo se utiliza el amamantamiento como una forma cómoda y eficaz que aprovecha la succión, la ingestión de una sustancia dulce (como es la leche materna) y el abrazo, además de las sustancias con propiedades analgésicas que tiene la propia leche natural.

Contacto piel con piel

Otra de las prácticas más sanadoras que existen para un bebé es el método canguro o contacto piel con piel tras el parto.

Tal y como defiende la OMS, muchos son los beneficios de este contacto piel con piel tanto para el bebé como para la madre. En principio este método se usaba en casos de bebés prematuros o de bajo peso, pero hoy se recomienda para todo tipo de recién nacidos, independientemente del tipo de parto y de la edad de la madre, ya que contribuye al establecimiento del vínculo y la adaptación tras el nacimiento.

Se trata de colocar al bebé nada más nacer sobre el pecho de la madre, desnudo y en contacto directo piel con piel. En las dos primeras horas después de nacer, el bebé se encuentra en alerta tranquila, es lo que los expertos llaman el “periodo sensitivo”, que facilita el reconocimiento temprano del olor materno. 

Lo mejor es comenzar este contacto piel con piel en el hospital y mantenerlo durante los primeros meses una vez en casa. Una práctica que también tiene efectos de alivio para el bebé.

8 CLAVES PARA UNA LACTANCIA FELIZ

Durante el embarazo nuestro cuerpo se prepara para favorecer el amamantamiento y llevar a su máxima expresión nuestra condición de mamíferas. Hablamos de un acto natural e innato que favorece la supervivencia de la especie pero conviene tener en cuenta algunos aspectos para lograr una lactancia feliz ya que no a todas nos resulta igual de fácil.

La leche materna además de ser el alimento más completo, contiene más de 3 millones de células inmunitarias que protegen a tu bebé y es la mejor forma de favorecer su crecimiento de una forma protegida, inteligente, despierta y llena de vida.

No en vano, la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y la lactancia continuada hasta los 2 años de edad o más.

Cuando amamantamos a nuestro bebé no sólo lo estamos alimentando sino que además la leche materna sirve para dar respuesta a otras demandas como tengo miedo, tengo frío, me duele esto o lo otro, te necesito… en definitiva, es un elemento vital que refuerza los vínculos afectivos entre tú y tu bebé.

A continuación te mostramos algunas claves para que puedas tener una lactancia exitosa:

1. Infórmate durante el embarazo

Una de las mejores prácticas para familiarizarte con el tema es que leas revistas y artículos especializados durante los meses de embarazo. Así podrás hacerte una idea inicial y romper tabúes o creencias que rondan en nuestra cabeza y que a veces no tienen fundamento alguno. Incluso puedes acudir a algún grupo de lactancia cercano a tu domicilio para que te asesoren y puedas aclarar todas tus dudas o realizar algún taller.

2. Confía en ti misma y ten paciencia

Una de las bases para una lactancia feliz es tener confianza en ti misma y en tu capacidad para satisfacer las necesidades de tu bebé. La mayor parte de las madres somos capaces de amamantar a nuestros bebés, sin embargo aún existe el temor sobre todo entre las primerizas de no ser capaces de producir la leche suficiente. Confía en que serás capaz a menos que exista una patología o condición determinante que te impida dar el pecho. Rodéate de un ambiente favorable y evita comentarios negativos, lo único que harán es alimentar temores y crearte ansiedad.

3. Iniciación de la lactancia nada más nacer

Los expertos aconsejan la iniciación justo después del nacimiento, es decir durante la primera hora de vida del bebé. Es durante este tiempo cuando el bebé permanece en un estado de activación y alerta que le permite descubrir por sí mismo el agarre correcto de una forma innata y natural. Los expertos aseguran que el agarre precoz activa mayores receptores de prolactina, la hormona que produce la leche.

El contacto piel con piel nada más nacer es vital para favorecer los vínculos afectivos madre e hijo. Es momento de tocarse, olerse, sentirse. Tras el nacimiento, el pecho, que huele muy similar al líquido amniótico, es capaz de regular la temperatura corporal del recién nacido y lo relaja.

4. Pecho a demanda

Permite al bebé que mame del primer pecho todo el tiempo que desee hasta que él mismo lo suelte, no conviene retirarlo si ves que no ha terminado. Si quiere más, ofrécele el otro. Debe mamar tantas veces como quiera y el tiempo que desee. Recuerda que cuánta más leche se extraiga del pecho, más producción tendrás. Es importante que pases con él el máximo tiempo posible y mantener ese contacto piel con piel. Esto es fundamental sobre todo durante los primeros días. 

5. Nada de chupete las primeras semanas

Tras el parto, si das a luz en un hospital puedes solicitar al personal del centro sanitario que no le den a tu bebé biberones ni chupetes. Es importante evitar cualquier tipo de tetina que pueda confundirlo.

6. Agarre correcto

Este aspecto es vital para tener una lactancia feliz. Si el agarre no es el adecuado, la leche no le llegará correctamente a tu bebé y se pueden lastimar los pezones.

La boca del bebé debe estar bien abierta para conseguir el agarre correcto. Los dos debéis estar pegados cuerpo con cuerpo, barriga con barriga, la cara del bebé mirando hacia el pecho y su cabeza y su cuerpo deben estar en línea recta. El mentón y la nariz del bebé están cerca de tu pecho y sus labios deben estar evertidos, sobre todo el inferior bien doblado hacia abajo. Otra señal de buen agarre es que se observe más areola por encima de la boca del bebé que por debajo (agarre asimétrico).

7. Ponte cómoda

Vas a pasar muchas horas del día y de la noche amamantando a tu bebé, así que lo mejor será que te pongas lo más cómoda posible para evitar los temidos dolores de espalda y que las tomas se hagan interminables. Ten preparado un lugar cómodo para darle el pecho durante el día. Por ejemplo muchas mamás optan por un sillón. Ten a mano cojines para apoyar los brazos mientras sujetas al bebé o apoyar al bebé en caso de necesitar una mano libre. Es importante tener un buen apoyo en la zona lumbar y cervical. También puedes utilizar un reposapiés para estar más cómoda.

Es recomendable que tengas a mano todo que preveas que puedes necesitar ya que las tomas de las primeras semanas suelen ser largas.

8. Ambiente favorable para ambos

La lactancia es un acto de unión entre tú y tu bebé muy íntimo por lo que ambos debéis estar a gusto y relajados en un ambiente favorable para ambos y sin ruidos o distracciones.

La lactancia no debe doler. En caso de dolor o molestias cuando das el pecho es posible que no estés en la postura adecuada o que el agarre no sea correcto del todo. Siempre puedes consultar esto con tu comadrona o con el grupo de apoyo a la lactancia más cercano.

LACTANCIA MATERNA, PILAR DE VIDA

Blog: beneficios de la LACTANCIA MATERNA

“Lactancia materna, pilar de vida”. No se me ocurren mejores palabras para promover el amamantamiento con motivo de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que cada año se desarrolla del 1 al 7 de agosto en todo el mundo y durante la primera semana de octubre en Europa. Instaurada por la Organización mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, esta fecha tiene como objetivo proteger, fomentar y apoyar la lactancia materna por la larga lista de beneficios que aporta a la salud tanto de la madre como del bebé.

Por eso este año la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA) ha querido hacer hincapié en este aspecto al considerar que la lactancia materna es una solución universal que nivela, garantizando un comienzo justo en la vida para el ser humano. Mejora la salud, el bienestar y las oportunidades de supervivencia de las mujeres, niños y niñas en todo el mundo.

Tal y como defiende UNICEF, la lactancia materna óptima de los lactantes menores de dos años tiene más repercusiones potenciales sobre la supervivencia de los niños que cualquier otra intervención preventiva, ya que puede evitar 1,4 millones de muertes de niños menores de cinco años en el mundo en desarrollo (The Lancet, 2008). Incluso algunos estudios demuestran que amamantar a los bebés durante la primera hora de nacimiento puede prevenir el 22% de las muertes neonatales.

Los niños amamantados tienen por lo menos seis veces más posibilidades de supervivencia en los primeros meses que los no amamantados. Además, la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA) destaca que la lactancia materna ayuda a prevenir la malnutrición, garantiza la seguridad alimentaria y nutricional de bebés y niños y, por lo tanto, ayuda a las personas y a las naciones a romper el ciclo del hambre y la pobreza.

La lactancia materna es, por lo tanto, un pilar fundamental de la vida. Proteger, promover y apoyar la lactancia materna es vital para lograr un mundo más sostenible.

 

Objetivos de la campaña para 2018

          1. Prevenir la malnutrición en todas sus formas

La malnutrición se refiere tanto a la desnutrición como al sobrepeso y las enfermedades no transmisibles asociadas. Se destacan así los efectos positivos permanentes de una lactancia óptima sobre la salud:

Efectos positivos para la madre: ayuda con el espaciamiento entre los nacimientos, reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario y disminuye el riesgo de padecer hipertensión.

Efectos positivos para el bebé: combate las enfermedades infecciosas, disminuye la incidencia y gravedad de la diarrea, disminuye las infecciones respiratorias y otitis media aguda, previene la caries dental y aumenta la inteligencia.

          2. Garantizar la seguridad alimentaria y nutricional incluso en tiempos de crisis

La seguridad alimentaria y nutricional significa el acceso a los alimentos para todas las personas en todo momento. De este modo, se destacan los siguientes beneficios de la lactancia materna para lograr una alimentación óptima para el bebé, según las recomendaciones de UNICEF y la OMS:

  • La iniciación temprana de la lactancia materna dentro de la primera hora después del nacimiento.
  • Lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida.
  • La lactancia materna continuada hasta los 2 años de edad o más, con la incorporación de alimentos (sólidos) complementarios nutricionalmente adecuados y seguros a partir de los 6 meses.

         

       3. Romper el ciclo de la pobreza

La pobreza se ve afectada por factores como el hambre y la desnutrición. El hambre empuja a las familias pobres hacia una espiral descendente y les impide salir de este círculo.

En este sentido, desde la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA) se destacan los costes económicos y ambientales de no dar lactancia materna, afectando a la sociedad en su totalidad de las siguientes maneras:

  • Los bebés que no son amamantados tienen un Coeficiente Intelectual más bajo, lo que reduce sus posibilidades de alcanzar una buena educación, lo que a su vez conlleva a que cuando crezcan sus ingresos sean menores.
  • Las bajas tasas de lactancia materna contribuyen a un aumento en la probabilidad de que el bebé contraiga enfermedades, lo que conlleva a mayores gastos en atención médica y tratamientos.
  • La producción, el envasado, el almacenamiento, la distribución y la preparación de las fórmulas infantiles contribuyen al daño medioambiental.

Dale teta hasta que lo consideres necesario

Así que si estás dudando y no sabes si haces bien o no al darle teta a tu bebé porque algunos te dicen que ya es mayor o que lo vuestro es vicio, no te preocupes. Sigue tu instinto y continúa haciéndolo todo el tiempo que consideres necesario para ti y tu bebé. Porque la leche materna además de ser el alimento más completo para tu bebé y contener más de 3 millones de células inmunitarias, favorece un crecimiento protegido, inteligente, despierto y lleno de vida al fortalecer los lazos afectivos entre ambos.

Pero a pesar de que está demostrado que es la mejor forma de alimentar a tu bebé, aún existen muchos mitos que es necesario desmentir.

Aquí os dejamos algunas creencias FALSAS sobre la lactancia materna:

   1. Hay madres que no producen suficiente leche: es prácticamente imposible que una madre no tenga la capacidad de producir leche. El bebé, al igual que cualquier cría mamífera, controla la cantidad de leche que debe producir su madre. Hay que respetar la demanda del bebé, es decir dejarlo que tome todas las veces que lo necesite, asegurando una correcta posición al pecho.

   2. La madre que amamanta debe tener una dieta especial y restringir ciertos alimentos: si bien es cierto que una determinada alimentación puede influir en el sabor y color de la leche, el bebé amamantado se habitúa sin ningún problema a alimentarse con leche de distintos sabores. Posiblemente esto favorecerá que se acostumbre a la variedad de su comida cuando sea más mayor.

No obstante, el consumo de sustancias que contengan cafeína o bromocriptina, como café, té, o chocolates, no están contraindicadas, pero deben consumirse de forma moderada.

   3. Los bebés amamantados no duermen bien durante las noches: que los bebés duerman solos toda la noche es algo que difiere de las necesidades nutricionales y psicológicas de los niños. Los bebés crecen a un ritmo acelerado y, en la mayoría de los casos, el 25% de su consumo de leche se produce durante la noche. Debido a su corta edad tienen un sueño superficial, que es un mecanismo protector de su sueño. A medida que el bebé crece, se irá adaptando a la vida y no necesitará despertarse tan a menudo.

   4. Algunas mujeres producen leche de mala calidad y por eso el bebé no aumenta bien de peso: es una creencia totalmente falsa ya que las células que se encargan de fabricar la leche se las arreglan para extraer de las reservas maternas todo lo necesario para que no le falte de nada al bebé. En la mayoría de casos de bajo peso, la causa puede deberse a un consumo insuficiente de leche materna o bien a otro tipo de problemas.

   5. Una mujer tiene que beber leche para producir leche: ningún mamífero necesita tomar leche para producirla. Una dieta saludable rica en verduras, frutas, cereales y proteínas es todo lo que una madre necesita para nutrirse y producir leche. No conviene aumentar el consumo de lácteos más allá del habitual.

   6. La baja producción de leche se hereda: la producción de leche no tiene nada que ver con la fortuna o la herencia sino más bien con la frecuencia con la que se da de mamar al niño y con la posición al hacerlo.

   7. Dar el pecho a demanda genera niños dependientes: el pecho a demanda es una necesidad de los bebés. Es normal que el bebé tenga una relación de dependencia con su madre, aún es inmaduro desde el punto de vista fisiológico y psicológico. Las necesidades del bebé son muy intensas al principio, pero van disminuyendo con el tiempo.

 

En Árbol de Amor creemos y sentimos que la lactancia materna es fuente de vida y por lo tanto, el lazo de unión más especial entre tú y tu bebé que acaba de llegar. Por eso todas nuestras prendas están diseñadas con un mimo especial para que los dos os sintáis cómodos y libres disfrutando de la lactancia.

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Fuentes consultadas:

www.worldbreastfeedingweek.org/

www.unicef.org/

www.inatal.org/

TOMAS NOCTURNAS: TODO LO QUE NECESITAS SABER

Blog: la importancia de las TOMAS NOCTURNAS

Afrontar las tomas nocturnas en la lactancia materna constituye una de las principales preocupaciones de las madres cuando llegan a casa con su bebé y más aún si eres primeriza. No sabes muy bien cuál es el mejor lugar para hacerlo y ni siquiera tienes la certeza de si serás capaz de mantenerte despierta cada vez que te pida teta.

La lactancia materna es sin duda uno de los momentos más mágicos entre una madre y su bebé. A nadie le cabe la menor duda que el amamantamiento es la mejor manera de alimentar a tu bebé. La leche materna le proporciona todos los nutrientes que necesita.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Sanidad y la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva, a demanda, durante los seis primeros meses, y a partir de ese momento, se recomienda continuar con la lactancia materna al menos hasta los dos años, complementada con otros alimentos.

Los beneficios de la leche materna

Entre los beneficios de la leche materna no sólo está que es el alimento más completo, sino que además fortalece el sistema inmunológico del bebé, y la lactancia natural constituye una práctica esencial que refuerza la conexión entre madre e hijo favoreciendo los vínculos entre ambos. Así que, sobra decir que algo tan importante para la vida de tu bebé requiere de tiempo y paciencia para que ambos podáis adaptaros lo mejor posible. Pero ¿qué pasa con las tomas de noche? Pues que ahora toca cambiar a Morfeo por la teta. El cansancio empieza a hacer mella en ti y ya no sabes cómo disimular esas ojeras que te hacen parecer más panda que humana. Así que vamos a intentar despejar algunas dudas sobre las tomas nocturnas, ver sus beneficios y contarte algunos trucos.

Cita: "Para tener una lactancia prolongada es importante mantener las tomas nocturnas"

Beneficios de las tomas nocturnas

  1. Los expertos recomiendan que la lactancia materna sea exclusiva y a demanda durante los seis primeros meses, por lo que no debemos restringir los horarios. Las tomas de noche son tan importantes y necesarias como las de día. El ritmo lo marca tu bebé, que pedirá teta siempre que tenga hambre. En los primeros meses, el bebé suele pedir de mamar entre una y cinco veces durante la noche y, poco a poco, ambos lograréis adaptaros a esta situación.
  2. Las tomas nocturnas favorecen el éxito de la lactancia exclusiva. Los niveles de prolactina, la hormona que estimula la producción de leche materna, aumentan por la noche, tal y como se explica en el ‘Manual de Lactancia Materna: de la teoría a la práctica’ de la Asociación Española de Pediatría. Por eso, cuando se quiere tener una lactancia prolongada es importante mantener el amamantamiento nocturno.
  3. Además, la prolactina tiene una importante función tranquilizadora que favorece el sueño, por lo que te ayudará a tener una mayor sensación de serenidad y te ayudará a relajarte.
  4. Recomiendan que durante la fase de calibración, en aquellos casos en los que el bebé haga pausas largas durante la noche, la mamá deberá estimularle ofreciéndole el pecho. Las tomas nocturnas ayudan a prevenir las obstrucciones mamarias y las mastitis que pueden aparecer por intervalos demasiado largos en las tomas. En algunos casos, se recomienda la extracción de la leche con el fin de drenar el pecho y mantener la producción.
  5. El pecho constituye un elemento tranquilizador para el bebé en los casos en los que se despierta y la causa no es el hambre. En el contacto piel con piel se estrechan los lazos afectivos entre ambos y disminuye el ambiente de estrés,tanto para el bebé como para la madre.
Cita: "Las tomas de noche son tan importantes y necesarias como las de día"

Dormir junto a tu bebé

Muchas madres que optan por la lactancia natural se decantan por dormir junto a su bebé. Esta práctica, conocida como ‘colecho’, te permite mayor comodidad. Al tener al bebé al lado no es necesario levantarte para darle de mamar. Además, tardarás menos tiempo en escuchar su llanto cuando te reclame y así evitarás que se desvele por completo.

No obstante, la opción de compartir cama con tu bebé es una decisión particular y muy personal. Uno de sus grandes beneficios es que favorece la sincronización del ritmo del sueño de la madre y el bebé. Tu bebé se duerme al pecho y tú vuelves a coger el sueño rápidamente. Lo mejor es que le hagas caso a tu instinto.

En caso de que así lo decidas, deberás tomar algunas precauciones como por ejemplo, estar alerta ante el mínimo signo de hambre de tu bebé para que no llore demasiado, se tranquilice cuánto antes y pueda retomar el sueño. Además, deberás seguir algunas recomendaciones, como tener una cama amplia con un colchón cómodo y evitar edredones y ropa de cama pesada.

Algunos consejos

  1. No enciendas demasiado las luces y evita cambiarle el pañal, a menos que sea realmente necesario.
  2. Al final de la toma, pon a dormir a tu bebé sin acunarle y sin cantarle nanas, así se acostumbrará a retomar el sueño sin estímulos externos.
  3. No sirve de nada intentar saltarte las tomas de la noche, es tu bebé el que marca el ritmo. A medida que vaya creciendo, irá espaciando los tiempos entre toma y toma.

No podemos evitar que tengas que despertarte cada pocas horas para dar de mamar a tu bebé, pero sí podemos hacer que esas largas y agotadoras noches sean más fáciles, cómodas y llevaderas para ti y para tu bebé.

Da igual si eres de pijama o de camisón, tenemos una amplia gama de prendas de lactancia que te harán la vida más fácil durante esas largas noches de tomas nocturnas.

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Fuentes consultadas:

www.maternidadcontinuum.com

www.mibebeyyo.com

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KIT BÁSICO DE LACTANCIA: MIS IMPRESCINDIBLES QUE NO DEBEN FALTAR EN ESTA ETAPA

Blog: imprescindibles para la LACTANCIA MATERNA

Antes de ser madre una no puede imaginarse la de horas que se van a pasar dando el pecho, nadie te lo cuenta.

Siempre se habla de la importancia de la lactancia para el bebé, pero no te haces  la idea del tiempo que vas a emplear ni de lo que necesitas, ni de los dolores de espalda que van a venir si no te cuidas, por eso yo quiero contarte que cosas me han ayudado a mí y que son importantes para nosotras.

Y me dirá alguna que sólo se requiere “amor y paciencia”… Pues sí, estos dos son fundamentales, pero después de ser madre dos veces también te puedo decir que hay algunas “cosillas” que si no son absolutamente imprescindibles, te hacen la lactancia más fácil y cómoda, y nos lo merecemos, después de llevar un embarazo y los meses que nos quedan por delante de dedicación plena a nuestro bebé.

Te voy a contar qué considero yo imprescindible, mi lista no va de más a menos, porque la última es una de las básicas, y no he pensado en ella hasta el momento en el que casi había acabado mi post.

Lugar cómodo y sillón reclinable

Buscar un rincón de la casa tranquilo y poco transitado es fundamental, crearlo si no existe. Las largas horas de lactancia pueden dejarte la espalda hecha polvo, yo conseguí un sillón con reposapiés extraíble y respaldo reclinable de segunda mano, comodísimo, y me adormecía a la par que mi bebita cada vez que podía…¡cada minuto de sueño cuenta!

Cojín de lactancia

Al nacer son tan pequeños que estaréis más cómodos los dos con un cojín de media luna para poner sobre tu regazo, así no se te duerman los brazos. Están especialmente diseñados para ello y los hay de muchos colores y estampados diferentes. Presta atención a que la funda sea lavable, pues se ensucia a menudo.

Sujetador lactancia

¡Importantísimo poder sacar la teta sin bajarte los tirantes o desabrocharlo cada vez! Además son cómodos y sujetan a la perfección.

Discos lactancia

Discos de lactancia de algodón orgánico

Discos de lactancia

A no ser que tengas todo un set de varios sujetadores de lactancia que puedas lavar a diario y reemplazar, vas a necesitar unos discos de lactancia para las subidas de leche, que al principio es casi cada hora…hasta que los tuve tenía que cambiarme a menudo de ropa porque incluso la leche traspasaba el sujetador. Una amiga me regaló unos de tela lavables, con dos pares me apañé.

Ropa de lactancia

¡Cómo no iba a recomendarla! Sobre todo si es invierno, no hay cosa peor que quedarse con los riñones al aire, con el pecho y la barriga al descubierto, seguramente no habías pensado en la de ropa que no vas a poder ponerte porque no puedes acceder al pecho fácilmente, por ejemplo la mayoría de los vestidos, ¡no te vas a remangar en público! Por eso se me ocurrió hacer ropa de lactancia, para poder seguir llevando lo que me gustaba, hace ocho años apenas había y era de un estilo nada acorde al mío.

Crema lanolina

Si no has tenido un buen agarre al principio y te han salido grietas, este tipo de crema ayuda a cicatrizar antes, no te quita los dolores pero se acelera el proceso, y la verdad, es tan doloroso que se agradece. Por suerte con mi segundo hijo no sucedió, pero con la primogénita las dos primeras semanas fueron un horror.

Sacaleches

Tanto si tienes poca leche como si tienes mucha, es bastante posible que necesites un sacaleches, en el primer caso para incrementar tu producción y en el segundo para ir guardando y aliviarte, y más si después de las 16 semanas reglamentarias no te queda más remedio que incorporarte al trabajo. Por favor, que sea eléctrico, manual acabarás dejándolo en un rincón como hice yo con el primero que tuve, harta de bombear a mano para obtener escasos resultados.

Y ahora viene el más importante de todos:

Botella de agua

¡Que no te falte nunca! Lo primero que sucede según se enganchan a la teta es que te entra una sed de esas insaciables, y te acabas de sentar y acomodar. ¿Dónde está la botella de agua?

Yo me dejaba una siempre en el sillón, no vale llevársela a otro sitio que después seguro que se te olvida…

Estos objetos materiales han hecho mi lactancia mucho más agradable y cómoda, espero que a ti también, y no olvides decirnos si hay algún otro que para ti haya sido importante, estamos deseando leerte y compartirte.