LA LLEGADA DEL SEGUNDO HIJO | Árbol de Amor ®

LA LLEGADA DEL SEGUNDO HIJO

Con la llegada del segundo hij@ la dedicación, las alegrías y el corazón se multiplican. ¿Recuerdas cómo te sentías la primera vez que ibas a ser madre? En realidad, esa combinación entre el nudo y las mariposas en tu estómago es una de las experiencias más mágicas para cualquier mujer.

El reto de convertirte en madre tiene esa mezcla de sensaciones que te hacen estar en la más absoluta felicidad mientras te debates entre los miedos y los temores de la primera vez. Así que si has decidido aumentar la familia e ir a por el segundo, ya has recorrido parte del camino. 

Será una experiencia igualmente maravillosa e incluso seguirán muchos miedos infundados. Cada parto es diferente, cada niñ@ es diferente y hasta tú eres diferente. Sin embargo te das cuenta de que no es necesario tener el armario lleno de ropita para el bebé, que no tienes que ser la madre perfecta y te haces más práctica.

Aprendes que el amor no se reparte, se comparte

Con la llegada de tu segundo hijo aprendes. Aprendes que el amor no se reparte, se comparte. Aprendes que el corazón no se divide, se multiplica. Y aprendes que le estás dando a tu hij@ el mejor regalo que puedes hacerle, un herman@ con el que podrá compartir el resto de su vida. Alguien que le aportará la tranquilidad y complicidad que solo la sangre da, cuando esos valores se trabajan desde y para el corazón.

Por eso es importante tener en cuenta varios factores para preparar al hermano mayor ante la llegada del nuevo bebé y respetar su periodo de adaptación.  Los celos son un sentimiento habitual, normal y hasta positivo en l@s niñ@s, siempre y cuando los vivan de un modo razonable. Así que no te preocupes, indican que tu pequeñ@ ha desarrollado un sentimiento de “apego” que le permite amar y ser amad@.

 Se trata de una situación nueva para él o ella. Ya no es el centro de atención. No sólo tiene que compartir espacio, juguetes y mimos con el nuevo bebé, sino que además percibe que todo tu tiempo ya no es para él. Y como es lógico, esto no es fácil de digerir cuando apenas llegas a los cinco años, por ejemplo. Por eso, para evitar que lo pase mal es bueno ayudarle a entender la nueva situación.

 

Pequeños gestos que ayudarán al hermano mayor

L@s niñ@s tienden a resolver sus celos con normalidad cuando entienden que el amor de sus padres no desaparece sino que es compartido. Estos pequeños gestos en el día a día, le ayudarán a resolver su adaptación:

  1. Háblale de forma natural de la llegada del nuevo bebé.
  2. Permite que lo mire y toque con cuidado cuantas veces quiera. Y en caso de que sus muestras de cariño sean excesivas, corrígele con mucho cariño y de forma positiva.
  3. Pasa todos los días un ratito en exclusiva con él para que siga sintiendo tu cercanía.
  4. Ayúdale a expresar los sentimientos que le despierta esta nueva situación y hazle sentirse comprendido.
  5. Hazle sentir útil participando, en la medida de sus posibilidades, en el cuidado del bebé. Sin embargo, hay que evitar que considere esa ayuda como obligación. Debe sentirse feliz cuando realice esas pequeñas tareas.
  6. Evita situaciones de estrés para él durante el periodo de aceptación del nuevo miembro de la familia. No es buen momento para abandonar el pañal, cambiarle de cuarto o comenzar a ir a la guardería, por ejemplo.
  7. Sé cariñosa con ambos. A tu hij@ mayor no le beneficia que te excedas con los mimos hacia él ni que finjas desapego hacia el bebé. La serenidad y las muestras de afecto a los dos son las mejores herramientas para favorecer su proceso de adaptación al nuevo bebé.

Quiérete y déjate querer

Y ahora que ya hemos hablado de cómo cuidar a tu hij@ mayor para que no se sienta de menos con la llegada del recién nacido, es hora de cuidarte tú, de quererte y dejarte querer.

Cuando eres madre por primera vez tiendes a idealizar la maternidad, quieres ser la madre perfecta. Con la llegada del nuevo bebé, la perfección ya no es una prioridad y la realidad te ha demostrado que a pesar de los miedos y temores has sacado un ‘cum laude’ en la asignatura de ser mamá. Así que aprovéchate de tu experiencia, ya sabes qué quieres y qué no quieres.

Ahora eres más práctica. Quizá no sea tan importante que el nuevo bebé estrene tanta ropa, así que aprovecha la que tengas del primero.

Aunque no lo creas, has desarrollado súper poderes. Si la primera vez te parecía imposible encargarte de tu bebé durante las 24 horas del día, ahora te convertirás en una experta optimizando tu tiempo y cuidando a dos a la vez.

Con tu segundo hij@ todo irá más rápido. Y es que tener un herman@ mayor es una gran ventaja en todos los aspectos. Tu bebé tiene el mejor maestro que podría tener, su hermano mayor, y esto hace que esté más abierto al mundo.

Por eso, aunque dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, la maternidad es diferente. La llegada del segundo hij@ se vive con el mismo amor que la llegada del primero pero con la perspectiva y la experiencia de las noches en vela ya vividas.

Así que aprovéchalo. Disfruta de esta segunda maternidad, queriéndote y dándote momentos solo para ti. No pasa nada. Es hora de disfrutar y dejarte querer aceptando la ayuda de terceras personas.

El tiempo vuela y la maternidad es un viaje solo de ida. Aquí no hay simulacros. Así que lo mejor de esta segunda vez es que podrás centrarte en disfrutar de los dos, y no tanto en las preocupaciones. No tienes que ser perfecta, sólo quererlos y compartir tu corazón.

En menos de lo que piensas, tu segundo hij@ estará gateando.

 

 

 

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