Entrevista | «ACOMPAÑAR UN PARTO EN CASA ES EL MEJOR REGALO»

Remedios Vázquez Ibarra lleva ocho años acompañando partos en casa, todo un privilegio que le colma de felicidad. Y no es para menos cuando sientes que tus manos, tu alma y tu corazón son testigos de cómo se inicia la vida. Por sus manos han pasado más de 70 mujeres que han visto cumplido su deseo.

Defensora a ultranza de esta práctica natural, siempre que la mujer lo decida y las condiciones así lo permitan, compagina estos maravillosos momentos con su profesión como matrona en dos centros de salud de la Sanidad Pública en la zona de Montánchez, en Cáceres.

La vida le ha dado una de cal y otra de arena. Cumplió su sueño de parir en casa a su primera hija hace 14 años y la segunda llegó tres años después por una cesárea necesaria. ¿Quién mejor que ella para hablarnos de cómo parir en casa?

 

Madre, matrona en la Sanidad Pública y desde hace ocho años también acompañas partos en casa… ¿cómo surgió la idea? 

Siempre he defendido el nacimiento natural y los partos fisiológicos y tuve el parto de mi primera hija en casa. Esta experiencia fue el empujón que necesitaba para decidirme a acompañar partos de mujeres en su hogar. Me hacía muy feliz ser testigo de ese momento en el que las mujeres son las que deciden cómo dar a luz y respetar sus tiempos y los de su bebé. En Extremadura no había nadie que acompañara partos en casa y nos unimos una compañera y yo. Desde entonces acompañamos juntas partos en Extremadura.

El parto de mi primera hija en casa fue el empujón que necesitaba para decidirme a acompañar partos de mujeres en su hogar.

 

Pariste a tu primera hija en casa ¿cómo describirías ese momento?

Es un momento muy especial. Nadie te controla. Pares en tu hogar, con tus cosas, tus olores, tus muebles, tu ambiente, tu energía. Cuando una mujer está segura y no existe ningún problema ni alteración que pueda dificultar tener un parto fisiológico y natural y además tienes a alguien que te apoya y te acompaña, es perfecto. Es importante estar empoderada y sentirse segura. En mi caso fue una experiencia preciosa porque el tiempo que necesité fue el que emplearon.

¿Qué fue lo más bonito?

Lo más bonito fue que pude tener libertad de movimientos. Hacer lo que yo realmente deseaba, estar desnuda, moverme por mi casa en distintas posiciones y no estar sometida al control de un hospital. Es genial poder tener intimidad y poder tener la posición que tu cuerpo te pide… una luz tenue, silencio y por supuesto, una energía especial con la persona que tú eliges. Estar en calma y seguir el ritmo de tu cuerpo y tu bebé.

Pero no siempre es posible…

Así es. Mi segunda hija nació por cesárea necesaria. Como matrona también tenía que vivir esto. Siempre he defendido el parto en casa y acompaño partos en casa pero la vida me puso en esa situación para mostrarme que no siempre es posible. En mi caso fue necesaria y hay situaciones en las que es necesaria la cesárea. Hay muchas que no lo son, otras sí.

¿Qué condiciones deben darse para poder tener un parto en casa?

Nosotros tenemos un código de buenas prácticas aprobado desde la asociación Nacer en Casa de la que formamos parte y todos los profesionales nos acogemos a este código de buenas prácticas. Deben cumplirse algunas condiciones. Lo primero de todo es que la madre esté sana y no tenga ninguna patología que pueda interferir en el proceso normal fisiológico del parto. También es necesario que su embarazo haya sido controlado. No se puede llevar a cabo en casa un parto gemelar y el bebé debe estar colocado de cabeza, así que tampoco se pueden asistir los partos podálicos en casa. Otro de los requisitos es que la distancia en coche desde el hogar hasta el hospital más cercano no supere los 20 ó 30 minutos.

Deben cumplirse algunas condiciones. Lo primero de todo es que la madre esté sana y no tenga ninguna patología que pueda interferir en el proceso normal fisiológico del parto.

 

¿Y emocionalmente?

Desde el punto de vista emocional es muy importante que exista feeling y buena energía entre la matrona o matrón y la pareja que acepta dar a luz en casa. Es importante sentirse segura y protegida por la persona que va a estar contigo. Normalmente se deja a la mujer que haga su trabajo, lo que su cuerpo le pida. Nuestro papel es de guía y acompañante, observar que el proceso sigue su curso normal y no se desvíe. Si tú sospechas que el proceso se está desviando de la normalidad, sería necesario hacer una derivación al hospital para que intervinieran en lo que fuese necesario.

¿Cuál ha sido tu mejor momento como matrona en casa?

No sabría decirte… todos son preciosos y cada parto es diferente y especial. Poder vivir los nacimientos así y ser testigo de esa nueva vida que viene al mundo de un modo respetuoso es el mejor regalo.

¿Y cómo es el proceso de acompañamiento de un parto en casa?

El proceso comienza cuando la mujer toma contacto contigo. Hay un primer encuentro de presentación en el que se habla de las condiciones y los deseos de la madre, puede ser que la persona que te acompañe no sea cómo tú esperabas. Una vez que aceptan las dos partes, empieza el acompañamiento desde el momento del embarazo en el que se encuentra la madre. Consiste en el control del embarazo, preparación al parto, guardias localizadas desde la semana 37 hasta la 42 porque es lo que la evidencia científica recomienda, es decir hasta que tenga lugar el parto. Después del acompañamiento en el momento del parto en casa se realizan cuatro visitas post parto como mínimo, además de acompañamiento telefónico y ayuda en la lactancia.

Una vez que aceptan las dos partes, empieza el acompañamiento desde el momento del embarazo en el que se encuentra la madre.

 

¿Es necesario preparar la casa de una manera especial?

La casa que la mujer tenga y el ambiente que ella quiera tener. Hemos acompañado partos en casas muy grandes, pequeñas, en espacios diminutos o en espacios más amplios. El sitio donde ella quiera estar. Ellas buscan su sitio y su ambiente. Algunas paren dentro del agua, otras no, la posición y el sitio que ellas decidan o que les permita sentirse más cómodas.

En los últimos años se ha abierto el debate sobre el exceso de intervencionismo en los partos en la sanidad pública…

En muchos hospitales sí existe un exceso de intervencionismo y cada vez es más común inducir a las mujeres antes de tiempo. Antes se respetaba hasta la semana 42, ahora ya en Extremadura por protocolo se están induciendo en la 41. Muchas veces al inducirlo, el cuerpo no arranca y el bebé no desea salir ese día y finalmente, como ya lo has provocado, tienes que terminarlo y entonces desemboca en un instrumental.

En algunos centros no te permiten libertad de movimiento. Tampoco hay un ratio de una matrona por cada mujer de parto por lo que la madre está monitorizada continuamente. Esto dificulta que el proceso sea natural. El uso de la epidural a veces es excesivo y eso también hace que el parto se complique o se dificulte. Todos estos factores hacen que aumenten las estadísticas de partos que acaban en instrumental, en cesárea, forceps, ventosa… Hay un porcentaje bastante elevado.

Madre, matrona en dos centros de salud y conocedora como pocas del deseo de parir en casa… Un placer charlar con ella y escuchar de sus labios cómo acompaña a tantas mujeres en ese mágico momento en el que se da paso a la vida como lo hacían nuestras abuelas, en casa.. 

Entrevista | YOGA DURANTE EL EMBARAZO: LA CONEXIÓN PLENA CON TU BEBÉ

¿Sabías que practicar yoga durante el embarazo te conecta de una forma más consciente con tu nuevo cuerpo y con tu bebé? Así nos lo explica Mónica Gómez -Momo- profesora de yoga para embarazadas y tras el parto, que hoy nos cuenta los beneficios de esta práctica para ti y tu bebé.

Si te estás preguntando si puedes practicarlo no te pierdas esta entrevista porque más allá de una mera cuestión física, el yoga te ayuda a compartir con otras mujeres, a sentirse acompañada, escuchada y comprendida. En definitiva, es un momento de atención plena en el aquí y el ahora de tu embarazo.

Durante el embarazo nuestro cuerpo cambia sustancialmente ¿qué beneficios tiene practicar yoga durante este nuevo estado?

Practicar yoga durante los meses de embarazo sirve para abrir espacios y conectarte con tu respiración. Te conecta con tu bebé y contigo misma. Es un momento de atención plena en el aquí y el ahora que te conecta y te ayuda a estar más presente en el embarazo. Cuando estás embarazada los espacios se quedan cortos. Empieza a crecer un bebé dentro de ti y todo se tiene que recolocar porque todo se desplaza. También te ayuda a reducir molestias en la espalda, en las piernas, a desentumecer, estirar, abrir huecos. Es una manera de tomar conciencia de tu cuerpo para el futuro. Te ayuda a parar, a relajarte, a tomarte un momento de tranquilidad que es lo que al final te va a pedir tu bebé, parar y respirar.

El yoga es un momento de atención plena en el aquí y el ahora que te conecta y te ayuda a estar más presente en el embarazo.

¿Está contraindicado en algún caso?

Siempre se puede practicar excepto si existe algún tipo de riesgo y el médico te prescribe absoluto reposo. Se trata de un yoga muy light. El yoga para embarazadas es una práctica adaptada de las posturas de Hatha Yoga. Se usan bloques, cintas, sillas… cualquier objeto que sirva para adaptarnos a esta nueva situación, al cuidado del vientre y al ritmo de nuestra respiración.

¿A partir de qué mes de gestación se puede practicar?

Aunque se puede practicar desde el primer momento, se aconseja que se empiece a partir del tercer mes. Es pura cuestión de prevención porque a partir de esa fecha ya está implantado el embrión. Esto dependerá de cada escuela de yoga porque en realidad es una práctica tan ligera que se puede realizar desde el inicio.

¿Es necesaria algún tipo de preparación o condición física?

Lo puede practicar cualquier mujer aunque no haya hecho nada antes o no haya practicado ningún deporte. No importa la condición física ni es necesario tener un cuerpo deportivo.

¿Y qué beneficios tiene para el bebé?

Para el bebé tiene todos los beneficios que tiene para la mamá porque el bebé está en sintonía con la madre y está absorbiendo todo lo que ella siente. Si la mamá está relajada, el bebé está relajado y si la mamá está estresada, el bebé está estresado. Todo lo que sea bueno para ella es bueno para el bebé. Y esto es lo que ocurre con el yoga. Cuando tú abres espacios en el cuerpo, estás más cómoda y te sientes mejor. Si tú estás bien, el bebé está bien.

Dicen que el yoga es de los mejores ejercicios durante el embarazo incluso más beneficioso que caminar ¿es cierto?

El mejor ejercicio es el que a ti en concreto te haga sentir bien. Si te gusta pasear, pasea o si llevas toda tu vida siendo atleta, eres corredora y te apasiona, no dejes de hacerlo por estar embarazada. Es evidente que cuando ya tienes un volumen y no puedes usar tus rectos abdominales, no puedes hacer cosas que requieren de esos músculos, por ejemplo no puedes levantar peso. Pero en mi opinión el yoga es un ejercicio recomendable para cualquier estado.

¿El yoga puede sustituir a las clases de preparación al parto?

No, no tiene nada que ver. La preparación al parto te prepara para el parto, la matrona tiene los conocimientos para ello y la profesora de yoga no, es una ayuda física. A veces sí que hablamos y tratamos posturas que te pueden ayudar a liberar el dolor, pero sólo se trata de consejos o técnicas que pueden ser un recurso, nunca una preparación al parto.

Lo bueno que tienen las clases de yoga es que acuden mujeres que ya han parido y otras que no y se genera un vínculo, un diálogo y se comparten experiencias.

¿Qué les dirías a las mujeres que piensan que es peligroso?

Que estén tranquilas, no es nada peligroso porque son posturas adaptadas completamente a la fisionomía del momento de la mujer y a cualquier etapa del embarazo, no requieren de una preparación física. El ritmo cardiaco también se cuida mucho porque no debe elevarse. No es una práctica exigente a nivel cardiovascular. No hay ningún peligro. Además cada mujer tiene plena libertad para no realizar posturas o ejercicios con los que no se sienta cómoda. Es una escucha al cuerpo. Puedes salir de la postura cuando quieras y se pueden variar. La profesora está para asistir y para ayudar. No hay que tener ningún miedo.

Son posturas adaptadas completamente a la fisionomía del momento de la mujer y a cualquier etapa del embarazo, no requieren de una preparación física.

¿Ayuda emocionalmente o en los procesos depresivos?

Emocionalmente te ayuda a compartir temores, vivencias y a socializar con otras embarazadas. En el embarazo y en el postparto hay mucha necesidad de compartir. En el caso de la depresión postparto, además de las hormonas y no dormir, una de las cosas que más influye es no sentirse buena mamá. Crees que todo el mundo lo hace mejor que tú y todos te dicen como tienes que hacer las cosas. En general hay más crítica que apoyo y escucha. Hay muchas mujeres que en las clases se derrumban porque están agotadas y hormonalmente revueltas y no reciben un apoyo y una escucha. No necesitas que te arreglen la vida sino simplemente que te escuchen. Y esto es lo que encuentran en las clases de yoga.

Emocionalmente te ayuda a compartir temores, vivencias y a socializar con otras embarazadas. En el embarazo y en el postparto hay mucha necesidad de compartir.

Y una vez que has dado a luz ¿cuándo se pueden retomar las clases de yoga?

Lo recomendable es a partir de los tres meses. Si pasada la cuarentena, te han dado el alta y tú te sientes bien, puedes retomar con un yoga de postparto de nivel básico.

De hecho yo recomiendo que aunque no hayan pasado tres meses, si la casa se te cae encima y te apetece hacer algo puedes ir a clases de yoga o a grupos de lactancia para compartir tu tiempo y vivencias con otras mamás que están en tu misma situación. Lo más importante en la maternidad es sentirse acompañada, escuchada y comprendida.

Existe la creencia de que practicar yoga durante el embarazo disminuye los dolores de parto o el riesgo de cesárea ¿qué hay de cierto?

En mi opinión no está relacionado. Los dolores del parto son los dolores del parto y hay que pasarlos y tampoco disminuye el riesgo de una cesárea. En lo que sí te puede ayudar es estar más relajada y tranquila y realizar una buena respiración durante el parto, es decir tener una conciencia de respiración y no dejarte ir con el dolor. Sobre todo te ayuda a tener recursos y tú ya decides cuales quieres usar y cuáles no. Los dolores no te los quita nadie y tampoco te va a ayudar a cambiar de postura al bebé ni a que no exista una cesárea.

Entrevista | CINE MAMÁ: DISFRUTA DE UNA PELÍCULA CON TU BEBÉ

Disfrutar de una peli en la gran pantalla mientras das la teta a tu bebé. ¿Ficción o realidad? Se trata de una escena real como la vida misma lejos de guiones cinematográficos. Esto es posible gracias a la asociación Cine Mamá, un proyecto genial, impulsado por tres mamás que no quieren renunciar a su vida social y cultural tras la llegada de sus bebés. Hoy hablamos con Paola, una de las socias fundadoras de esta iniciativa, que nos explica cómo es posible ser mamá y seguir disfrutando de pequeños placeres como el séptimo arte.

Sentarte en una butaca del cine mientras le das el pecho a tu bebé… ¿cómo surge la idea?

La iniciativa surgió hace tres años. Giorgia, una buena amiga que tenía un bebé, se reunió con otras mamás para solicitar una sala de cine y poder ver una película cada cierto tiempo junto a sus peques. La experiencia gustó a todas las mamás y tuvo mucho éxito. Pero se trataba de algo amatorial e informal, es decir se prolongaba durante el tiempo que duraba la baja de maternidad y después volvían al trabajo. Después ocurrió algo mágico.

¿Algo mágico?

Sí, al otro lado del océano en Brasil, Tais -otra de las mamás socia fundadora de Cine Mamá-, se puso en contacto con Georgia. Desde hacía diez años trabajaba allí en un proyecto similar y la iniciativa tenía una gran acogida.  Así es como, después de mucho pensar, nos unimos las tres y dimos vida a la asociación Cine Mamá. En definitiva importamos el proyecto que se desarrollaba en Brasil. Nos pareció precioso y muy necesario en España.

Estas sesiones de cine van más allá de una mera actividad cultural…

Cuando nos convertimos en madres perdemos el contacto con la realidad. Nos sentimos excluidas. No puedes ir al cine, ni al teatro y no te relacionas fácilmente con otras mamás.  El puerperio es un momento muy especial en el que mamá y bebé establecen un lazo único e irremplazable. La vida de las familias cambia radicalmente y se acomoda a la llegada del recién nacido. Sabemos que esta tarea puede acarrear momentos de soledad y eso es precisamente lo que queremos evitar.

Cuando nos convertimos en madres perdemos el contacto con la realidad. Nos sentimos excluidas. No puedes ir al cine, ni al teatro y no te relacionas fácilmente con otras mamás.

¿Sigue siendo la lactancia un tema tabú?

Amamantar en muchos lugares es algo que está como restringido. El objetivo es, además de pasar un rato agradable, ofrecer un lugar en el que se puedan encontrar las madres, puedan salir de sus casas y de sus rutinas y se sientan a gusto. Allí tienen de todo. No te tienes que llevar ni pañales. No tienes que preocuparte de dónde dejar el cochecito, lo dejas allí. Nosotras estamos ayudando por si alguna necesita que le echemos una mano.

¿Puede ir cualquier mamá con su bebé?

Es un proyecto pensado para mamás, papás, familias y bebés de hasta 18 ó 20 meses. Es para todos, incluso para abuelos y cuidadores. La iniciativa está orientada a bebés de esa edad porque a partir de los 20 meses el bebé ya tiene otro nivel de curiosidad y actividad. Quizá ya con más de 20 meses debería ser una película casi para él. Y aquí el objetivo es que las mamás pasen un rato agradable. Es un proyecto para que los padres puedan disfrutar del cine, libre y cómodamente junto con la familia.

Gran parte de los espectadores son bebés ¿se acondiciona la sala de alguna manera en particular?

Sí, la sala está perfectamente acondicionada para mamás y bebés. Lo peculiar y lo especial de este proyecto es que está pensado para que las familias puedan estar en el cine súper a gusto. En la sala hay un espacio habilitado para aparcar el cochecito porque son salas muy grandes. Hay cambiadores para los bebés, pañales, cremas… hasta una zona de juegos sin sonido adaptada para los niños que gatean. Además tenemos un acuerdo con el cine para que el sonido, la temperatura y las luces tengan los parámetros adecuados para los bebés, según los estudios que hemos realizado conjuntamente con pediatras.

Además tenemos un acuerdo con el cine para que el sonido, la temperatura y las luces tengan los parámetros adecuados para los bebés, según los estudios que hemos realizado conjuntamente con pediatras.

¿Cómo se eligen las películas?

Lo primero es ver qué películas hay en cartelera y después nos reunimos y evaluamos qué tipo de películas pueden funcionar para las mamás. No tienen que ser películas violentas pero tienen que ser para adultos. No es para los bebés o para los niños, es para los papis y las familias. Proponemos 4 ó 5 películas y las mamás a través de nuestro Facebook e Instagram van votando la película que más les guste. El precio es siempre el de la taquilla normal para los adultos y el bebé lógicamente no paga.

¿Dónde tienen lugar esas sesiones?

Actualmente lo hacemos en Madrid, en Yelmo Cine Islazul una o dos veces al mes, depende. A partir de febrero llegaremos también a Yelmo Cines Plaza Norte 2 y hasta final de año tendremos sesiones semanales en diferentes cines de la misma cadena en la ciudad. Tenemos un contrato de exclusividad con Yelmo Cines, una de las distribuidoras más importantes de toda España. Hemos recibido la solicitud de mamás de otras provincias y esperamos que a lo largo de este año podamos extender la iniciativa a otras partes del país.

Entrevista | CONOCE TU SUELO PÉLVICO

Por sus manos pasan cientos de mujeres y asegura que tras el parto, toda mujer debe acudir a un profesional para examinar el estado de su suelo pélvico aunque no tenga síntomas. Hoy hablamos con Poline Jiménez, una fisioterapeuta de suelo pélvico, que aboga por la concienciación y la prevención para evitar que se debiliten los músculos de nuestra vagina.

A veces esta zona del cuerpo se convierte en una gran desconocida, ¿sabes que estos músculos también se contracturan? ¿y que los orgasmos son fuente de salud para nuestro suelo pélvico? Estas curiosidades y muchas más, durante la hora que hablamos con esta malagueña.

No te pierdas sus recomendaciones y consejos al final del artículo y el vídeo sobre una de sus charlas. 

¿Qué es el suelo pélvico?

La palabra suelo evoca algo rígido, firme, inmóvil. A mí me gusta más hablar de fondo pélvico. El fondo pélvico hace más referencia a la zona que le da fondo a la cavidad abdominal, lo que sujeta todas nuestras vísceras. No es sólo la vagina, también el útero, la vejiga y el recto. Es una estructura músculo ligamentosa que está sosteniendo todo el peso de nuestro tronco. No es inmóvil, ni rígida, sino todo lo contrario. En la mujer, responde a muchos cambios, según el ciclo menstrual, el nivel de excitación o si estás o no embarazada, por ejemplo. Es una estructura viva. Es verdad que está en el fondo y por eso lo llaman suelo.

¿Por qué es necesario fortalecerlo?

La evolución nunca fue perfecta y cuando pasamos de ser cuadrúpedos a la posición bípeda nos encontramos con el problema. Cuando éramos cuadrúpedos el suelo o fondo pélvico no era un fondo, era una pared, no tenía que sostener el peso del cuerpo, pero al volvernos bípedos apareció el dilema. Además en la mujer, al tener la capacidad de gestar bebés, la biología tiene que buscar un sistema que pueda contener al bebé, los líquidos y la placenta durante nueve meses. Tiene que sostener todo este peso y al mismo tiempo dar paso a la vida. Los hombres también tienen suelo pélvico, pero las mujeres con la gestación, los partos y la menopausia (que yo prefiero llamar plenipausia) somos más propensas a que se debilite en el futuro.

 

El suelo pélvico difícilmente vuelve a ser el mismo después de un parto. Se dilata y se distiende muchísimo y, por norma general, hay que darle una ayudita para que ese elástico vuelva a coger su tensión inicial

 

¿Qué síntomas indican que tenemos debilidad en esa zona?

El síntoma más frecuente es la incontinencia. Hay varios tipos: urinaria, de gases y de heces. Éstas últimas son menos habituales de forma espontánea y suelen estar más asociadas a shock post traumáticos o a múltiples partos. Sin embargo, la incontinencia urinaria sí se puede dar en mujeres que no han pasado por un parto. Otro síntoma importante son los prolapsos. Es lo que comúnmente se conoce como el descuelgue de algún órgano. En este caso lo que ocurre es que la vejiga, el útero o el recto se distienden. También, si no puedo retener unas bolas chinas o la copa menstrual, esto nos está indicando que tengo una debilidad. No solo hablamos de síntomas de función, sino que también entendemos que el suelo pélvico tiene una función sexual. Muchas mujeres sufren de dolor en el coito o molestias durante la penetración y esto nos está indicando que hay algo que no está funcionando correctamente. 

¿Cómo cambia nuestro suelo pélvico tras el parto?

Muchísimo. El suelo pélvico difícilmente vuelve a ser el mismo después de un parto. Se dilata y se distiende muchísimo y, por norma general, hay que darle una ayudita para que ese elástico vuelva a coger su tensión inicial. Incluso hay mujeres a las que después del parto les cuesta más trabajo alcanzar el orgasmo o sentir placer durante el coito porque la vagina está demasiada holgada. Aunque los síntomas como tal puedan aparecer a largo plazo, en el caso de las mujeres que han tenido partos es más habitual la incontinencia.

¿Toda mujer que ha sufrido un parto debe acudir al fisio?

A los tres meses postparto, yo recomiendo acudir a un especialista de suelo pélvico, tengas o no síntomas. Y digo a los tres meses porque normalmente es cuando se han retirado ya todas las hormonas del embarazo que hacen que los tejidos estén más lapsos y es cuando podemos tener una visión más real de cómo es su estado. Hay personas que necesitan ir antes porque realmente están teniendo un problema grave de incontinencia fecal o algo que realmente es tedioso y necesitan atención. Todo depende del tipo de parto. No es que el parto sea lesivo en sí, pero hoy en día muchas mujeres tienen dificultades en dilatar y al final tienen que intervenir, hay que meter forceps, cortar o anestesiar, ya no tienen la sensación del control del pujo. Todo esto es lo que al final puede derivar en una lesión del fondo pélvico.

Además del parto, ¿qué otros factores de riesgo existen para nuestro suelo pélvico?

Los deportes de alto impacto como el aerobic o correr, y los hiperpresivos en los que hay que hacer mucha fuerza, como hacer pesas, no son aconsejables, pero se pueden hacer con un buen adiestramiento para aprender a manejar las fuerzas del cuerpo. En estos casos podemos utilizar las bolas chinas mientras los practicamos para proteger. Las personas que tienen rinitis, dificultades respiratorias, bronquitis, afecciones de garganta frecuentes, o en definitiva, que tosen o estornudan mucho, son más propensas a tener problemas de fondo pélvico porque esos golpes de tos y estornudos bombean muy fuerte contra esa zona y también van debilitando nuestra musculatura. Para las personas que padecen estreñimiento, a veces ir al baño es un micro parto y uno tras otro, puede generar una lesión. Es recomendable saber manejar las presiones internas a la hora de defecar, no empujar en exceso para que no se dañen los tejidos. El sobrepeso tampoco es conveniente. Si tienes kilos de más, el suelo pélvico los tiene que sostener. Aguantar la orina también es algo realmente dañino. El fondo pélvico es muy sensible a los cambios hormonales, por eso con la plenipausia también pueden aparecer problemas.

 

Aunque los síntomas como tal puedan aparecer a largo plazo, en el caso de las mujeres que han tenido partos es más habitual la incontinencia.

 

¿En qué grado puede afectar todo esto?

Depende del diagnóstico y del estado de la musculatura en cada caso. En el fondo pélvico hay dos conceptos importantes que hay que entender. Uno es el tono y otro es la fuerza. El tono hace referencia al estado de dureza de tu musculatura en estado de reposo, en relajación. Mientras que la fuerza hace referencia a la dureza de tus músculos cuando tú, a voluntad, aprietas. Hay mujeres que tienen el tono débil y sin embargo la fuerza la conservan bien, o viceversa; o que tono y fuerza tienen un grado de debilidad o ambos están bien. Todas las combinaciones pueden darse. Por eso es tan importante un estudio previo para hacer una valoración y en función de ella proponer una serie de pautas o tratamientos para ayudar a fortalecer estos músculos.

¿De qué tipo de pautas o tratamientos estamos hablando?

Por ejemplo, las bolas chinas trabajan el tono para prevención o mantenimiento. El procedimiento es colocarlas tres veces por semana, nunca superando la hora. En cambio, si tienes un problema de fuerza se trabaja más con los Ejercicios Kegel que consisten en la contracción del suelo pélvico. También utilizamos los vibradores, que trabajan el tono pero en este caso ya se utilizan como tratamiento. El vibrador tiene una doble cara. La parte positiva es que estimula toda la musculatura de forma rápida e incluso te puede llevar muy fácilmente al orgasmo, pero a veces eso tiene un efecto de enganche. Los vibradores los recomiendo sobre todo si hay una disfunción, de lo contrario prefiero las bolas chinas, que son más suaves. La terapia manual también es muy importante por ejemplo en los casos en los que hay problemas con las cicatrices postparto, ya sean de cesárea como las de episiotomía. A veces falta flexibilidad en esos músculos.

Cuando se tiene algún tipo de lesión ¿se tarda mucho en recuperar esta zona?

Normalmente, si está tocado de verdad seis u ocho meses no te los quita nadie. Si tienes un poco de debilidad, en tres meses puedes empezar a recuperarte. Esto es como el que va al gimnasio y quiere definir su musculatura, tiene que ir un tiempo. Los tratamientos son largos, esto es una de las partes más difíciles a la que nos tenemos que enfrentar. Hay que motivar a la mujer para que no lo deje, que vea que es importante y hay que concienciar que es salud.

¿Estos músculos también se contracturan?

Un músculo para que esté sano tiene que tener varias cualidades: fuerza, que es la capacidad de apretar; resistencia, que se trata de cuánto tiempo puede mantener esa tensión muscular; fatigabilidad, es decir cuántas veces seguidas puede hacer esa misma contracción llegando al mismo resultado sin fatigarse; y otra es la flexibilidad. Hay que velar por estos cuatro conceptos. Es como cuando vas al gimnasio. Tú quieres que tus músculos sean fuertes pero también que sean flexibles porque si no se genera una rigidez y a veces esa rigidez es la que después produce dolor. Estamos hablando de unos músculos que también se pueden contracturan, lo que pasa es que las contracturas de los músculos del suelo pélvico no duelen.

¿A qué edad debemos empezar a preocuparnos por nuestro fondo pélvico?

Yo a mi hija de siete años ya le voy poniendo el espejo y le voy mostrando que ahí existe una zona que tiene nombre. Es algo progresivo. Yo recomendaría que ya en la adolescencia y en la juventud, las mujeres se fueran acercando a preguntar sus dudas y a familiarizarse con esa zona. Es salud.

 

Tras la charla, aquí os dejamos algunos hábitos o trucos para cuidar nuestros músculos vaginales:

Hábitos que nos ayudan a prevenir lesiones en nuestro suelo pélvico

1. Utilizar un banquito siempre que vayas al baño: tengas o no estreñimiento, esto te permitirá tener las rodillas más altas que las caderas.

2. Hacer Ejercicios Kegel: como mantenimiento unas tres veces por semana. Nunca sobrepasando los cinco minutos de ejercicios porque los músculos del fondo pélvico son muy pequeños y se cansan con mucha facilidad. Si te pasas te puedes contracturar, así que interesa hacerlos en pequeñas dosis. Unas tres veces por semana durante cinco minutos. En la próxima entrada de nuestro blog ampliaremos más información sobre estos tipos de ejercicios.

3. Puedes utilizar las bolas chinas: siempre y cuando no se te caigan o notes molestia. Por ejemplo las puedes utilizar mientras limpias la casa para favorecer el tono pélvico. Nunca más de una hora seguida. Empieza a utilizarlas progresivamente. El primer día, cinco o diez minutos y vas aumentando hasta llegar a la hora. Si practicas deportes de impacto o hiperpresivos conviene que las uses durante esa actividad para proteger el tono.

4. Cuando sientas un estornudo o tos: ten el reflejo de contraer los músculos de tu vagina mientras metes el abdomen hacia dentro para frenar la fuerza que propicia el estornudo o la tos.

5. No te aguantes cuando tengas ganas de hacer pis: es algo realmente dañino y no lo sabemos. En este sentido, las mujeres tenemos un patrón de aguante que lo que hace es debilitar los músculos por sobreesfuerzo y cansancio. Debemos ir al baño cada tres horas. Lo ideal es tener seis micciones al día, bebiendo litro y medio o dos litros de agua que es lo aconsejable. Tampoco es bueno ir cada 20 minutos, eso también nos puede estar indicando que existe una disfunción.

6. Evita el sobrepeso: una buena alimentación sana y equilibrada y un peso correcto también previenen que en un futuro tengamos problemas de incontinencia. Si tienes kilos de más, el suelo pélvico los tiene que sostener.

7. Poline Jiménez recomienda a sus pacientes tener orgasmos: así que ya sabes… ten muchos orgasmos, son fuente de salud para el fondo pélvico. Contraen el 100% de las fibras musculares, las del tono y las de la fuerza de forma natural, y mantienen el estado saludable de nuestro fondo pélvico. Cuantos más orgasmos, tengamos o no pareja y tengamos o no tiempo, mejor para nuestro fondo pélvico.

Entrevista | JOYAS CON LECHE MATERNA, UN TESORO DE AMOR

 

Cambió las playas en Arenys de Mar, en Barcelona, por los Andes peruanos hace cinco años. Anna Maresma, de 37, vive ahora en Lima, donde se trasladó por amor, y donde, desde hace año y medio, dedica parte de su tiempo a la creación de joyas con leche materna. Desde el jardín de la casa de sus padres en este municipio barcelonés, nos cuenta, a través de una videoconferencia vía Whatsapp, cómo el nacimiento de su hija Nunatikay -que en quechua significa “alma que florece” o “florecer del alma”- le inspiró para dar vida a este proyecto: Joyas de Crianza.

 

Joyas hechas con leche materna. Dicho así, a uno le resulta difícil de imaginar… ¿podrías explicarnos de qué se trata?

Se trata de crear joyas a partir de la leche. La leche es procesada a través de un tratamiento que se prolonga durante varios días, adquiere así un aspecto compacto, similar al de una piedra, no tiene un estado líquido. Creamos piezas únicas y personalizadas, cada joya es un tesoro de amor. Son piezas de joyería inspiradas en cada historia de maternidad o lactancia.

¿Cómo surge la idea?

Joyas de Crianza es parte de un proyecto más amplio llamado Peca! Joies Joyas que inicio junto a Bili, mi pareja, hace ya once años. Nos conocimos estudiando un ciclo formativo de grado superior en joyería artística y decidimos desarrollar nuestro propio proyecto en Barcelona a base de piezas artesanas hechas a mano. Hace cinco años nos fuimos a vivir a Lima. Peca! se comercializa muy bien en Barcelona, tanto con clientela fija como con turistas. En Perú, nuestro fuerte ahora está siendo Joyas de Crianza, con la mayoría de clientela limeña, aunque también comercializamos Peca! sobre todo a extranjeros, aunque también hay una pequeña clientela fija peruana. 

(Anna sonríe y se retira el pelo mientras cuenta el significado de Peca Joyas (primeras sílabas de Perú y Cataluña). El nombre del proyecto también hace referencia a la acción de pecar: “atrévete a darte el capricho de tener una joya diferente” y a la palabra peca como marca distintiva en la piel: “la joya no está solo sobre la piel sino que forma parte de tu cuerpo”, señala).

 

Al nacer mi hija Nunatikay hace tres años, el tema de la maternidad se hizo presente en nuestras creaciones.

 

Tras este paréntesis etimológico sobre el origen del nombre de la marca original, le insisto y vuelvo a preguntarle… pero ¿cómo llegasteis a introducir la leche materna como elemento distintivo de vuestro proyecto?

Al nacer mi hija Nunatikay hace tres años, el tema de la maternidad se hizo presente en nuestras creaciones y realizamos una exposición de joyas explicando los 7 momentos de la maternidad más importantes para mí, desde el momento en el que sentí su latido por primera vez hasta el porteo o sus primeros juegos. Esta exposición coincidió con una conversación sobre esta tendencia de hacer joyas con leche materna en un grupo de Facebook de Crianza Natural. Empecé a investigar y a preguntar sobre el tema. Comenzamos a experimentar y al final logramos perfeccionar la técnica y así es como, en mayo de 2017, nace Joyas de Crianza. Una cosa está clara, la maternidad en mi caso y la paternidad, en el de Bili, era lo que inspiraba nuestro trabajo y el ser padres nos dirigió por este camino.

¿Vale cualquier tipo de leche materna o tiene que tener unas características concretas?

La leche materna que utilizamos nos llega vía mensajero o bien la recogemos nosotros mismos en el domicilio de la clienta. Puede ser leche refrigerada, congelada o recién sacada. Una vez que la tenemos en nuestro taller, realizamos un proceso de tratamiento que dura varios días. Lo primero es esterilizar la leche y después realizar un proceso de evaporación para sacar el agua y quedarnos solo con la esencia. Después se llevan a cabo técnicas de mantenimiento y finalmente, la leche materna se mezcla con una resina y queda encapsulada.

¿Cuánta leche es necesaria para una de tus joyas?

Lo ideal son dos onzas de leche, unos 60 milímetros. Hay mamás que tienen dificultad para llegar a esa cantidad, pero con la mitad ya podemos trabajar. La leche se entrega en una bolsita especial o en un botecito esterilizado, perfectamente refrigerada. Y a partir de ahí ya comenzamos a trabajar. He de decir, que realizamos un etiquetado cuidadoso de la leche que recogemos y recibimos. Trabajamos con algo muy íntimo de cada mamá y como es lógico, no hay espacio para errores en este sentido. Además, una vez que terminamos cada pieza, guardamos la leche de cada madre durante al menos un año. Así, en caso de cualquier imprevisto, perder una joya por ejemplo, tenemos material para hacer una réplica.

 

 

Cada joya es una historia de vida, ¿cuánto tiempo se tarda en hacer una pieza de este tipo?

Tardamos entre cinco y seis semanas. Paralelo al tratamiento de la leche, realizamos el diseño artístico. Hacemos joyas para cada madre inspiradas en su historia de maternidad o lactancia por lo que hablamos con ellas y luego hacemos un boceto de lo que nos ha inspirado su relato. Se trata de una pieza única, personalizada e irrepetible. También creamos piezas a partir de otros elementos, por ejemplo una joya con el latido del bebé ayudándonos con la ecografía. Hay mamás más creativas que nos indican un poco lo que quieren y se implican más en el proceso de diseño.

 

No hay dos piezas iguales. Cada leche materna tiene un color diferente (…). Cada una es especial.

 

¿Qué materiales utilizáis para convertir la leche materna en una joya?

Hacemos piezas en oro y plata, a elección de nuestras clientas. También utilizamos técnicas de esmalte al fuego para aportar otros colores. Creamos todo tipo de joyas, pendientes, anillos, colgantes, pulseras… No hay dos piezas iguales. Cada leche materna tiene un color diferente, algunas son más blancas, otras tienen un tono más amarillo. Por eso cada una es especial. Algunas madres por ejemplo insisten en que quieren un tono más blanco, en estos casos es posible blanquear un poco aplicando un tono más blanco a la resina.

Cada una de tus joyas es un tesoro de amor…

Sí. La capacidad de emocionar con la joyería es un arte. En cada pieza hay una parte de ti. Buscamos conmover a la gente. No es solo una pieza estética, sino un lenguaje y una vinculación muy especial con nuestras clientas. Para algunas mamás es fácil sacarse la leche y pueden entregarla en el momento. A otras, sin embargo, les cuesta sudor y lágrimas. Ponen todo su empeño para poder llegar a la cantidad mínima de leche y comparten todo el proceso con nosotros, por lo que se crea una conexión muy especial. Por eso es un tesoro. La entrega de cada joya se convierte en un momento mágico. La primera que hicimos estaba inspirada en una historia conmovedora y al entregarla, todos lloramos.

 

La leche no es sólo un alimento, es darle calma y sostén a tu hijo (…). Por eso es tan hermoso y por eso muchas madres quieren plasmar en una joya ese vínculo.

 

¿Qué es para ti la maternidad?

Ser madre significa que existe un amor tan puro por el que eres capaz de darlo todo. Pero también significa darte cuenta de que tienes defectos y herencias que no deseas transmitir. Es un encuentro contigo misma. Y la lactancia materna es el acto más natural, puro e instintivo de dar amor a tu hijo.

(Risas, mientras explica que ella aún le da teta a su hija de tres años y medio).

La leche no es sólo un alimento, es darle calma y sostén a tu hijo y eso me hace feliz. Es mágico que salga alimento de tu cuerpo, es algo único e inexplicable aunque al principio, pueda doler un poco. Por eso es tan hermoso y por eso muchas madres quieren plasmar en una joya ese vínculo.

 

 

Foto de portada de Helene Gutiérrez Fotografía ©