Entrevista | CINE MAMÁ: DISFRUTA DE UNA PELÍCULA CON TU BEBÉ

Disfrutar de una peli en la gran pantalla mientras das la teta a tu bebé. ¿Ficción o realidad? Se trata de una escena real como la vida misma lejos de guiones cinematográficos. Esto es posible gracias a la asociación Cine Mamá, un proyecto genial, impulsado por tres mamás que no quieren renunciar a su vida social y cultural tras la llegada de sus bebés. Hoy hablamos con Paola, una de las socias fundadoras de esta iniciativa, que nos explica cómo es posible ser mamá y seguir disfrutando de pequeños placeres como el séptimo arte.

Sentarte en una butaca del cine mientras le das el pecho a tu bebé… ¿cómo surge la idea?

La iniciativa surgió hace tres años. Giorgia, una buena amiga que tenía un bebé, se reunió con otras mamás para solicitar una sala de cine y poder ver una película cada cierto tiempo junto a sus peques. La experiencia gustó a todas las mamás y tuvo mucho éxito. Pero se trataba de algo amatorial e informal, es decir se prolongaba durante el tiempo que duraba la baja de maternidad y después volvían al trabajo. Después ocurrió algo mágico.

¿Algo mágico?

Sí, al otro lado del océano en Brasil, Tais -otra de las mamás socia fundadora de Cine Mamá-, se puso en contacto con Georgia. Desde hacía diez años trabajaba allí en un proyecto similar y la iniciativa tenía una gran acogida.  Así es como, después de mucho pensar, nos unimos las tres y dimos vida a la asociación Cine Mamá. En definitiva importamos el proyecto que se desarrollaba en Brasil. Nos pareció precioso y muy necesario en España.

Estas sesiones de cine van más allá de una mera actividad cultural…

Cuando nos convertimos en madres perdemos el contacto con la realidad. Nos sentimos excluidas. No puedes ir al cine, ni al teatro y no te relacionas fácilmente con otras mamás.  El puerperio es un momento muy especial en el que mamá y bebé establecen un lazo único e irremplazable. La vida de las familias cambia radicalmente y se acomoda a la llegada del recién nacido. Sabemos que esta tarea puede acarrear momentos de soledad y eso es precisamente lo que queremos evitar.

Cuando nos convertimos en madres perdemos el contacto con la realidad. Nos sentimos excluidas. No puedes ir al cine, ni al teatro y no te relacionas fácilmente con otras mamás.

¿Sigue siendo la lactancia un tema tabú?

Amamantar en muchos lugares es algo que está como restringido. El objetivo es, además de pasar un rato agradable, ofrecer un lugar en el que se puedan encontrar las madres, puedan salir de sus casas y de sus rutinas y se sientan a gusto. Allí tienen de todo. No te tienes que llevar ni pañales. No tienes que preocuparte de dónde dejar el cochecito, lo dejas allí. Nosotras estamos ayudando por si alguna necesita que le echemos una mano.

¿Puede ir cualquier mamá con su bebé?

Es un proyecto pensado para mamás, papás, familias y bebés de hasta 18 ó 20 meses. Es para todos, incluso para abuelos y cuidadores. La iniciativa está orientada a bebés de esa edad porque a partir de los 20 meses el bebé ya tiene otro nivel de curiosidad y actividad. Quizá ya con más de 20 meses debería ser una película casi para él. Y aquí el objetivo es que las mamás pasen un rato agradable. Es un proyecto para que los padres puedan disfrutar del cine, libre y cómodamente junto con la familia.

Gran parte de los espectadores son bebés ¿se acondiciona la sala de alguna manera en particular?

Sí, la sala está perfectamente acondicionada para mamás y bebés. Lo peculiar y lo especial de este proyecto es que está pensado para que las familias puedan estar en el cine súper a gusto. En la sala hay un espacio habilitado para aparcar el cochecito porque son salas muy grandes. Hay cambiadores para los bebés, pañales, cremas… hasta una zona de juegos sin sonido adaptada para los niños que gatean. Además tenemos un acuerdo con el cine para que el sonido, la temperatura y las luces tengan los parámetros adecuados para los bebés, según los estudios que hemos realizado conjuntamente con pediatras.

Además tenemos un acuerdo con el cine para que el sonido, la temperatura y las luces tengan los parámetros adecuados para los bebés, según los estudios que hemos realizado conjuntamente con pediatras.

¿Cómo se eligen las películas?

Lo primero es ver qué películas hay en cartelera y después nos reunimos y evaluamos qué tipo de películas pueden funcionar para las mamás. No tienen que ser películas violentas pero tienen que ser para adultos. No es para los bebés o para los niños, es para los papis y las familias. Proponemos 4 ó 5 películas y las mamás a través de nuestro Facebook e Instagram van votando la película que más les guste. El precio es siempre el de la taquilla normal para los adultos y el bebé lógicamente no paga.

¿Dónde tienen lugar esas sesiones?

Actualmente lo hacemos en Madrid, en Yelmo Cine Islazul una o dos veces al mes, depende. A partir de febrero llegaremos también a Yelmo Cines Plaza Norte 2 y hasta final de año tendremos sesiones semanales en diferentes cines de la misma cadena en la ciudad. Tenemos un contrato de exclusividad con Yelmo Cines, una de las distribuidoras más importantes de toda España. Hemos recibido la solicitud de mamás de otras provincias y esperamos que a lo largo de este año podamos extender la iniciativa a otras partes del país.

Entrevista | CONOCE TU SUELO PÉLVICO

Por sus manos pasan cientos de mujeres y asegura que tras el parto, toda mujer debe acudir a un profesional para examinar el estado de su suelo pélvico aunque no tenga síntomas. Hoy hablamos con Poline Jiménez, una fisioterapeuta de suelo pélvico, que aboga por la concienciación y la prevención para evitar que se debiliten los músculos de nuestra vagina.

A veces esta zona del cuerpo se convierte en una gran desconocida, ¿sabes que estos músculos también se contracturan? ¿y que los orgasmos son fuente de salud para nuestro suelo pélvico? Estas curiosidades y muchas más, durante la hora que hablamos con esta malagueña.

No te pierdas sus recomendaciones y consejos al final del artículo y el vídeo sobre una de sus charlas. 

¿Qué es el suelo pélvico?

La palabra suelo evoca algo rígido, firme, inmóvil. A mí me gusta más hablar de fondo pélvico. El fondo pélvico hace más referencia a la zona que le da fondo a la cavidad abdominal, lo que sujeta todas nuestras vísceras. No es sólo la vagina, también el útero, la vejiga y el recto. Es una estructura músculo ligamentosa que está sosteniendo todo el peso de nuestro tronco. No es inmóvil, ni rígida, sino todo lo contrario. En la mujer, responde a muchos cambios, según el ciclo menstrual, el nivel de excitación o si estás o no embarazada, por ejemplo. Es una estructura viva. Es verdad que está en el fondo y por eso lo llaman suelo.

¿Por qué es necesario fortalecerlo?

La evolución nunca fue perfecta y cuando pasamos de ser cuadrúpedos a la posición bípeda nos encontramos con el problema. Cuando éramos cuadrúpedos el suelo o fondo pélvico no era un fondo, era una pared, no tenía que sostener el peso del cuerpo, pero al volvernos bípedos apareció el dilema. Además en la mujer, al tener la capacidad de gestar bebés, la biología tiene que buscar un sistema que pueda contener al bebé, los líquidos y la placenta durante nueve meses. Tiene que sostener todo este peso y al mismo tiempo dar paso a la vida. Los hombres también tienen suelo pélvico, pero las mujeres con la gestación, los partos y la menopausia (que yo prefiero llamar plenipausia) somos más propensas a que se debilite en el futuro.

 

El suelo pélvico difícilmente vuelve a ser el mismo después de un parto. Se dilata y se distiende muchísimo y, por norma general, hay que darle una ayudita para que ese elástico vuelva a coger su tensión inicial

 

¿Qué síntomas indican que tenemos debilidad en esa zona?

El síntoma más frecuente es la incontinencia. Hay varios tipos: urinaria, de gases y de heces. Éstas últimas son menos habituales de forma espontánea y suelen estar más asociadas a shock post traumáticos o a múltiples partos. Sin embargo, la incontinencia urinaria sí se puede dar en mujeres que no han pasado por un parto. Otro síntoma importante son los prolapsos. Es lo que comúnmente se conoce como el descuelgue de algún órgano. En este caso lo que ocurre es que la vejiga, el útero o el recto se distienden. También, si no puedo retener unas bolas chinas o la copa menstrual, esto nos está indicando que tengo una debilidad. No solo hablamos de síntomas de función, sino que también entendemos que el suelo pélvico tiene una función sexual. Muchas mujeres sufren de dolor en el coito o molestias durante la penetración y esto nos está indicando que hay algo que no está funcionando correctamente. 

¿Cómo cambia nuestro suelo pélvico tras el parto?

Muchísimo. El suelo pélvico difícilmente vuelve a ser el mismo después de un parto. Se dilata y se distiende muchísimo y, por norma general, hay que darle una ayudita para que ese elástico vuelva a coger su tensión inicial. Incluso hay mujeres a las que después del parto les cuesta más trabajo alcanzar el orgasmo o sentir placer durante el coito porque la vagina está demasiada holgada. Aunque los síntomas como tal puedan aparecer a largo plazo, en el caso de las mujeres que han tenido partos es más habitual la incontinencia.

¿Toda mujer que ha sufrido un parto debe acudir al fisio?

A los tres meses postparto, yo recomiendo acudir a un especialista de suelo pélvico, tengas o no síntomas. Y digo a los tres meses porque normalmente es cuando se han retirado ya todas las hormonas del embarazo que hacen que los tejidos estén más lapsos y es cuando podemos tener una visión más real de cómo es su estado. Hay personas que necesitan ir antes porque realmente están teniendo un problema grave de incontinencia fecal o algo que realmente es tedioso y necesitan atención. Todo depende del tipo de parto. No es que el parto sea lesivo en sí, pero hoy en día muchas mujeres tienen dificultades en dilatar y al final tienen que intervenir, hay que meter forceps, cortar o anestesiar, ya no tienen la sensación del control del pujo. Todo esto es lo que al final puede derivar en una lesión del fondo pélvico.

Además del parto, ¿qué otros factores de riesgo existen para nuestro suelo pélvico?

Los deportes de alto impacto como el aerobic o correr, y los hiperpresivos en los que hay que hacer mucha fuerza, como hacer pesas, no son aconsejables, pero se pueden hacer con un buen adiestramiento para aprender a manejar las fuerzas del cuerpo. En estos casos podemos utilizar las bolas chinas mientras los practicamos para proteger. Las personas que tienen rinitis, dificultades respiratorias, bronquitis, afecciones de garganta frecuentes, o en definitiva, que tosen o estornudan mucho, son más propensas a tener problemas de fondo pélvico porque esos golpes de tos y estornudos bombean muy fuerte contra esa zona y también van debilitando nuestra musculatura. Para las personas que padecen estreñimiento, a veces ir al baño es un micro parto y uno tras otro, puede generar una lesión. Es recomendable saber manejar las presiones internas a la hora de defecar, no empujar en exceso para que no se dañen los tejidos. El sobrepeso tampoco es conveniente. Si tienes kilos de más, el suelo pélvico los tiene que sostener. Aguantar la orina también es algo realmente dañino. El fondo pélvico es muy sensible a los cambios hormonales, por eso con la plenipausia también pueden aparecer problemas.

 

Aunque los síntomas como tal puedan aparecer a largo plazo, en el caso de las mujeres que han tenido partos es más habitual la incontinencia.

 

¿En qué grado puede afectar todo esto?

Depende del diagnóstico y del estado de la musculatura en cada caso. En el fondo pélvico hay dos conceptos importantes que hay que entender. Uno es el tono y otro es la fuerza. El tono hace referencia al estado de dureza de tu musculatura en estado de reposo, en relajación. Mientras que la fuerza hace referencia a la dureza de tus músculos cuando tú, a voluntad, aprietas. Hay mujeres que tienen el tono débil y sin embargo la fuerza la conservan bien, o viceversa; o que tono y fuerza tienen un grado de debilidad o ambos están bien. Todas las combinaciones pueden darse. Por eso es tan importante un estudio previo para hacer una valoración y en función de ella proponer una serie de pautas o tratamientos para ayudar a fortalecer estos músculos.

¿De qué tipo de pautas o tratamientos estamos hablando?

Por ejemplo, las bolas chinas trabajan el tono para prevención o mantenimiento. El procedimiento es colocarlas tres veces por semana, nunca superando la hora. En cambio, si tienes un problema de fuerza se trabaja más con los Ejercicios Kegel que consisten en la contracción del suelo pélvico. También utilizamos los vibradores, que trabajan el tono pero en este caso ya se utilizan como tratamiento. El vibrador tiene una doble cara. La parte positiva es que estimula toda la musculatura de forma rápida e incluso te puede llevar muy fácilmente al orgasmo, pero a veces eso tiene un efecto de enganche. Los vibradores los recomiendo sobre todo si hay una disfunción, de lo contrario prefiero las bolas chinas, que son más suaves. La terapia manual también es muy importante por ejemplo en los casos en los que hay problemas con las cicatrices postparto, ya sean de cesárea como las de episiotomía. A veces falta flexibilidad en esos músculos.

Cuando se tiene algún tipo de lesión ¿se tarda mucho en recuperar esta zona?

Normalmente, si está tocado de verdad seis u ocho meses no te los quita nadie. Si tienes un poco de debilidad, en tres meses puedes empezar a recuperarte. Esto es como el que va al gimnasio y quiere definir su musculatura, tiene que ir un tiempo. Los tratamientos son largos, esto es una de las partes más difíciles a la que nos tenemos que enfrentar. Hay que motivar a la mujer para que no lo deje, que vea que es importante y hay que concienciar que es salud.

¿Estos músculos también se contracturan?

Un músculo para que esté sano tiene que tener varias cualidades: fuerza, que es la capacidad de apretar; resistencia, que se trata de cuánto tiempo puede mantener esa tensión muscular; fatigabilidad, es decir cuántas veces seguidas puede hacer esa misma contracción llegando al mismo resultado sin fatigarse; y otra es la flexibilidad. Hay que velar por estos cuatro conceptos. Es como cuando vas al gimnasio. Tú quieres que tus músculos sean fuertes pero también que sean flexibles porque si no se genera una rigidez y a veces esa rigidez es la que después produce dolor. Estamos hablando de unos músculos que también se pueden contracturan, lo que pasa es que las contracturas de los músculos del suelo pélvico no duelen.

¿A qué edad debemos empezar a preocuparnos por nuestro fondo pélvico?

Yo a mi hija de siete años ya le voy poniendo el espejo y le voy mostrando que ahí existe una zona que tiene nombre. Es algo progresivo. Yo recomendaría que ya en la adolescencia y en la juventud, las mujeres se fueran acercando a preguntar sus dudas y a familiarizarse con esa zona. Es salud.

 

Tras la charla, aquí os dejamos algunos hábitos o trucos para cuidar nuestros músculos vaginales:

Hábitos que nos ayudan a prevenir lesiones en nuestro suelo pélvico

1. Utilizar un banquito siempre que vayas al baño: tengas o no estreñimiento, esto te permitirá tener las rodillas más altas que las caderas.

2. Hacer Ejercicios Kegel: como mantenimiento unas tres veces por semana. Nunca sobrepasando los cinco minutos de ejercicios porque los músculos del fondo pélvico son muy pequeños y se cansan con mucha facilidad. Si te pasas te puedes contracturar, así que interesa hacerlos en pequeñas dosis. Unas tres veces por semana durante cinco minutos. En la próxima entrada de nuestro blog ampliaremos más información sobre estos tipos de ejercicios.

3. Puedes utilizar las bolas chinas: siempre y cuando no se te caigan o notes molestia. Por ejemplo las puedes utilizar mientras limpias la casa para favorecer el tono pélvico. Nunca más de una hora seguida. Empieza a utilizarlas progresivamente. El primer día, cinco o diez minutos y vas aumentando hasta llegar a la hora. Si practicas deportes de impacto o hiperpresivos conviene que las uses durante esa actividad para proteger el tono.

4. Cuando sientas un estornudo o tos: ten el reflejo de contraer los músculos de tu vagina mientras metes el abdomen hacia dentro para frenar la fuerza que propicia el estornudo o la tos.

5. No te aguantes cuando tengas ganas de hacer pis: es algo realmente dañino y no lo sabemos. En este sentido, las mujeres tenemos un patrón de aguante que lo que hace es debilitar los músculos por sobreesfuerzo y cansancio. Debemos ir al baño cada tres horas. Lo ideal es tener seis micciones al día, bebiendo litro y medio o dos litros de agua que es lo aconsejable. Tampoco es bueno ir cada 20 minutos, eso también nos puede estar indicando que existe una disfunción.

6. Evita el sobrepeso: una buena alimentación sana y equilibrada y un peso correcto también previenen que en un futuro tengamos problemas de incontinencia. Si tienes kilos de más, el suelo pélvico los tiene que sostener.

7. Poline Jiménez recomienda a sus pacientes tener orgasmos: así que ya sabes… ten muchos orgasmos, son fuente de salud para el fondo pélvico. Contraen el 100% de las fibras musculares, las del tono y las de la fuerza de forma natural, y mantienen el estado saludable de nuestro fondo pélvico. Cuantos más orgasmos, tengamos o no pareja y tengamos o no tiempo, mejor para nuestro fondo pélvico.

Entrevista | JOYAS CON LECHE MATERNA, UN TESORO DE AMOR

 

Cambió las playas en Arenys de Mar, en Barcelona, por los Andes peruanos hace cinco años. Anna Maresma, de 37, vive ahora en Lima, donde se trasladó por amor, y donde, desde hace año y medio, dedica parte de su tiempo a la creación de joyas con leche materna. Desde el jardín de la casa de sus padres en este municipio barcelonés, nos cuenta, a través de una videoconferencia vía Whatsapp, cómo el nacimiento de su hija Nunatikay -que en quechua significa “alma que florece” o “florecer del alma”- le inspiró para dar vida a este proyecto: Joyas de Crianza.

 

Joyas hechas con leche materna. Dicho así, a uno le resulta difícil de imaginar… ¿podrías explicarnos de qué se trata?

Se trata de crear joyas a partir de la leche. La leche es procesada a través de un tratamiento que se prolonga durante varios días, adquiere así un aspecto compacto, similar al de una piedra, no tiene un estado líquido. Creamos piezas únicas y personalizadas, cada joya es un tesoro de amor. Son piezas de joyería inspiradas en cada historia de maternidad o lactancia.

¿Cómo surge la idea?

Joyas de Crianza es parte de un proyecto más amplio llamado Peca! Joies Joyas que inicio junto a Bili, mi pareja, hace ya once años. Nos conocimos estudiando un ciclo formativo de grado superior en joyería artística y decidimos desarrollar nuestro propio proyecto en Barcelona a base de piezas artesanas hechas a mano. Hace cinco años nos fuimos a vivir a Lima. Peca! se comercializa muy bien en Barcelona, tanto con clientela fija como con turistas. En Perú, nuestro fuerte ahora está siendo Joyas de Crianza, con la mayoría de clientela limeña, aunque también comercializamos Peca! sobre todo a extranjeros, aunque también hay una pequeña clientela fija peruana. 

(Anna sonríe y se retira el pelo mientras cuenta el significado de Peca Joyas (primeras sílabas de Perú y Cataluña). El nombre del proyecto también hace referencia a la acción de pecar: “atrévete a darte el capricho de tener una joya diferente” y a la palabra peca como marca distintiva en la piel: “la joya no está solo sobre la piel sino que forma parte de tu cuerpo”, señala).

 

Al nacer mi hija Nunatikay hace tres años, el tema de la maternidad se hizo presente en nuestras creaciones.

 

Tras este paréntesis etimológico sobre el origen del nombre de la marca original, le insisto y vuelvo a preguntarle… pero ¿cómo llegasteis a introducir la leche materna como elemento distintivo de vuestro proyecto?

Al nacer mi hija Nunatikay hace tres años, el tema de la maternidad se hizo presente en nuestras creaciones y realizamos una exposición de joyas explicando los 7 momentos de la maternidad más importantes para mí, desde el momento en el que sentí su latido por primera vez hasta el porteo o sus primeros juegos. Esta exposición coincidió con una conversación sobre esta tendencia de hacer joyas con leche materna en un grupo de Facebook de Crianza Natural. Empecé a investigar y a preguntar sobre el tema. Comenzamos a experimentar y al final logramos perfeccionar la técnica y así es como, en mayo de 2017, nace Joyas de Crianza. Una cosa está clara, la maternidad en mi caso y la paternidad, en el de Bili, era lo que inspiraba nuestro trabajo y el ser padres nos dirigió por este camino.

¿Vale cualquier tipo de leche materna o tiene que tener unas características concretas?

La leche materna que utilizamos nos llega vía mensajero o bien la recogemos nosotros mismos en el domicilio de la clienta. Puede ser leche refrigerada, congelada o recién sacada. Una vez que la tenemos en nuestro taller, realizamos un proceso de tratamiento que dura varios días. Lo primero es esterilizar la leche y después realizar un proceso de evaporación para sacar el agua y quedarnos solo con la esencia. Después se llevan a cabo técnicas de mantenimiento y finalmente, la leche materna se mezcla con una resina y queda encapsulada.

¿Cuánta leche es necesaria para una de tus joyas?

Lo ideal son dos onzas de leche, unos 60 milímetros. Hay mamás que tienen dificultad para llegar a esa cantidad, pero con la mitad ya podemos trabajar. La leche se entrega en una bolsita especial o en un botecito esterilizado, perfectamente refrigerada. Y a partir de ahí ya comenzamos a trabajar. He de decir, que realizamos un etiquetado cuidadoso de la leche que recogemos y recibimos. Trabajamos con algo muy íntimo de cada mamá y como es lógico, no hay espacio para errores en este sentido. Además, una vez que terminamos cada pieza, guardamos la leche de cada madre durante al menos un año. Así, en caso de cualquier imprevisto, perder una joya por ejemplo, tenemos material para hacer una réplica.

 

 

Cada joya es una historia de vida, ¿cuánto tiempo se tarda en hacer una pieza de este tipo?

Tardamos entre cinco y seis semanas. Paralelo al tratamiento de la leche, realizamos el diseño artístico. Hacemos joyas para cada madre inspiradas en su historia de maternidad o lactancia por lo que hablamos con ellas y luego hacemos un boceto de lo que nos ha inspirado su relato. Se trata de una pieza única, personalizada e irrepetible. También creamos piezas a partir de otros elementos, por ejemplo una joya con el latido del bebé ayudándonos con la ecografía. Hay mamás más creativas que nos indican un poco lo que quieren y se implican más en el proceso de diseño.

 

No hay dos piezas iguales. Cada leche materna tiene un color diferente (…). Cada una es especial.

 

¿Qué materiales utilizáis para convertir la leche materna en una joya?

Hacemos piezas en oro y plata, a elección de nuestras clientas. También utilizamos técnicas de esmalte al fuego para aportar otros colores. Creamos todo tipo de joyas, pendientes, anillos, colgantes, pulseras… No hay dos piezas iguales. Cada leche materna tiene un color diferente, algunas son más blancas, otras tienen un tono más amarillo. Por eso cada una es especial. Algunas madres por ejemplo insisten en que quieren un tono más blanco, en estos casos es posible blanquear un poco aplicando un tono más blanco a la resina.

Cada una de tus joyas es un tesoro de amor…

Sí. La capacidad de emocionar con la joyería es un arte. En cada pieza hay una parte de ti. Buscamos conmover a la gente. No es solo una pieza estética, sino un lenguaje y una vinculación muy especial con nuestras clientas. Para algunas mamás es fácil sacarse la leche y pueden entregarla en el momento. A otras, sin embargo, les cuesta sudor y lágrimas. Ponen todo su empeño para poder llegar a la cantidad mínima de leche y comparten todo el proceso con nosotros, por lo que se crea una conexión muy especial. Por eso es un tesoro. La entrega de cada joya se convierte en un momento mágico. La primera que hicimos estaba inspirada en una historia conmovedora y al entregarla, todos lloramos.

 

La leche no es sólo un alimento, es darle calma y sostén a tu hijo (…). Por eso es tan hermoso y por eso muchas madres quieren plasmar en una joya ese vínculo.

 

¿Qué es para ti la maternidad?

Ser madre significa que existe un amor tan puro por el que eres capaz de darlo todo. Pero también significa darte cuenta de que tienes defectos y herencias que no deseas transmitir. Es un encuentro contigo misma. Y la lactancia materna es el acto más natural, puro e instintivo de dar amor a tu hijo.

(Risas, mientras explica que ella aún le da teta a su hija de tres años y medio).

La leche no es sólo un alimento, es darle calma y sostén a tu hijo y eso me hace feliz. Es mágico que salga alimento de tu cuerpo, es algo único e inexplicable aunque al principio, pueda doler un poco. Por eso es tan hermoso y por eso muchas madres quieren plasmar en una joya ese vínculo.

 

 

Foto de portada de Helene Gutiérrez Fotografía ©