CÓMO PROTEGER A MI BEBÉ DEL FRÍO

Si acabas de ser mamá o vas a serlo en breve seguro que te ronda por la cabeza cierta preocupación sobre cómo proteger a tu bebé del frío. 

Ganas de abrigo, sofá, café caliente… pero ¿cómo afrontará nuestro bebé las bajas temperaturas? El otoño y el invierno son temporadas complicadas para ellos por eso es importante tener en cuenta algunas precauciones y cuidados con el fin de evitar algunos imprevistos que pueden afectar al recién nacido y al bebé.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que nada más nacer el bebé aún no ha desarrollado su capacidad de termorregulación. En otras palabras, son más sensibles al frío, al calor y a los cambios de temperatura. Si hace frío se enfrían rápidamente y si hace calor se acaloran también en poco tiempo. Este aspecto es importante tenerlo presente durante las primeras semanas, al mes aproximadamente el bebé ya es capaz de regular su temperatura corporal.

En cualquier caso, los expertos recomiendan un ambiente cálido en casa entre los 22 y 24 grados tanto si se trata de un recién nacido como de un bebé de más meses y un nivel de humedad en el ambiente del 50% como mínimo. Así que lo mejor será abrigarlo bien. Pero ¡Cuidado! No se trata de embutir a nuestro bebé en prendas gruesas de abrigo ya que no podrá moverse libremente sino que lo mejor es vestirle con capas, eso sí… sin pasarnos. Utiliza prendas suaves y no demasiado ajustadas que permitan una correcta ventilación de su piel. Así podrás vestirle y desvestirle más fácilmente y comprobar su temperatura y evitarás que esté completamente desnudo en caso de que toque cambio de pañal.

“Los expertos recomiendan un ambiente cálido en casa entre los 22 y 24 grados tanto si se trata de un recién nacido como de un bebé de más meses y un nivel de humedad en el ambiente del 50% como mínimo”.

Cuidado con los cambios bruscos de temperatura

A diferencia de lo que podamos pensar el frío no es el principal problema durante estos meses sino los cambios bruscos de temperatura. Tendremos que tener cierto cuidado y precaución a la hora de salir a la calle. No se trata de encerrarnos en casa, el invierno también tiene sus encantos y es bueno que el bebé salga a la calle pero es importante salir a pasear durante las horas centrales del día.

Otro aspecto a tener en cuenta es la piel del bebé ya que es todavía muy sensible a los agentes externos y al roce de las prendas, por lo que conviene que le dediquemos cuidados específicos. En este sentido los expertos recomiendan utilizar cremas con activos humectantes y emolientes y pomadas calmantes y reparadoras para la zona los labios con el fin de combatir los posibles efectos del viento.

Todas sabemos que durante los meses más fríos suelen tener mayor mucosidad por lo que hay que prestar especial atención a la higiene de las mucosas con la utilización continuada de suero fisiológico y ayudándote del aspirador nasal. 

¿Cómo sé si mi bebé tiene frío?

Los bebés pequeños suelen tener los pies fríos por eso es importante la utilización de patucos o calcetines. Sin embargo eso no quiere decir que necesariamente estén pasando frío. Pero entonces ¿cómo sé si mi bebé tiene frío? Los lugares más adecuados para que puedas controlar la temperatura corporal de tu bebé son la nuca, la frente y el cuello. En función de cómo tenga estas partes del cuerpo podrás deducir si tiene frío o calor. Te puedes ayudar con otros indicadores como el color de sus mejillas, si las tiene demasiado rojas puede ser que tenga calor y debas quitarle alguna prenda.

La hora del baño debe ser corta

Durante los meses de frío debemos evitar que el baño se prolongue en el tiempo, bastará con diez minutos y en un ambiente cálido de unos 24 grados. Conviene caldear antes el cuarto de baño. También puedes calentar su toalla y el pijama antes de usarlos para evitar cambios bruscos de temperatura, si bien debes evitar que no estén demasiado calientes.

Para dormir 

La habitación en la que duerme el bebé no debe tener demasiada temperatura, los expertos aconsejan que esté entre 20 y 22 grados. Lo ideal es que duerma con un pijama calentito que le tape los pies y evitar ponerle capas demasiado gruesas para protegerle del frío. Si tu bebé es revoltoso en la cuna, un saquito de dormir puede ser una buena alternativa.

De paseo

Cuando salgáis a la calle, si tu bebé tiene más de doce meses necesitará las mismas capas que tú, si es más pequeño siempre una capa más. Aunque haga frío es bueno salir de casa a diario y disfrutar del aire libre pero recuerda que lo ideal será hacerlo en las horas centrales del día. Así que evita las primeras y últimas horas del día ya que es cuando más frío hace y los bebés menores de dos años son más sensibles a las bajas temperaturas. Una buena idea para que tú y tu bebé salgáis a la calle calentitos son nuestros abrigos de porteo. Así puedes experimentar los beneficios de llevar a tu bebé pegado a ti y él puede sentirte cerca y escuchar tu corazón. El porteo favorece el desarrollo de sus movimientos y su equilibrio. Mientras tú caminas, tu bebé siente el balanceo de tus pasos y tu calor, lo que le proporciona una gran sensación de bienestar.

Consejos y recomendaciones

Controla el nivel de humedad

Controla el nivel de humedad en el ambiente, la calefacción tiende a resecar la piel y las mucosas de tu bebé.  Recuerda que debe ser del 50% como mínimo. Puedes utilizar un humificador o colocar un recipiente con agua sobre el radiador. Conviene además ventilar bien todas las mañanas para renovar el aire en casa.

No te olvides del gorro

Utiliza prendas adecuadas que permitan que su piel respire correctamente, por ejemplo tejidos de algodón o lana. No te olvides de ponerle siempre que salgáis a la calle patucos o calcetines, manoplas y algo fundamental, el gorro. Incluso durante su primera semana de vida será conveniente que lleve un gorrito incluso dentro de casa. La cabeza es una de las partes del cuerpo por las que se pierde más calor. Además ellos aún no tienen casi pelo. Las bufandas y las prendas con cordones en la zona del cuello son poco recomendables. Podemos tener algún susto.

Crema hidratante

Con el aire y el viento, a los bebés también se les pueden secar los labios. Ten la precaución de ponerle un poco de crema hidratante por ejemplo con manteca de karité con propiedades nutritivas y protectoras cuando salgáis a la calle. Dentro de casa, si su piel está reseca también puedes utilizarla antes de salir.

Cuida sus mucosas

Cuida sus mucosas limpiándolas con suero fisiológico y ayudándote del aspirador nasal

 

Ya estáis listos para salir a la calle. Disfruta de los meses del año más fríos. Y si no sabes qué ponerte tenemos un montón de vestidos de lactancia calentitos para ti. Algunos de nuestros modelos sirven además como ropa de premamá gracias a su diseño evolutivo.

¡Feliz invierno!

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2 comentarios de “CÓMO PROTEGER A MI BEBÉ DEL FRÍO

  1. Noelia dice:

    Hola, gracias por compartir este tema respecto al que muchas madres y padres tenemos ciertas dudas (tendrá frío? Tendrá calor?). Lo único, aportar que con los dos últimos fisioterapeutas respiratorios infantiles que he hablado, coinciden según las últimas investigaciones que no se aconsejan tantos lavados con suero y se desaconseja totalmente el aspirado nasal. Por otro lado, me encanta vuestra ropa. Gracias!

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