7 CONSEJOS PARA PROTEGER A MI BEBÉ DEL CALOR

Acabamos de estrenar verano y el calor y las altas temperaturas han llegado para quedarse. Un lujo para disfrutar de las tardes al aire libre en la playa o la piscina o simplemente charlando en una terraza. Pero… ¿cómo proteger a mi bebé del calor? ¿Qué tipo de precauciones debemos tener para evitar la deshidratación y los temidos golpes de calor?

Hoy nos detendremos en las principales cosas a tener en cuenta para pasar un feliz verano sin sustos ni sobresaltos.

Si a todos nos afecta el calor, imagínate a tu bebé. Los niños son muy vulnerables a las altas temperaturas a cualquier edad pero cuando sólo tienen unos meses su sistema de autorregulación de la temperatura corporal aún no funciona correctamente.

¿Cómo afectan las altas temperaturas a los niños?

Lo primero de todo es saber cómo afecta el calor a los bebés. Los niños perciben el calor igual que los adultos sin embargo les afecta en mayor medida que a nosotros. Su volumen corporal es mucho más pequeño y esto hace que su temperatura suba más rápidamente.

¿Cuáles son los efectos del calor en mi bebé? La deshidratación puede ser una de las consecuencias del exceso de calor. Ellos son más propensos a perder fluidos por lo que en su caso es más frecuente el riesgo de deshidratación. Los sarpullidos en la piel o notar que está más cansado también pueden ser señales de que nuestro bebé tiene demasiado calor. La hinchazón en manos, pies y tobillos son otros indicadores.

Los bebés son más propensos a perder fluidos por lo que en su caso es más frecuente el riesgo de deshidratación.

 

La sensación térmica se aprecia sobre todo en la parte alta de su espalda por lo tanto si tiene sudoración en la zona de la nuca y las mejillas sonrojadas es señal de que tu bebé tiene demasiado calor.

Algunas recomendaciones

A continuación te damos nuestra lista de consejos para proteger a tu bebé de las altas temperaturas:

1. Ten la casa a la temperatura adecuada

La casa será uno de los lugares en los que más tiempo pasará tu bebé durante los días de calor, por eso es muy importante que esté a una temperatura adecuada, entre 20 y 22 grados centígrados. Si tienes aire acondicionado puedes usarlo pero con la precaución de que el chorro de aire no esté dirigido directamente al bebé.

Lo más indicado es aclimatar la habitación cuando no esté el bebé y apagar el aire cuando el niño esté en la habitación. Pero si hace demasiado calor, no pasa nada si está encendido, como ya hemos dicho lo único que tienes que evitar es que el chorro le dé directamente y estar atenta a que la temperatura no baje demasiado. Hay que evitar los cambios bruscos de temperatura.

Mucho cuidado también con las altas temperaturas en el coche.

2. Aumenta el número de tomas

Una de las principales dudas, sobre todo en madres primerizas, es qué se debe hacer para evitar la deshidratación del bebé durante los meses de más calor si se encuentra en la etapa de lactancia exclusiva. Como ya hemos apuntado, el riesgo de deshidratación es mayor por lo que debes aumentar las tomas para mantener un nivel de hidratación adecuado.

"La leche materna contiene más de un 80% de agua por lo que es suficiente para que tu bebé se mantenga hidratado y no sea necesario darle ninguna otra clase de líquido".

 

Continúa con la lactancia a demanda y olvídate de los horarios. En este sentido conviene apuntar que incluso si él no te lo pide también es bueno ofrecerle el pecho. Se trata de darle más tomas pero más cortas ya que la leche del inicio de cada toma contiene más agua y les calma la sed. La leche materna contiene más de un 80% de agua por lo que es suficiente para que tu bebé se mantenga hidratado y no sea necesario darle ninguna otra clase de líquido. Eso sí, el agua sí es necesaria para ti, debes hacer caso a tu cuerpo e ingerir líquidos siempre que lo necesites. Los expertos aconsejan beber al menos dos litros de agua al día.

Se trata de darle más tomas pero más cortas ya que la leche del inicio de cada toma contiene más agua y les calma la sed.

 

El contacto piel con piel mientras amamantas a tu bebé aumenta el calor de los dos por lo que puedes utilizar una muselina de algodón para evitar que tu bebé sude.

Si tu bebé tiene más de seis meses puedes darle agua entre las tomas pero en cantidades pequeñas. En el caso de los niños más mayores conviene tener siempre cerca una botella con agua fresca para que puedan hidratarse.

Un niño debe beber entre 50-60 mililitros de agua por cada kilo de peso, lo que supone medio litro de agua en el caso de un bebé de 10 kilos, por ejemplo. Los expertos recomiendan darles agua, zumos o lácteos cada dos horas.

3. Evita los paseos durante las horas centrales del día

Si quieres salir a la calle con tu bebé hazlo mejor durante las primeras horas de la mañana o a partir de las seis de la tarde. Conviene evitar exponer a tu bebé a los rayos directos del sol. Cuando estéis al aire libre lo mejor es buscar una buena sombra o llevar una buena sombrilla.

4. Refréscale con una esponja húmeda

Antes de los seis meses la piel del bebé es tan sensible que no conviene bañarlo en el mar y tampoco en una piscina dónde se utilizan químicos para el mantenimiento del agua. Pero sí puedes refrescarle con una esponja húmeda en brazos y piernas y también en la parte de la cabeza y la nuca que es por dónde suelen sudar más.

Si tiene sudoración en la zona de la nuca y las mejillas sonrojadas es señal de que tu bebé tiene demasiado calor.

5. Ropa ligera

Durante los meses de más calor basta con vestir a tu bebé con un body de algodón.  Para dormir también, pero no dejes su torso al descubierto.

6. Atención con el protector solar

Mucho ojo con la protección solar ya que no debe aplicarse en bebés menores de seis meses. Su piel es demasiado sensible y pueden desarrollar algún tipo de alergia. 

7. Cochecito o sillita

Durante los días de más calor es preferible usar cochecito o sillita ya que con los artículos de porteo el bebé está más pegado a nosotros y con el movimiento desprendemos más calor. Durante el paseo con tu bebé utiliza la capota o una sombrilla para evitar que el sol le dé directamente.

Esperamos que estos consejos te ayuden a resolver tus dudas de cómo proteger a tu bebé del calor ahora que el verano ha llegado para quedarse. Es tiempo de disfrutar de unos meses de merecido descanso. Si os vais de vacaciones y aún estás pensando qué llevar en la maleta no olvides echar un vistazo a nuestro kits de imprescindibles para viajar con niños.

¡Feliz verano!

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